Pastor evangélico “se guardó” donativo de 500 mil euros que eran para su iglesia en España
La Audiencia de Madrid condenó al pastor evangélico Tomás G. M. por apropiarse de más de 500 mil euros donados a su iglesia, en su mayoría por Jackson Martínez.

La Audiencia Provincial de Madrid dictó una condena contra el pastor evangélico Tomás G. M., acusado de apropiarse de los fondos donados a la Iglesia Evangélica Bautista de Sierra Oeste. La mayor parte de ese dinero había sido aportado por el exfutbolista colombiano Jackson Martínez, quien destinó sus contribuciones a la difusión del evangelio.
Según la documentación judicial, los hechos ocurrieron entre 2016 y 2017 y derivaron en una orden de indemnización a favor de la entidad religiosa, además de la obligación de pagar una multa. El fallo considera probado que el condenado empleó 516.271 euros transferidos por los fieles en beneficio propio, desviando los recursos hacia su cuenta personal sin conocimiento de la congregación.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid informó que, además de la pérdida total del dinero aportado, la entidad afectada sigue sin recuperar las donaciones desviadas, lo que motivó la imposición de una multa de 3.000 euros.
La sentencia establece también una multa de diez meses, con cuota diaria de diez euros, la inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, el pago de las costas procesales, incluidas las de la acusación particular, y la obligación de indemnizar a la entidad religiosa por el total del dinero no recuperado, más los intereses legales.
Operaciones reiteradas entre 2016 y 2017
En la resolución queda constancia de operaciones realizadas entre febrero de 2016 y noviembre de 2017, con transferencias que variaron desde cifras modestas hasta movimientos individuales de 150.000 euros. El tribunal señaló que el pastor, en su calidad de presidente de la congregación, se valió del acceso a las cuentas bancarias y de la confianza de los fieles para realizar estos movimientos sin autorización ni conocimiento del resto de los miembros.
La mayor parte de las aportaciones económicas provinieron del exdelantero colombiano Jackson Martínez, quien jugó en el Atlético de Madrid durante seis meses tras una exitosa trayectoria en el Oporto de Portugal.
En el juicio, Martínez relató que en 2020 descubrió la desviación del dinero, originalmente destinado a la difusión del evangelio. “Cuando supe que no se habían destinado a la iglesia, exigí al pastor que los devolviera, pero este no lo hizo”, declaró. El eclesiástico, por su parte, rechazó las acusaciones y aseguró que tenía el consentimiento del exjugador para todos los movimientos realizados.
Destino de los fondos desviados
La sentencia detalla que el dinero fue utilizado para fines privados. El tribunal describe que el condenado empleó los recursos para la compra de un vehículo, el pago parcial de la hipoteca de su vivienda y la transferencia de 260.000 euros a su hijo, destinados a la adquisición de un inmueble.
Los miembros de la congregación no tuvieron conocimiento del destino real de las donaciones hasta el año 2020, cuando tras una revisión interna de las cuentas bancarias se detectaron las irregularidades.
El tribunal subrayó que este tipo de aportaciones a entidades religiosas son consideradas “donaciones modales”, lo que implica la obligación de aplicarlas a los fines propios de la institución y no al beneficio personal de quien las gestiona.
A pesar de la gravedad de los hechos, la Sala desestimó agravar la condena por abuso de relaciones personales. El tribunal consideró que la confianza depositada en el pastor ya forma parte inherente del delito de apropiación indebida y que una agravante adicional no corresponde en este contexto.
La resolución no es definitiva y puede ser apelada ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
EL EDITOR RECOMIENDA



