Palestinos entierran a 112 víctimas tres años después de devastadores bombardeos de Israel
Tras 136 horas de excavaciones, rescatistas recuperaron 112 cuerpos sepultados bajo los escombros de un ataque israelí ocurrido en 2023

Casi tres años después de que un bombardeo israelí arrasara una manzana residencial en el barrio de Sabra, en la Ciudad de Gaza, familias palestinas pudieron despedir este martes a 112 víctimas cuyos cuerpos permanecieron sepultados bajo toneladas de escombros tras los ataques de Israel.
El ataque, considerado uno de los más mortíferos realizado por Israel contra civiles palestinos, dejó más de 300 muertos, entre ellos decenas de niños, y convirtió un vecindario entero en un cementerio del que aún siguen recuperándose restos humanos.
Cuando ocurrió el bombardeo, el 22 de noviembre de 2023, los equipos de rescate apenas pudieron recuperar unos 40 cuerpos debido a la magnitud de la destrucción. El resto quedó atrapado bajo edificios pulverizados, mientras los combates impedían continuar con las labores de búsqueda.
Solo el actual alto el fuego permitió que las excavaciones se reanudaran y que, tras 136 horas de trabajo, fueran localizados los restos de otras 112 personas.
Entre los cuerpos recuperados había 40 niños, 30 mujeres y siete personas con discapacidad, informó la Defensa Civil de Gaza. Aun así, las autoridades estiman que otras 157 personas continúan desaparecidas bajo los escombros del mismo ataque.
Los féretros, envueltos en banderas palestinas y acompañados por fotografías de algunas de las víctimas, fueron colocados en filas frente a los edificios destruidos antes de ser trasladados en procesión hacia un cementerio cercano, donde cientos de familiares participaron en un funeral colectivo marcado por el dolor y la indignación.
El único crimen de estos mártires fue que se mantuvieron firmes y resilientes en sus hogares, creyendo que esas casas los protegerían", dijo Taysir al-Hassayna, familiar de varias de las víctimas.
Sobre quienes siguen desaparecidos, agregó que es "como si sus cuerpos se hubieran evaporado sin dejar rastro".
Miles siguen bajo los escombros mientras Gaza permanece devastada
La recuperación de estos cuerpos refleja una tragedia que continúa creciendo incluso meses después de que disminuyeran los combates.
De acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, la ofensiva israelí iniciada tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 ha dejado más de 73 mil 300 palestinos muertos. Además, unas 7 mil 400 personas siguen desaparecidas y se presume que permanecen enterradas bajo edificios colapsados.
Las autoridades sanitarias sostienen que la cifra real podría ser aún mayor, ya que familias enteras murieron en bombardeos sin que quedaran sobrevivientes para reportar oficialmente a los desaparecidos.
El barrio de Sabra es uno de los ejemplos más representativos de esa destrucción, donde varias generaciones de los clanes Hassayna y Abu Sharia quedaron prácticamente exterminadas en un solo ataque.
Aunque el alto el fuego ha permitido recuperar cuerpos y reducir temporalmente la intensidad de los combates, Gaza continúa sumida en una profunda crisis humanitaria.
Gran parte de sus habitantes permanece desplazada, miles sobreviven en campamentos improvisados y las negociaciones para consolidar una tregua duradera siguen estancadas, mientras los familiares continúan buscando a quienes permanecen bajo los escombros desde hace casi tres años.