Muere Claudette Colvin, pionera del movimiento contra el racismo en EU
Su activismo precedió al de Rosa Parks y fue clave en el movimiento por los derechos civiles.

La activista afroestadunidense Claudette Colvin, pionera de los derechos civiles en su país tras negarse a darle el asiento a una mujer blanca en un bus en 1955, falleció a los 86 años, informó su fundación el martes.
Colvin tenía 15 años cuando se negó a ceder su asiento en el estado sureño de Alabama, varios meses antes de que Rosa Parks protagonizara una protesta similar que se convirtió en un momento clave en el nacimiento del movimiento moderno por los derechos civiles en Estados Unidos.
Para nosotros, era más que una figura histórica. Era el corazón de nuestra familia, sabia, resiliente y apegada a la fe", señaló la Fundación Claudette Colvin.
"Deja un legado de valentía que contribuyó a cambiar el curso de la historia estadounidense", señaló.
Colvin contó a la AFP en 2023 que ese 2 de marzo de 1955, "mientras el autobús bajaba por la calle principal, subían cada vez más pasajeros blancos, y el conductor pidió que se desocuparan los asientos".
Dos o tres paradas después, un policía me preguntó qué hacía sentada allí. Le dije que yo había pagado por mi lugar y que era un derecho constitucional. Quería desafiarlo más que nada, y me negué a levantarme".

"La historia me pegó a mi asiento", afirmó.
La audacia de esta adolescente llevó a la abolición de la segregación en el transporte público en el sur de Estados Unidos.
La vida de Claudette
La figura de Claudette Colvin fue durante décadas relegada a un segundo plano en la narrativa oficial del movimiento por los derechos civiles, en parte por su juventud y por el contexto social de la época.
Historiadores han señalado que líderes comunitarios optaron por no convertir su caso en emblema nacional debido a que era menor de edad y posteriormente enfrentó el estigma social de un embarazo fuera del matrimonio, reflejo de las tensiones raciales, de género y de clase que atravesaban incluso a los propios movimientos de protesta.
Más allá del gesto en el autobús, Colvin desempeñó un papel clave en el frente legal contra la segregación.
Fue una de las demandantes en el caso Browder v. Gayle, el fallo judicial de 1956 que declaró inconstitucional la segregación en el transporte público de Alabama y sentó un precedente decisivo para desmantelar las leyes de Jim Crow en el sur del país. Este proceso judicial fue determinante para el triunfo del boicot a los autobuses de Montgomery y para el avance de la lucha por la igualdad racial en Estados Unidos.
En años recientes, la historia de Colvin fue recuperada por investigadores, educadores y activistas como un recordatorio de que los grandes cambios sociales suelen comenzar con actos individuales de valentía.
Su testimonio, difundido en libros, documentales y entrevistas, ayudó a ampliar la comprensión del movimiento por los derechos civiles, destacando el papel de mujeres jóvenes y anónimas cuya resistencia cotidiana abrió el camino para transformaciones históricas de largo alcance.
Con información de AFP.
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