Fuerte terremoto de magnitud 6.9 sacude Japón
Japón registró un sismo de 6.9 grados en la región de Iwate con una profundidad de 50 kilómetros y sin riesgo de tsunami

Un terremoto de magnitud 6.9 sacudió el jueves el norte de Japón, informó la agencia meteorológica del país, que añadió que no se había emitido ninguna alerta de tsunami.
El sismo ocurrió cerca de la región norteña de Iwate y su epicentro tuvo una profundidad de 50 kilómetros, señaló la Agencia Meteorológica de Japón.
Hasta ahora no hay información que indique que hay víctimas humanas, pero continuaremos monitoreando y evaluando la situación", dijo el portavoz gubernamental Minoru Kihara.
Una mujer en la localidad de Hashikami, donde el temblor se sintió con más intensidad, dijo a la AFP que el único daño en su casa fue que se cayó una foto enmarcada.
Imágenes de la televisión pública NHK mostraron el tráfico circulando como de costumbre en la ciudad de Hachinohe, con los semáforos funcionando normalmente.
Japón es uno de los países con más actividad sísmica del mundo, al estar situado sobre cuatro grandes placas tectónicas en el "Anillo de Fuego" del Pacífico.
El país archipiélago de 125 millones de habitantes suele registrar cientos de sismos por año.
Sismos en Japón
Japón e una región marcada por una intensa actividad sísmica debido a su ubicación en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, donde convergen varias placas tectónicas que generan frecuentes movimientos telúricos.
El país asiático cuenta con uno de los sistemas de monitoreo sísmico más avanzados del mundo a través de la Agencia Meteorológica de Japón, que emite alertas tempranas y coordina protocolos de evacuación para minimizar riesgos.
En eventos similares recientes, el país ha activado de inmediato mecanismos de prevención, especialmente en regiones costeras donde existe riesgo de tsunami, aunque en este caso no se emitió ninguna alerta, lo que sugiere una menor probabilidad de desplazamientos marítimos peligrosos.
La arquitectura y la infraestructura japonesa están diseñadas bajo estrictas normas antisísmicas, desarrolladas tras décadas de experiencia con desastres naturales, incluido el devastador terremoto de Tōhoku de 2011.
A pesar de estos avances, expertos en gestión de riesgos señalan que la frecuencia de los sismos en la región sigue representando un desafío constante para la seguridad pública y la planificación urbana en el país asiático.