Francis Clifford Smith, el hombre que esquivó 8 veces la pena de muerte y murió preso a los 101 años
Smith, considerado uno de los presos que más tiempo pasó bajo custodia en Estados Unidos, murió a los 101 años después de más de siete décadas privado de la libertad.

Francis Clifford Smith, considerado uno de los presos que más tiempo pasó bajo custodia en Estados Unidos, murió a los 101 años después de más de siete décadas privado de la libertad. Fue condenado por un asesinato que siempre aseguró no haber cometido y llegó a tener ocho fechas para ser ejecutado en la silla eléctrica.
Smith murió en junio de 2026 mientras dormía, en una residencia para adultos mayores de Connecticut donde permanecía bajo libertad supervisada. Su historia se remonta a 1949, cuando tenía 25 años y fue acusado del asesinato de Grover Hart, vigilante nocturno del Indian Harbor Yacht Club, en Greenwich.
¿Qué llevó a Francis Clifford Smith a la cárcel?
Hart fue asesinado a tiros durante un robo ocurrido en las primeras horas del 23 de julio de 1949. La investigación estableció que en el lugar se utilizaron dos armas calibre .22, lo que llevó a las autoridades a considerar que habían participado al menos dos personas.
La evidencia contra Smith fue principalmente circunstancial. La policía encontró en un Cadillac robado una pistola Colt y objetos sustraídos del club; testigos relacionaron el vehículo con Smith y, días después del crimen, fue localizado escondido en una zona boscosa. Smith negó haber participado y sostuvo durante décadas que era inocente.
George F. Lowden, señalado como cómplice, terminó declarándose culpable de asesinato en segundo grado. Además, con el paso de los años surgieron dudas sobre la participación de Smith: uno de los principales investigadores del caso, Leo Carroll, llegó a declarar que creía que era inocente y que ni siquiera estaba seguro de que hubiera estado en el lugar del homicidio.

Ocho veces estuvo a punto de morir ejecutado
Smith fue condenado a muerte en 1950 y tuvo ocho fechas de ejecución. En cada ocasión recibió una suspensión. En 1954, cuando se preparaba para ser llevado a la silla eléctrica, su sentencia fue finalmente conmutada por cadena perpetua.
Aun después de la conmutación, su vida siguió marcada por el encierro. En 1967 escapó de prisión y fue recapturado 12 días después. En la década de 1970 obtuvo la libertad condicional, pero regresó a prisión tras violar las condiciones de su liberación. En 2020 aceptó una salida bajo supervisión y fue trasladado a una residencia especializada para personas mayores que habían estado bajo custodia.
Smith pasó más de 70 años bajo custodia y llegó a ser considerado el preso que más tiempo había permanecido encarcelado en la historia de Estados Unidos. Murió a los 101 años sin que su condena fuera anulada y después de haber mantenido durante toda su vida su versión de que no asesinó a Grover Hart.