EU vacía su arsenal de antimisiles para proteger a Israel frente a Irán

El desgaste militar preocupa al Pentágono por posibles escenarios en Asia y Oriente Medio

El Pentágono enfrenta preocupación por el desgaste acelerado de sus reservas estratégicas.
El Pentágono enfrenta preocupación por el desgaste acelerado de sus reservas estratégicas.REUTERS

La guerra entre Israel e Irán ha comenzado a generar un fuerte desgaste militar para Estados Unidos, que habría consumido buena parte de su arsenal de defensa antimisiles para proteger al gobierno de Benjamin Netanyahu durante las hostilidades contra Teherán.

De acuerdo con evaluaciones internas del Departamento de Defensa reveladas por The Washington Post, el Pentágono utilizó una cantidad de interceptores mucho mayor a la empleada por las propias fuerzas israelíes durante la llamada operación “Furia Épica”, lanzada tras el estallido del conflicto el pasado 28 de febrero.

Se vacían los arsenales de Estados Unidos por proteger a Israel

Tres funcionarios estadunidenses citados bajo condición de anonimato aseguraron que Washington disparó más de 200 interceptores THAAD, considerados uno de los sistemas de defensa antimisiles más sofisticados del arsenal estadunidense. A ello se sumaron más de 100 misiles Standard Missile-3 y Standard Missile-6 lanzados desde buques de guerra desplegados en el Mediterráneo oriental.

En contraste, Israel habría utilizado menos de 100 interceptores Arrow y alrededor de 90 proyectiles del sistema Honda de David, varios de ellos dirigidos contra ataques procedentes de grupos aliados de Irán en Yemen y Líbano.

Expertos advierten que Estados Unidos absorbió gran parte de la defensa aérea israelí.
Expertos advierten que Estados Unidos absorbió gran parte de la defensa aérea israelí.AFP

En total, Estados Unidos lanzó alrededor de 120 interceptores más e interceptó el doble de misiles iraníes”, afirmó uno de los funcionarios citados en el reporte.

El desequilibrio encendió las alarmas dentro del aparato militar estadunidense debido a que los THAAD representan una capacidad estratégica clave para escenarios globales, particularmente en Asia, donde Washington mantiene compromisos de defensa con aliados como Japón y Corea del Sur frente a amenazas de Corea del Norte y China.

Kelly Grieco, investigadora principal del Centro Stimson, advirtió que el desgaste es considerable.

“Las cifras son impactantes”, señaló.

La especialista explicó que Estados Unidos terminó absorbiendo la mayor parte de la defensa aérea de Israel mientras Tel Aviv preservaba buena parte de sus propios arsenales de alta gama.

Netanyahu presiona por más guerra; crece malestar en Washington

El reporte también revela crecientes tensiones entre el gobierno de Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, quien continúa presionando para reanudar las hostilidades contra Irán pese al enorme costo militar y económico que ya enfrenta Washington.

Funcionarios estadunidenses reconocieron que la insistencia de Netanyahu ha comenzado a irritar a sectores del Pentágono y de la administración republicana, especialmente por el desgaste acelerado de municiones estratégicas.

Israel no es capaz de librar y ganar guerras por sí solo, pero nadie lo sabe realmente, porque nunca ven las consecuencias”, declaró un segundo funcionario estadunidense.

El conflicto también habría obligado a Washington a suspender temporalmente ventas internacionales de armamento. Hung Cao, secretario interino de la Marina estadunidense, confirmó ante el Senado que el Pentágono pausó una venta militar valuada en 14 mil millones de dólares para garantizar suficientes reservas ante una posible escalada con Irán.

“En este momento estamos haciendo una pausa para asegurarnos de tener las municiones necesarias”, afirmó.

Aunque el Pentágono negó oficialmente un desequilibrio en la carga militar, el propio Sean Parnell, portavoz del Departamento de Defensa, admitió que ambas naciones desplegaron “capacidades avanzadas de defensa aérea y antimisiles” de forma intensiva.

Mientras tanto, la situación regional sigue deteriorándose. El cierre parcial del estrecho de Ormuz por parte de Irán ha golpeado los mercados energéticos globales y elevado los precios internacionales del petróleo, afectando directamente la inflación y los costos energéticos en distintos países.

Pese a los bombardeos conjuntos de Israel y Estados Unidos, reportes de inteligencia estadunidenses señalan que Teherán todavía conserva cerca del 70 por ciento de su arsenal de misiles previo a la guerra, además de mantener reservas de uranio enriquecido y capacidades militares estratégicas.

El desgaste también afecta directamente a las fuerzas israelíes. Funcionarios citados en el informe indicaron que Israel redujo casi a la mitad sus operaciones aéreas hacia finales de marzo debido al cansancio operativo derivado de los ataques simultáneos en Gaza, Líbano y Yemen.

“La disminución de las salidas es importante”, explicó Grieco.

“La pregunta es si los comandantes israelíes subestimaron su capacidad para mantener el ritmo operativo”.

La guerra ha vuelto a evidenciar la enorme dependencia militar de Israel respecto a Estados Unidos, tanto en financiamiento como en sistemas de defensa.

Aunque ambos gobiernos mantienen el discurso de una “alianza estratégica”, dentro de Washington comienzan a surgir dudas sobre el costo real de sostener las operaciones israelíes en múltiples frentes mientras se reducen las reservas militares estadounidenses y crece el riesgo de una expansión regional del conflicto.