EU lanza nueva andanada de bombardeos contra Irán tras la muerte de dos soldados

El CENTCOM confirmó nuevos ataques contra objetivos iraníes como respuesta a la ofensiva que dejó dos soldados estadounidenses muertos

Los bombardeos ocurrieron tras la muerte de dos soldados estadounidenses en Jordania.
Los bombardeos ocurrieron tras la muerte de dos soldados estadounidenses en Jordania.Especial.

Estados Unidos lanzó en la noche del sábado al domingo una nueva serie de bombardeos contra Irán, afirmando querer "castigar" la muerte de dos militares estadounidenses en Jordania, anunció el ejército estadounidense.

"Las fuerzas estadounidenses han comenzado a lanzar nuevos ataques aéreos contra Irán por orden del comandante en jefe", escribió el Mando estadounidense para Oriente Medio en X.

Estos ataques tienen como objetivo reducir aún más la capacidad de Irán de amenazar la navegación comercial en el estrecho de Ormuz y castigar rápidamente a las fuerzas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica que lanzaron ataques contra militares estadounidenses en Jordania anoche", añadió.

Estados Unidos e Irán han intensificado los ataques desde que se rompió la semana pasada el acuerdo de alto el fuego provisional firmado hace un mes, lo que aumenta la posibilidad de que se vuelva a una guerra total.

El Mando Central de Estados Unidos dijo que las dos muertes se produjeron el viernes y que un tercer militar está desaparecido en combate. El anuncio elevó a 16 el número de militares estadunidenses fallecidos desde el inicio de la guerra, mientras que más de 420 han resultado heridos.

Escalada rompe frágil tregua

Los nuevos bombardeos anunciados por Estados Unidos se producen tras 11 días consecutivos de combates desde que se rompió la frágil tregua alcanzada entre Washington y Teherán a finales de junio.

La reanudación de las hostilidades comenzó el 8 de julio, cuando fuerzas estadounidenses atacaron objetivos militares iraníes alegando una respuesta a incidentes contra la navegación en el estrecho de Ormuz. Desde entonces, ambos países han intercambiado ataques prácticamente a diario.

Durante la última semana, el CENTCOM ha informado de siete campañas consecutivas de bombardeos contra instalaciones militares iraníes.

Entre los objetivos alcanzados figuran sistemas de vigilancia costera, defensas antiaéreas, depósitos subterráneos de armas, infraestructura logística, posiciones navales y bases de la Guardia Revolucionaria en Qeshm, Bandar Abbas, Hormozgan, Ahvaz, Yazd, Bushehr y Chabahar, con el argumento de reducir la capacidad iraní para amenazar la navegación en Ormuz.

Irán, por su parte, ha respondido con misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses y de sus aliados en Jordania, Kuwait, Baréin y otras bases del golfo Pérsico.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que "Irán tomó una mala decisión y pagará el precio", mientras el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, prometió que habrá "consecuencias" por la campaña militar estadunidense.

Las víctimas continúan aumentando en ambos bandos. Las autoridades iraníes informaron que los ataques estadounidenses más recientes dejaron muertos y heridos en varias provincias del sur del país, mientras que medios oficiales han reportado decenas de fallecidos y cientos de lesionados durante la última semana.

Del lado estadounidense, el Pentágono elevó a 16 el número de militares muertos desde el inicio del conflicto, tras las bajas registradas en Jordania.

La escalada también mantiene prácticamente paralizado el estrecho de Ormuz, por donde normalmente circula cerca del 20 por ciento del petróleo comercializado en el mundo.

El tránsito de buques se ha reducido drásticamente, los precios internacionales del crudo han vuelto a subir y gobiernos de la región, junto con la ONU, han reiterado sus llamados a restaurar el alto el fuego para evitar que el conflicto derive en una guerra regional de mayores proporciones.