Estados Unidos declarará terroristas a las principales bandas criminales de Brasil
Marco Rubio acusó a las bandas brasileñas de operar redes criminales internacionales

Estados Unidos tiene la intención de designar a las bandas brasileñas Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV) como "organizaciones terroristas extranjeras" a partir del 5 de junio, dijo el jueves el secretario de Estado Marco Rubio.
El gobierno estadounidense confirmo que designará como organizaciones terroristas a los dos principales grupos criminales de Brasil a pesar de la oposición de Brasilia.
CV y PCC son dos de las organizaciones criminales más violentas de Brasil. Juntas, dirigen a miles de miembros y han orquestado brutales ataques contra policías brasileños, funcionarios públicos y civiles. Su influencia y sus redes ilícitas se extienden mucho más allá de las fronteras de Brasil", declaró el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado.
El Gobierno de Brasil ha intentado evitar tales designaciones, ya que podrían allanar el camino para una intervención militar de Estados Unidos en el país o para sanciones contra bancos que, sin saberlo, mantengan relaciones comerciales con miembros de las bandas.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva había reiterado su oposición a esta medida, que tiene amplias implicaciones legales, durante su visita hace tres semanas a su homólogo estadunidense, Donald Trump.
El gran rival electoral de Lula de cara a las presidenciales de octubre, el conservador Flávio Bolsonaro, se mostró en cambio resueltamente a favor, hace apenas dos días, tras ser recibido de forma privada por Trump.
Aunque estaba previsto que la designación como OTE entrara en vigor en junio, el Departamento de Estado designó el jueves a las bandas como "Terroristas Globales Especialmente Designados", declaró Rubio en un comunicado.
Con la llegada de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, Estados Unidos empezó a designar como terroristas a bandas criminales como los cárteles mexicanos de Sinaloa o Jalisco Nueva Generación, o el Tren de Aragua venezolano.
Rubio afirmó que las bandas son dos de las "organizaciones criminales más violentas de Brasil", y afirmó que su influencia y sus redes se extienden por toda la región y llegan hasta Estados Unidos.
La Administración Trump seguirá utilizando todas las herramientas disponibles para proteger a nuestra nación y nuestros intereses de seguridad nacional, manteniendo las drogas ilícitas fuera de nuestras calles y desarticulando las fuentes de ingresos que financian a los violentos narcoterroristas", sostuvo Rubio.
Esa designación permite, a juicio de Washington, extender todo tipo de operaciones -policiales, de inteligencia y contrainsurgencia- a los líderes de esas bandas y a sus intereses, en todo el mundo.
Mientras que países como México o Brasil han mostrado su oposición a esta designación, otros en América Latina se muestran partidarios de seguir los pasos de Trump, como Ecuador u Honduras.
La bandas de Brasil
El Primeiro Comando da Capital, conocido como PCC, surgió en 1993 en cárceles del estado de São Paulo y actualmente es considerado el grupo criminal más poderoso de Brasil. Autoridades brasileñas estiman que cuenta con más de 40 mil integrantes y presencia en al menos 24 estados del país, además de operaciones en Paraguay, Bolivia y otros países sudamericanos.
El grupo controla rutas de narcotráfico y ha sido señalado por ataques coordinados contra fuerzas de seguridad; uno de los episodios más violentos ocurrió en 2006, cuando el PCC lanzó una ola de atentados y motines en São Paulo que dejó más de 170 muertos, entre policías, presuntos criminales y civiles.
Por su parte, el Comando Vermelho nació en la década de 1970 dentro de prisiones de Río de Janeiro y mantiene fuerte influencia en favelas de esa ciudad. El grupo ha protagonizado enfrentamientos armados con bandas rivales y fuerzas de seguridad en zonas urbanas densamente pobladas.
Datos del Instituto Fogo Cruzado y autoridades locales muestran que Río de Janeiro registra miles de tiroteos cada año vinculados al crimen organizado; solo en 2024 se contabilizaron más de 4 mil incidentes armados en la región metropolitana.
Tanto el CV como el PCC son señalados por tráfico de drogas, lavado de dinero, extorsión y homicidios, además de reclutar jóvenes en comunidades marginadas.
Con información de AFP.