Detienen al séptimo sospechoso del presunto complot contra base aérea estadounidense en Reino Unido
La policía británica detuvo a un séptimo sospechoso por un presunto complot terrorista cerca de la base aérea de Fairford, utilizada recientemente por fuerzas estadounidenses.

La Policía Antiterrorista informó la detención de un hombre de 22 años como parte de la investigación sobre un presunto complot terrorista relacionado con la base aérea de Fairford, en el suroeste de Inglaterra, instalación utilizada recientemente por fuerzas estadounidenses en operaciones vinculadas al conflicto con Irán.
El sospechoso fue arrestado en el distrito de Westminster, en el centro de Londres, bajo sospecha de preparar actos de terrorismo. Con esta captura, suman siete las personas detenidas desde que las autoridades activaron una alerta de seguridad el pasado 27 de septiembre.
Sin embargo, seis de los sospechosos inicialmente arrestados, todos británicos salvo uno con doble nacionalidad británica e iraní, fueron puestos en libertad mientras continúan las investigaciones.
La coordinadora nacional de la Policía Antiterrorista, Vicki Evans, señaló que el caso continúa activo y que los investigadores mantienen abiertas diversas líneas de trabajo para determinar exactamente qué ocurrió cerca de la base aérea y cuáles pudieron ser las motivaciones de los involucrados.
La alerta se originó después de que la policía recibiera dos llamadas el 27 de septiembre. Una fue realizada por uno de los hombres posteriormente detenidos y otra por una residente de la zona, quienes reportaron la presencia de varias furgonetas y personas encapuchadas en las inmediaciones de la instalación militar.
La situación provocó una amplia movilización de las fuerzas de seguridad ante la sospecha de un posible atentado.
Tras inspeccionar los vehículos relacionados con el incidente, las autoridades británicas informaron que no encontraron explosivos, pero confirmaron el hallazgo de combustible en las furgonetas.
Autoridades estadounidenses señalaron que se había frustrado un posible ataque impulsado por un agente extranjero. Sin embargo, hasta ahora esa versión no ha sido confirmada por la Policía británica.
El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, declaró esta semana que existen indicios que apuntan a una posible participación iraní en los hechos.
El gobierno de Irán y su representación diplomática en Londres rechazaron cualquier vínculo con la investigación y negaron de forma categórica estar relacionados con el caso.