“Delfines kamikazes”: resurgen teorías sobre animales militares en el estrecho de Ormuz
El Pentágono respondió a preguntas sobre “delfines suicidas” en el estrecho de Ormuz

Las tensiones militares entre Estados Unidos, Irán e Israel han abierto un nuevo y extraño capítulo en la guerra moderna: el posible uso de delfines entrenados para operaciones militares en el estratégico estrecho de Ormuz.
La polémica surgió durante una conferencia de prensa realizada el pasado 5 de mayo en el Pentágono, cuando un reportero del medio conservador The Daily Wire preguntó directamente al secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, si Irán estaba utilizando “delfines kamikazes” en medio del conflicto regional.
No puedo confirmar ni desmentir la existencia de nuestros propios delfines suicidas, pero sí puedo confirmar que ellos no tienen ninguno”, respondió Hegseth entre bromas, provocando sorpresa entre los asistentes.
El general Dan Kaine también reaccionó al cuestionamiento con ironía. “Esto suena como la historia de tiburones equipados con rayos láser”, comentó durante la rueda de prensa.
Sin embargo, detrás del tono humorístico existe una historia real vinculada con programas militares de mamíferos marinos desarrollados durante décadas por distintas potencias.

La discusión comenzó después de que el diario The Wall Street Journal publicara un reportaje en el que aseguraba que funcionarios iraníes analizaban nuevas formas de responder al bloqueo naval estadounidense en el estrecho de Ormuz.
Según la publicación, Teherán contemplaba utilizar “armas nunca antes empleadas”, entre ellas submarinos y delfines equipados con minas capaces de atacar embarcaciones estadounidenses.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del mundo, ya que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y por él circula una parte considerable del petróleo global.
Aunque la idea de animales utilizados como armas puede parecer sacada de una película de ciencia ficción, la práctica tiene antecedentes documentados desde la Guerra Fría.
Hace más de dos décadas, la BBC informó que Irán había adquirido delfines entrenados por especialistas de la antigua Unión Soviética.
Delfines militares: una práctica real heredada de la Guerra Fría
De acuerdo con reportes publicados en los años noventa, expertos militares soviéticos entrenaban delfines, focas y otros mamíferos marinos para detectar minas submarinas, localizar buzos enemigos e incluso participar en ataques contra barcos.
El principal responsable de ese programa era Boris Zhurid, exoficial soviético y entrenador especializado en mamíferos acuáticos.
Tras el colapso de la URSS y la falta de financiamiento militar, varios de esos animales fueron vendidos o trasladados a instalaciones privadas debido al alto costo de mantenimiento.
Si fuera una persona cruel, podría quedarme en Sebastopol, pero no puedo soportar que mis animales pasen hambre”, declaró Zhurid en aquel entonces al diario ruso Komsomolskaya Pravda.
Según esos reportes, un grupo de 27 animales marinos —incluidos delfines, marsopas, focas y una ballena beluga— fue trasladado desde Crimea hasta el Golfo Pérsico.
Los delfines habrían sido entrenados para colocar explosivos adheridos a embarcaciones o atacar buceadores mediante arpones sujetos a sus cuerpos.
Incluso se afirmaba que algunos animales podían distinguir submarinos soviéticos de naves extranjeras gracias al sonido de sus hélices.
Estados Unidos también mantiene desde hace décadas un programa similar conocido como el Programa de Mamíferos Marinos de la Armada, con sede en San Diego, California.
El Pentágono utiliza delfines y leones marinos principalmente para detectar minas submarinas, recuperar objetos militares y vigilar instalaciones navales sensibles.

Aunque muchos detalles permanecieron clasificados durante años, parte de la información sobre estas operaciones fue desclasificada en la década de 1990.
En años recientes también han surgido reportes sobre supuestos programas similares en Corea del Norte, luego de que imágenes satelitales mostraran estructuras que parecían jaulas para delfines cerca de instalaciones militares.
La controversia volvió a tomar fuerza debido a publicaciones difundidas por cuentas vinculadas con Irán en redes sociales, donde circulan imágenes y videos —algunos aparentemente creados con Inteligencia Artificial— que muestran delfines cargados con explosivos.
Pese a ello, no existe evidencia pública confirmada de que Irán esté utilizando actualmente mamíferos marinos como armas dentro del conflicto.
El exmandatario iraní Akbar Hashemi Rafsanjani incluso negó en sus memorias que los animales importados desde Ucrania hubieran sido adquiridos con fines militares.
Todos son inteligentes y reciben bien las órdenes de sus cuidadores y las cumplen, pero cuando se trataba de poner música, los delfines no obedecían”, escribió Rafsanjani sobre su visita a las instalaciones donde eran mantenidos.
Mientras continúan las tensiones en Oriente Medio, el debate sobre los llamados “delfines kamikazes” ha puesto nuevamente bajo la lupa una de las facetas más extrañas y polémicas de la historia militar moderna: el uso de animales entrenados para operaciones de guerra.