Dispositivos médicos: la pieza clave que el sistema no puede olvidar

Ruth Rodríguez

Ruth Rodríguez

En el quirófano

Durante un foro entre autoridades de salud y directivos de la Asociación Mexicana de Industrias Innovadoras de Dispositivos Médicos (AMID), se puso en el centro de debate la conformación del sistema universal de salud previsto para 2027. 

Los empresarios aprovecharon la presencia de los asesores y directores de diversas áreas de la Secretaría de Salud para explicar los problemas que enfrenta el sector de dispositivos médicos y los retos que tendrían al crearse el Sistema Universal de Salud. El excesivo papeleo administrativo exigido por cada institución de salud (ya sea IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar o Pemex) para formalizar una gestión; el retraso en el pago de facturas por parte de hospitales, instituciones y clínicas gubernamentales hacia los proveedores y presupuestos gubernamentales para compras de dispositivos acotados por fechas, y no por necesidades, son, entre otras, las problemáticas enunciadas en la primera edición del Medical Devices Innovation Summit, organizado por la AMID, en la Ciudad de México.

Este encuentro de alto nivel reunió a autoridades federales, líderes de la industria, del sistema de salud privado y academia para debatir el presente y el futuro de la innovación en dispositivos médicos. En su intervención, Carlos Jiménez, miembro de la mesa directiva de la AMID, explicó que las dinámicas en el consumo de insumos en los hospitales son muy variables y, aunque los mismos directivos establezcan un promedio de consumo mensual, hay veces que es mayor a lo establecido. Si este problema, explica el empresario, lo extrapolamos a lo que será el sistema universal de salud, los contratos de compras autorizados tendrán necesariamente que ser más flexibles y abiertos. Otro problema a resolver, agrega, son los plazos de pago a los proveedores. No es lo mismo el IMSS-Bienestar, que son más puntuales en sus pagos, que el IMSS o el ISSSTE. Para los empresarios de dispositivos médicos es importante que haya reglas claras de cómo se dará la proveeduría de estos insumos en el sistema universal de salud. Con la integración de los servicios de salud, asegura Mónica Ballesteros, directora general de Estrategia Institucional de la Ssa, habrá una mejor coordinación y aprovechamiento de la infraestructura hospitalaria y médica; así como que se reducirá la burocracia. La meta de la presente administración es que el sector de dispositivos médicos crezca como exportador y sea estratégico para México. Ojalá que así sea.

ABATELENGUAS

Por fin llegó a México, después de 15 años de que fue introducida en España y otras naciones, una terapia de rescate de uso ambulatorio para el control de crisis epilépticas prolongadas en niños y adolescentes. Parece una burla, pero en nuestro país, como en otras naciones latinoamericanas, las innovaciones en medicamentos pueden tardar años en llegar a manos de los pacientes por cuestiones regulatorias. Para los neurólogos Juan Carlos Reséndiz y Alejandro Olmos, esta nueva presentación, administrada vía bucal, de Exeltis, le dará un giro radical a la atención de los enfermos pediátricos con crisis epilépticas prolongadas, que sólo eran atendidos en áreas de urgencias y ahora desde sus casas podrán ser controlados. Con esta nueva terapia se evitarán más daños neurológicos y hasta muertes. ¡Enhorabuena!

BAJO EL MICROSCOPIO

En México, algunas farmacéuticas han aprovechado los espacios que la misma Ley General de Salud tiene para extender injustificadamente la vigencia de sus patentes en sus medicinas y, así, evitar que lleguen al mercado de genéricos. Incluso, considera André Soresini, presidente de Apotex, usan toda clase de argucias legales, argumentando derechos de propiedad industrial, en los tribunales para retrasar el vencimiento de sus patentes. Tal y como está ocurriendo con la molécula Semaglutida (Ozempic, por su nombre comercial) de la farmacéutica danesa Novo Nordisk, que surgió para la atención de la diabetes y después se descubrió que sirve para bajar de peso. La misma perdió su patente en marzo y actualmente ya se encuentra en su versión genérica en EU, Canadá y Argentina. Pero en México, comenta Soresini, todavía no se concreta. “Estamos a la espera de que la Cofepris lo autorice”, concluye.