Crece el número de familias separadas por ICE; 17 mil detenidos son padres de niños estadounidenses
Un estudio del Migration Policy Institute reveló que más de 205,000 niños han sido afectados por separaciones familiares a raiz de las políticas migratorias de Trump.

Un informe del Migration Policy Institute (MPI) advierte que durante el segundo mandato de Donald Trump se ha intensificado la separación de niños y padres como consecuencia de la campaña de deportaciones masivas. A diferencia de la política de “tolerancia cero” aplicada en el primer mandato, las separaciones actuales se producen de manera más difusa y en distintos puntos de las comunidades estadounidenses, derivadas del endurecimiento de las medidas de control migratorio.
El estudio señala que la flexibilización de las directrices del ICE en julio de 2025 otorgó amplia discreción para detener y deportar a padres, eliminando el requisito de ubicarlos cerca de sus hijos. Esto ha resultado en la detención de miles de progenitores, muchos de ellos con hijos ciudadanos estadounidenses.
De acuerdo con cifras oficiales, de los 320,000 ingresos en centros de detención reportados en el año fiscal 2026, casi 17,900 (6%) correspondieron a personas que se identificaron como padres de niños ciudadanos estadounidenses, el doble que en 2024.
El MPI estima que, a mayo de 2026, aproximadamente 205,000 niños, el 71% ciudadanos estadounidenses, tenían un progenitor detenido por autoridades migratorias. Además, calcula que 6.3 millones de niños viven en Estados Unidos con al menos un progenitor indocumentado, de los cuales el 84% son ciudadanos estadounidenses.
El informe advierte que muchos menores han quedado al cuidado de familiares o han sido entregados a la Oficina Federal de Reasentamiento de Refugiados (ORR), donde se les clasifica como no acompañados. El trauma de la separación puede tener repercusiones de por vida en la salud mental, física y en el desarrollo.
La investigación documenta que el ICE ha utilizado la amenaza de separación como herramienta para inducir la salida voluntaria de familias. Padres detenidos han recibido la opción de abandonar el país con sus hijos o enfrentar un proceso judicial en el que los menores serían enviados a albergues federales.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) niega que exista una política de separación familiar, argumentando que los padres pueden elegir salir como familia o enfrentar las consecuencias legales.
Tras el cierre de los centros federales de detención familiar durante la administración Biden, Trump reabrió en 2025 un espacio en Texas y busca ampliar la capacidad de detención, incluyendo un centro en Alexandria, Luisiana, con capacidad para 528 camas, cercano a un aeropuerto utilizado para vuelos de deportación.