Corea del Sur vive su último verano con carne de perro antes de su histórica prohibición

El verano de 2026 será el último antes de la prohibición de la carne de perro en Corea del Sur, donde el boshintang pierde popularidad

El consumo de carne de perro ha disminuido en Corea del Sur conforme han cambiado las costumbres y aumentado la tenencia de mascotas.
El consumo de carne de perro ha disminuido en Corea del Sur conforme han cambiado las costumbres y aumentado la tenencia de mascotas.Pexels.

Durante los días más calurosos del año, Corea del Sur atraviesa el que será su último verano en el que todavía pueden encontrarse platos preparados con carne de perro. La tradición, que durante décadas estuvo vinculada a la gastronomía de temporada y especialmente al consumo de boshintang, está a punto de desaparecer debido a una ley aprobada en enero de 2024.

La normativa prohibirá la cría, el sacrificio, la distribución y la venta de perros destinados al consumo humano. Después de un periodo de transición de tres años, la legislación entrará plenamente en vigor en febrero de 2027, por lo que el verano de 2026 representa la última temporada antes del cambio definitivo.

El boshintang, conocido como una sopa o estofado de carne de perro, se consumía tradicionalmente durante los días considerados más calurosos del calendario surcoreano. La creencia popular asociaba este tipo de alimentos con la recuperación de energía y la resistencia frente a las altas temperaturas.

Sin embargo, el plato ha perdido popularidad conforme se transformaron las costumbres del país. El aumento de la tenencia de mascotas y una mayor preocupación por el bienestar animal modificaron progresivamente la percepción de los perros como alimento.

La caída del consumo también puede observarse en el mercado de Moran, en Seongnam, cerca de Seúl. El lugar llegó a ser uno de los principales centros de comercialización de carne de perro del país, pero actualmente muchos establecimientos han cerrado o cambiado de actividad.

Algunos comerciantes aprovecharon el periodo de transición para sustituir la carne de perro por productos como carne de cabra o estofados de cabra negra. Los pocos clientes que todavía buscan boshintang son, en su mayoría, personas mayores.

Una tradición que desaparece mientras cambia la sociedad surcoreana

La dimensión del cambio queda reflejada en las encuestas realizadas antes de la aprobación de la ley. En un sondeo citado por las autoridades, más de 90 por ciento de los participantes afirmó que no tenía intención de consumir carne de perro en el futuro, mientras que más de 80 por ciento respaldó la prohibición. Casi 95 por ciento aseguró que no había consumido este tipo de carne durante el año anterior.

El descenso en la demanda también ha provocado el cierre de numerosas empresas relacionadas con esta actividad. Los datos gubernamentales señalaban que más de 5 mil 600 negocios estaban afectados por la nueva legislación, entre granjas, distribuidores y restaurantes.

La ley establece además medidas para facilitar la transición de quienes dependían económicamente de esta industria. Las autoridades surcoreanas han ofrecido apoyo a agricultores, comerciantes y propietarios de restaurantes para que puedan abandonar progresivamente la actividad.

La prohibición marca así el final de una práctica gastronómica que durante generaciones estuvo relacionada con determinadas costumbres de verano, pero que en las últimas décadas había quedado cada vez más relegada.

El cambio también refleja una transformación cultural más amplia: para una mayoría de los surcoreanos, los perros han pasado a ocupar principalmente un lugar como animales de compañía y no como fuente de alimento.

Cuando la prohibición entre en vigor en febrero de 2027, Corea del Sur se convertirá en uno de los países asiáticos que han adoptado medidas legales para terminar con el comercio de carne de perro. Para entonces, el boshintang dejará de formar parte legalmente de la gastronomía comercial del país y quedará como una tradición asociada a una etapa que está llegando a su fin.