Preocupa costo de endeudamiento en EU; créditos a largo plazo en máximos desde 2007

Las tasas de los bonos del Tesoro de EU a 30 años alcanzaron 5.34%, su nivel más alto desde 2007, ante temores por inflación y deuda.

The screen showing data about the financial crisis because of the coronavirus
The screen showing data about the financial crisis because of the coronavirusMagnific.

Las tasas de interés de la deuda pública de Estados Unidos a largo plazo alcanzaron el martes su nivel más alto desde 2007, lo que ilustra los riesgos inflacionarios del conflicto en Oriente Medio y las inquietudes sobre el nivel de endeudamiento del país.

El rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años, es decir el interés que paga la deuda estadounidense en ese plazo, terminó a primera hora del día en el 5.34 por ciento, antes de retroceder ligeramente.

Estados Unidos no había desembolsado tanto por su deuda desde hace casi dos décadas, cuando ocurrió la crisis de hipotecas en 2007-2008.

La tasa de los papeles a 10 años se situaba en 4.71 por ciento frente al 3.94 por ciento antes de los primeros bombardeos israeloestadunidenses a Irán a finales de febrero.

Con un barril de petróleo que se mueve en torno a los 90 dólares tras más de cinco meses de hostilidades en Medio Oriente , "los inversores se preocupan cada vez más por la posibilidad de un choque inflacionario aún prolongado", estima Fiona Cincotta, analista de Forex.com.

La tregua en los precios observada en julio en Estados Unidos -la inflación se moderó al 3.4 por ciento interanual- podría ser de corta duración, advierten los expertos.

En estas condiciones, los inversores exigen rendimientos más elevados para financiar al Estado federal, de forma de compensar las subidas de precios, que erosionan con el tiempo el valor de su capital prestado.

Se trata de un nuevo revés para el presidente Donald Trump, quien ha prometido hacer bajar los precios y los costes de endeudamiento.

El repunte brusco de las tasas observado el martes no es más que el último de una sucesión de episodios similares, como ocurrió en mayo o a finales de julio. Suelen producirse a raíz de subidas en los precios del petróleo.

El mercado teme que la Fed (la Reserva Federal estadunidense, banco central, ndlr) demore su respuesta" a la expectativa de una mayor inflación, estima Sam Stovall, analista de CFRA, en declaraciones a la AFP.

"Los rendimientos (de los bonos) están subiendo porque el mercado opina que la Reserva Federal podría reaccionar demasiado lentamente ante los persistentes precios altos del petróleo y la obstinadamente alta inflación".

Ante una inflación alta, la Fed puede usar las tasas de interés como herramienta, subiéndolas para encarecer el crédito y bajar así presiones sobre los precios.

Pero si la institución se mantiene al margen, entonces los inversores están dispuestos a actuar por su cuenta, añade Stovall.

"La ausencia de una orientación clara por parte de la Fed desde que Kevin Warsh asumió sus funciones de presidente y puso fin a toda comunicación prospectiva dirigida a los mercados (...) ha sido un factor que ha alimentado el aumento" de las tasas, explica en una nota Neil Wilson, analista de Saxo Markets.

La IA como competidora

Según los analistas de Commerzbank, las preocupaciones del mercado "van más allá de la política monetaria".

La deuda federal estadunidense supera ya los 39.9 billones de dólares, según datos oficiales del Departamento del Tesoro, casi el doble del nivel de 2010.

Y la carga de esta deuda no está siquiera cerca de disminuir: la semana pasada se finalizaron dos emisiones de bonos del Tesoro a 10 y 30 años, por un total de 67 mil millones de dólares, a tasas que no se veían desde 2007 y 2001 respectivamente.

El gobierno estadounidense también debe hacer frente a una competencia creciente por parte de las empresas, ya que los gigantes tecnológicos recurren cada vez más masivamente al mercado para financiar sus gigantescos gastos vinculados a los centros de datos y a las soluciones de inteligencia artificial (IA).

"Unos tipos de interés más elevados conllevan mecánicamente un aumento de los costos" para los estadounidenses, ya confrontados a la escalada de los precios en la gasolina, recuerda Sam Stovall.

Su incremento eleva las cuotas mensuales de los créditos hipotecarios, encarece los préstamos para las empresas y hace subir las tasas de los créditos para automóviles, así como las de las tarjetas de crédito, muy extendidas en Estados Unidos.

Ante este endurecimiento de las condiciones de financiación, los hogares y las empresas tienden a frenar sus gastos, un ajuste que podría, a la larga, pesar sobre el crecimiento estadounidense.

El aumento de las tasas de los bonos no se limita a Estados Unidos, ya que las economías de todo el mundo se ven sacudidas por los temores inflacionistas vinculados a la guerra en Oriente Medio.

En Japón, los rendimientos de los bonos soberanos han aumentado recientemente hasta niveles inéditos desde hace varias décadas, un repunte que también se observa en Francia y en Alemania.