Hachiko: la conmovedora historia del perro que esperó a su dueño durante casi 10 años llega a Perú
El parque Shibuya en Miraflores inauguró una estatua de Hachiko, el akita japonés que esperó durante años a su dueño fallecido

La historia de Hachiko, el perro japonés que esperó durante casi una década el regreso de su dueño fallecido, continúa conmoviendo al mundo casi un siglo después. Su legado de lealtad acaba de sumar un nuevo capítulo con la inauguración del parque Shibuya en Miraflores, Lima, un espacio inspirado en la cultura japonesa que tiene como protagonista una estatua del famoso akita.
El nuevo parque fue inaugurado por el alcalde de Miraflores, Carlos Canales, junto con el alcalde del distrito de Shibuya, en Tokio, Ken Hasebe, como parte del hermanamiento firmado entre ambas ciudades en 2024 para impulsar proyectos culturales, turísticos y educativos.
La figura de Hachiko fue elegida como el símbolo central del parque debido a que representa valores como la lealtad, la amistad y la solidaridad, además de ser uno de los personajes más queridos de la cultura japonesa.
La historia del perro comenzó en la década de 1920, cuando nació en una granja de la prefectura de Akita, en el norte de Japón. Esa región dio nombre a la raza akita inu, conocida por su fortaleza, inteligencia y enorme fidelidad hacia sus dueños.
El cachorro fue adoptado por Hidesaburo Ueno, profesor e ingeniero agrónomo de la Universidad de Tokio. Aunque inicialmente el académico dudó en quedarse con él, una particularidad física terminó convenciendo al profesor: las patas delanteras del perro presentaban una ligera curvatura que recordaba al símbolo japonés "hachi", relacionado con el número ocho, motivo por el que decidió llamarlo Hachiko.
Con el paso del tiempo, ambos desarrollaron un fuerte vínculo. Cada mañana, Hachiko acompañaba a Ueno hasta la estación de Shibuya para despedirlo antes de que tomara el tren rumbo a la universidad y, por la tarde, regresaba puntualmente al mismo lugar para recibirlo.

Sin embargo, el 21 de mayo de 1925 la rutina cambió para siempre. Ese día, el profesor murió de forma repentina mientras impartía clases y nunca regresó a la estación.
Hachiko, sin comprender lo ocurrido, volvió al andén al día siguiente. Y también al siguiente. Después una semana, un mes y, finalmente, durante casi diez años.
La lealtad que convirtió a Hachiko en un símbolo mundial
Los comerciantes y pasajeros de la estación comenzaron a reconocer al perro que esperaba pacientemente cada tarde a un dueño que nunca volvería. Muchos empezaron a alimentarlo y cuidar de él, mientras su historia se difundía primero por Tokio y luego por todo Japón.
La fidelidad de Hachiko conmovió tanto a la sociedad japonesa que en 1934, un año antes de su muerte, fue inaugurada una estatua de bronce frente a la estación de Shibuya, con el propio perro presente durante la ceremonia.
Aunque esa primera escultura fue fundida durante la Segunda Guerra Mundial para fabricar armamento, en 1948 se instaló una nueva estatua que permanece hasta la actualidad y se ha convertido en uno de los lugares más emblemáticos de Tokio, visitado por millones de personas cada año.

La historia también inspiró libros, documentales y películas, entre ellas "Hachi: A Dog's Tale", protagonizada por Richard Gere, que acercó el relato del perro japonés a nuevas generaciones alrededor del mundo.
Ahora, ese legado también tiene presencia en América Latina. El parque Shibuya de Miraflores incluye una escultura permanente de Hachiko y un diseño inspirado en la tradición japonesa, con pisos de madera de shihuahuaco, pagodas ornamentales, bambúes, nuevas áreas verdes e iluminación arquitectónica.
Como parte del intercambio cultural entre ambas ciudades, las autoridades japonesas anunciaron además que en diciembre será inaugurado el Parque Miraflores en Shibuya, un nuevo espacio conmemorativo que reforzará los lazos entre Perú y Japón y recordará la historia del perro cuya lealtad sigue emocionando al mundo casi cien años después.