Alerta en 2026: Virus que preocupan a la OMS
La OMS alerta sobre virus con potencial pandémico rumbo a 2026. Conoce cuáles son y por qué preocupan a expertos

A casi seis años del inicio de la pandemia de Covid-19, la Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene activa una vigilancia reforzada sobre una serie de virus que representan una amenaza real para la salud pública global de cara a 2026.
La experiencia reciente dejó en evidencia las debilidades estructurales de los sistemas sanitarios, la rapidez con la que pueden surgir nuevas variantes y el impacto económico y social de una emergencia epidemiológica mal contenida.
Virus prioritarios según la OMS rumbo a 2026
Covid-19 y nuevas variantes del SARS-CoV-2
Aunque la emergencia sanitaria global fue levantada en 2023, la OMS insiste en que el SARS-CoV-2 sigue siendo una amenaza activa. La aparición constante de subvariantes, algunas con mayor capacidad de evasión inmunológica, mantiene en alerta a los sistemas de salud. Estudios publicados en The Lancet y reportes de la OMS confirman que la vigilancia genómica será clave en los próximos años, especialmente ante el riesgo de recombinaciones virales que puedan aumentar la transmisibilidad o la severidad clínica.
Virus del Ébola y Marburgo
Los filovirus, particularmente el Ébola y el virus de Marburgo, continúan en la lista de máxima prioridad. Brotes recientes en África subsahariana demostraron que, pese a los avances en vacunas y tratamientos experimentales, la letalidad sigue siendo elevada. La OMS advierte que la urbanización acelerada y la movilidad regional aumentan el riesgo de expansión internacional, especialmente en países con sistemas de salud frágiles.

Virus de Lassa
Endémico en África occidental, el virus de Lassa causa fiebre hemorrágica y afecta cada año a cientos de miles de personas. Según datos de la OMS y el CDC, su subdiagnóstico es un problema crítico, ya que muchos casos se confunden con malaria u otras infecciones febriles. La falta de una vacuna ampliamente disponible convierte a Lassa en una amenaza persistente.
Virus Nipah
El virus Nipah, transmitido por murciélagos frugívoros y con brotes documentados en Asia, preocupa por su alta tasa de mortalidad, que puede superar el 70 por ciento. La OMS destaca su capacidad de transmisión de persona a persona y la ausencia de tratamientos específicos. Investigaciones publicadas en Nature advierten que el aumento del contacto humano-animal incrementa el riesgo de nuevos brotes.
MERS-CoV y otros coronavirus emergentes
Además del SARS-CoV-2, el coronavirus causante del MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio) sigue bajo observación. Aunque su transmisión es menos eficiente, su letalidad es significativamente mayor. La OMS no descarta la aparición de nuevos coronavirus zoonóticos con potencial pandémico.
Virus del Zika y enfermedades transmitidas por vectores
El Zika, junto con el dengue y el chikungunya, sigue siendo motivo de preocupación, especialmente en regiones tropicales. El cambio climático ha ampliado el rango geográfico de los mosquitos vectores, aumentando el riesgo de brotes en zonas antes no afectadas. La OMS alerta sobre el impacto neurológico del Zika, particularmente en recién nacidos.
La amenaza de la “Enfermedad X”
Uno de los conceptos más relevantes en la estrategia de la OMS es la llamada “Enfermedad X”, un patógeno hipotético que aún no ha sido identificado, pero que podría surgir de manera inesperada y generar una pandemia devastadora. Este enfoque no se centra en un virus específico, sino en la necesidad de fortalecer la preparación global, la investigación acelerada y los mecanismos de respuesta temprana.
La OMS sostiene que la próxima pandemia no es una cuestión de “si”, sino de “cuándo”. Por ello, impulsa inversiones en plataformas de vacunas de amplio espectro, sistemas de alerta temprana y cooperación internacional. La Enfermedad X representa, en esencia, las lecciones no aprendidas del pasado.

Vigilancia de virus
De cara a 2026, la OMS enfatiza que la vigilancia epidemiológica global debe ser continua y transparente. La colaboración entre países, el intercambio de datos y el fortalecimiento de la atención primaria son pilares fundamentales. Además, organismos como el Banco Mundial y la ONU han advertido que la prevención es significativamente más barata que la respuesta tardía a una pandemia.
Los virus que preocupan a la OMS rumbo a 2026 reflejan una realidad ineludible: el mundo sigue siendo vulnerable a nuevas crisis sanitarias. La ciencia ha avanzado, pero los desafíos estructurales persisten.
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