“Sólo sé que mi hija sigue viva”; a un mes de la invasión de Hamás a Israel
Benito Gritzewsky, padre de Ilana, una de las dos rehenes mexicanas, relató que se ha reunido con familiares de otros secuestrados para hacer manifestaciones por la liberación; reportan que los retenidos no están juntos

A las 9:25 del 7 de octubre pasado, Benito Gritzewsky, padre de Ilana, perdió contacto con su hija.
Desde ese día, la ciudadana mexicana permanece como rehen del grupo terrorista Hamás, como parte de un grupo de 241 personas, según el conteo de Israel.
“Hasta ahorita lo único que hemos escuchado, gracias a Dios, es que está con vida. De lo demás no sabemos nada desde el día siete de octubre que fue el atentado”, dijo Benito en entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Multicast.
El pasado 7 de octubre, el grupo terrorista Hamás invadió Israel por aire, mar y tierra.
Además, los radicales tomaron rehenes y destruyeron comunidades.
“Fue una masacre”, dijo Benito. quien está en Israel.
Ilana vive en el kibutz Nir Oz, cuyos habitantes fueron masacrados.
“No sabemos nada de ella en realidad, no hay contacto con ella”, agregó.
Ella. junto con Orion Hernández, se encuentran en cautiverio dentro del enclave palestino.
A ella le encanta la repostería, es su mayor pasatiempo, relató Benito.
Ayer, en conferencia de prensa, la embajadora de Israel en México, Einat Kranz-Neiger, detalló información sobre el grupo de retenidos.
“Tenemos entendido que no están juntos”, explicó en la sede de la embajada.
“La liberación es uno de los objetivos de la ofensiva en Gaza. No es el objetivo”, subrayó la diplomática Kranz-Neiger.
Ilana, relató su padre, acababa de regresar a Israel después de un viaje a México, a donde viajó por el fallecimiento de su tío.
Llegó a Israel el 2 de octubre, cinco días antes de la invasión.
“Yo no pude verla cuando regresó y lo peor es que sigo sin verla”, sostuvo.
Con información de Verónica Mondragón
- 241 personas permanecen en calidad de rehenes en la Franja de Gaza.
- 30 niños fueron secuestrados en la ofensiva de hace un mes en Israel.
- 3 mil miembros de grupos terroristas irrumpieron por aire, mar y tierra.
- 30 comunidades de Israel fueron infiltradas por radicales el 7 de octubre.
Mexicanos cautivos suman 31 días de angustia
Los ciudadanos mexicanos Ilana Gritzewsky y Orion Hernández fueron tomados como rehenes en la invasión terrorista de Hamás a Israel, perpetrada hace un mes.
Desde el 7 de octubre pasado, ambos forman parte del grupo de 241 personas, en el cual hay israelíes y extranjeros, que permanecen secuestrados en algún sitio dentro de la Franja de Gaza.
De la Redacción
Ilana Gritzewsky Camhi
- El 7 de octubre pasado, la ciudadana mexicana se encontraba con su novio Matan y Nuni, el perro de la pareja cuando fue secuestrada por Hamás cerca de la Franja de Gaza.
- Gritzewsky vive en el kibutz Nir Oz, donde decenas de habitantes fueron asesinados, las viviendas saqueadas y vandalizadas.
- La mujer, de 30 años de edad, es aficionada a la repostería.
Orion Hernández Radoux
- El ciudadano mexicano es pareja de la tatuadora alemana Shani Louk, quien falleció, según confirmó su familia.
- Ambos acudieron al festival musical Nova, donde asistentes fueron secuestrados y al menos 260 personas murieron asesinadas.
- Originario de Morelos, es promotor cultural.
- En sus redes sociales, se identifica como Orion ChirrisWow y aparece con una bebé.
“MI sobrino va a volver vivo”
Ricardo narró a Excélsior el día en el que su sobrino fue raptado.
por Verónica Mondragón
Omer Wenkert tiene 22 años, planea estudiar gastronomía y es el más querido de su grupo de amigos.
El 7 de octubre pasado, Omer y su amiga Kim estaban junto con cinco mil personas en el festival de música electrónica Nova en el sur de Israel.
A las 6:30 de la mañana, un grupo de terroristas de Hamás irrumpió el evento, disparó, lanzó granadas y secuestró civiles.
Omer fue secuestrado por Hamás, su amiga no sobrevivió.
Horas antes de eso, el joven de 22 años se comunicó con su familia.
Les mandó fotos y les avisó que se iría al concierto realizado a unos dos kilómetros de la Franja de Gaza.
“A las 6:30 de la mañana llamó a su padre, le dijo que estaba escuchando tiros, que tenía miedo”, relató a Excélsior Ricardo Gritchener, tío de Omer.
Una hora después dijo que estaba en un lugar cerrado, con 30 personas, que tiene miedo, que está escuchando árabe, que entraron terroristas, tiraron granadas al lugar cerrado.
“Él no murió, pero su amiga sí”, dijo Ricardo, quien es de origen argentino.
Omer y Ricardo son muy cercanos, conviven todo el tiempo.
Su esposa es la madre del hoy rehén y ambos tienen una relación de cercanía y amor.
“Estamos en contacto siempre, somos como hermanos y hermanas. Mi sobrino es como un hijo”, sostuvo.
Actualmente, Ricardo se encuentra en Tel Aviv con los padres de su sobrino y con las familias de los otros cautivos.
“Cada día es complicado, los padres lloran, hacen lo que pueden, estamos muy tristes y no sabemos qué hacer. Nos ayudamos uno a otro, pero la verdad es que no podemos hacer mucho”, dijo.
El joven requiere un tratamiento para colitis. Su familia acusó que Hamás no quiere recibirlo.
“Los terroristas no quieren hacer ningún deal (acuerdo)”, dijo.
Omer desea dedicarse a la industria restaurantera, nunca ha estado relacionado con ningún ataque contra grupos palestinos.
“Es un civil, no hizo mal a nadie, ningún ataque. Sólo estuvo con cinco mil personas en un concierto. Estaban ahí bailando en un festival de música”, sostuvo.
Según el ejército de Israel, en la sede del festival, fueron encontrados 260 cadáveres.
“Y va a volver, va a volver. Sabemos que va a volver vivo", dijo Ricardo.
Pasó 180 minutos en tiroteos con hordas terroristas
por Verónica Mondragón
A las 6:30 de la mañana, Yarden Raskin comenzó a escuchar balazos y explosiones.
Se trataba de un grupo de terroristas de Hamás que querían entrar al kibutz Mefalsim, a un kilómetro de la frontera con la Franja de Gaza.
Raskin es parte de la fuerza civil que forma parte de los asentamientos de Israel.
“El jefe de la seguridad nos llamó a todos diciendo que hubo balazos en el portón grande del kibutz”, explicó a Excélsior.
“En ese momento salí de mi casa después de besarle a mi mujer y dos nenas pequeñas”, agregó.
Al acercarse al portón vio a 15 terroristas riendo y chocando las manos.
El cuerpo de seguridad de la comunidad en la que viven unas mil personas ya estaba en combate con los terroristas que ingresaron por tierra al territorio israelí.
Pasaron horas disparando con el fin de repeler a los agresores.
“Después intentaron entrar por otro portón pero otro amigo llegó y les disparó”, agregó.
El padre de familia pasó más de 180 minutos en medio del intercambio de disparos entre los ciudadanos y los radicales.
“Más tarde, a las 9:30 otro grupo intentó entrar por otro portón al sur”, agregó.
“Ese también fue recibido con tiros de otros tres integrantes de nuestro grupo”, explicó.
EL EDITOR RECOMIENDA



