Magnicidio en Haití: el país más pobre de América en llamas
El asesinato del presidente Jovenel Moise desencadenó una grave crisis en Haití que se degradó poco después con un terremoto y sigue empeorando por la delincuencia desbordada.

Hartos de la corrupción de la clase política y del asedio de las bandas criminales, los haitianos salieron a las calles desde mediados de enero para protestar contra el entonces presidente Jovenel Moise, quien gobernaba inestablemente desde 2017.
Las movilizaciones contra el mandatario habían iniciado desde 2019 aunque sin gran intensidad, pero esta vez cobraron relevancia y se fueron radicalizando con el paso de los días, con enfrentamientos, bloqueos y vandalismo.
La situación social en el país más pobre de América, asolado por desastres naturales recientes y delincuencia desbordada, se deterioró aún más durante los meses subsiguientes hasta que el 7 de julio, durante la madrugada, un comando entró a casa del mandatario y lo asesinó. Excélsior te presenta un recuento de 7 momentos que definieron el 2021 en Haití:
El magnicidio

Un grupo de mercenarios profesionales dio muerte Moise mientras dormía en su casa en Puerto Príncipe. Su esposa, Martin Moise, resultó herida en el ataque.
En un video de vigilancia captado la noche del crimen y publicado poco después se aprecia a un grupo de hombres vestidos de negro y armados con fusiles afuera de la casa del gobernante.
Ve más sobre el tema AQUÍ:
Mercenarios extranjeros
Más de 40 sospechosos han sido arrestados hasta ahora en conexión con el crimen, incluidos 18 exsoldados colombianos y varios policías haitianos, aunque la motivación y los autores intelectuales siguen sin estar claros.
Las autoridades colombianas han dicho que la mayoría de los exsoldados no conocían la verdadera naturaleza de la operación para la que fueron contratados.
Ve más sobre el tema AQUÍ.
Ariel Henry toma el mando

El 20 de julio, en medio del caos por el magnicidio, el neurocirujano Ariel Henry asumió como nuevo primer ministro.
El propio Moise lo había designado como el próximo primer ministro del país dos días antes de su asesinato.
En lo que va de su gestión, Henry ha sido acusado de “no hacer nada” para resolver la investigación del crimen, además de que el país fue azotado en agosto por un poderoso terremoto que causó daños generalizados y alrededor de 2 mil muertos.
se encuentra asolado por una oleada de secuestros perpetrados por bandas criminales.
Lee más sobre el tema AQUÍ.
Pandillas toman el control

La acción de las bandas criminales ha ido en aumento en Haití y algunas son tan fuertes que gobiernan regiones enteras y controlan el reparto de combustible, aprovechando la inestabilidad política que ha vivido el país este año.
Existen no menos de 150 pandillas activas en Haití, según un recuento realizado por la Fundación Je Klere (FJKL) en agosto de 2021, y la violencia se ha recrudecido con sus disputas por el territorio y una serie de secuestros indiscriminados.
Desde el magnicidio, el Gobierno haitiano ha solicitado apoyo internacional para hacer frente a las bandas armadas, pero la petición de ayuda por el momento ha sido ignorada.
La violencia de las bandas ha desplazado al menos a 19 mil personas y ha afectado a 1.5 millones en la zona de Puerto Príncipe desde el pasado mes de junio, según una estimación reciente de Naciones Unidas.
Lee más sobre el tema AQUÍ.
Crisis humanitaria

Asolado por el impacto del terremoto en agosto, la violencia de las bandas criminales, la carestía de alimentos y las repatriaciones masivas, Haití se enfrenta a una serie de "carreras contrarreloj" para hacer frente a estas crisis que, si no se abordan, tendrán graves consecuencias negativas para su futuro a largo plazo, advirtió la ONU en un informe en noviembre.
La ONU estimó a principios de este año que el 40% de la población del país caribeño, formada por unos 11.5 millones de personas, necesitaba ayuda humanitaria principalmente debido a los altos niveles de inseguridad alimentaria.
El terremoto del 14 de agosto afectó principalmente al sur del país, pero ha tenido consecuencias devastadoras y ha empeorado una situación humanitaria ya de por sí grave.
La violencia, los saqueos, los bloqueos de carreteras, la presencia persistente de bandas armadas y la consiguiente falta de combustible suponen un obstáculo para el acceso humanitario y el esfuerzo de reconstrucción y recuperación.
Ve más sobre el tema AQUÍ:
Éxodo haitiano

A raíz del terremoto de 2010, que mató a más de 300 mil personas y devastó el país, los haitianos comenzaron a emigrar en grandes cantidades a varios países de América y la tendencia se mantuvo con el paso de los años hasta que llegó la pandemia de covid-19.
Sin embargo, a lo largo del último año, alrededor de 60 mil haitianos, se han desplazado por la peligrosa selva del Tapón del Darién hacia Panamá con la esperanza de llegar a Estados Unidos, Canadá o México.
Según las estadísticas de la Comisión de Ayuda al Refugiado de México (Comar), a finales de julio 13 mil 253 haitianos habían pedido asilo, a los que se suman, de nuevo, más de mil 700 personas registradas en las estadísticas como chilenas y más de mil como brasileñas que, en realidad, son hijos de haitianos nacidos en esos dos países.
En septiembre pasado, alrededor de 12 mil migrantes -en su mayoría haitianos- se instalaron en un campamento improvisado bajo un puente que conecta la ciudad de Del Río, en Texas, con Ciudad Acuña, en México.
Muchos de aquellos haitianos decidieron regresar a México, mientras que otros miles pudieron entrar Estados Unidos, pero esperan una audiencia con un juez para determinar si pueden permanecer en dicho país.
Ve más sobre el tema AQUÍ.
jrr
EL EDITOR RECOMIENDA




