Niño toma el teléfono de su papá para jugar y gasta mil dólares en comida
Los hechos ocurrieron en la localidad de Chesterfield, en las afueras de Detroit; el menos gastó mil dólares tan sólo pidiendo comida durante la noche.

La comida comenzó a llegar a la casa de la familia Stonehouse en la ciudad de Chesterfield —en la periferia de de Detroit—, alrededor de las 21:00 horas del pasado sábado 28 de enero... y no dejaron de venir. El timbre seguía sonando y los autos seguían llegando. Ketih, la cabeza de la familia, se quedó perplejo: "¿Qué pasa? ¿Por qué me traen comida?", preguntó a uno de los repartidores. Hasta que, finalmente, se dio cuenta de lo que había sucedido.
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Su hijo Mason, de tan sólo 6 años, estuvo jugando con su teléfono celular antes de dormir viendo las distintas aplicaciones que tenía su papá, entre ellas la app para pedir comida Grubhub —famosa en Estados Unidos— y acabó gastándose alrededor de mil dólares (unos 189 mil 565 pesos mexicanos) ordenando casi todos los alimentos disponibles. Desde camarones y wraps de pello hasta helado y papas fritas. Hubo tantos pedidos que el banco de Keith le envió una alerta de fraude y rechazó un pedido de pizza de 400 dólares (7 mil 580 pesos mexicanos).
Keith vio a una mujer dejar una bolsa grande en la entrada, que supuso que eran solo artículos para un pastel de bodas. Su esposa tiene un negocio de horneado de pasteles, y Stonehouse dice que los clientes a veces dejan adornos para pasteles y otros artículos.
“Pero luego, el timbre vuelve a sonar y las luces entran por la ventana delantera, y luego sucede una y otra y otra vez. Estaba completamente asustado”, dice Stonehouse al programa Today de NBC, y agrega que vinieron grandes cantidades de comida con cada entrega.
Incluso intentó llamar a los restaurantes para cancelar los pedidos, pero le respondieron que la cancelación solo podía hacerse a través de Grubhub. La familia terminó compartiendo la comida con los vecinos.
“Normalmente, mandar a la cama a un niño de 6 años no es algo fácil, pero sorprendentemente era muy bueno [...] No hubo pelea, ni 'tengo hambre' ni inventar cosas para manterlo despierto. Simplemente se fue a la cama y yo estaba como, 'Wow, esto es increíble. Ojalá mamá estuviera aquí para presenciar esto... y de repente escucho el timbre de la puerta”, dijo Keith. "No hay nada que puedas hacer. Así que tuve que tomarlo y eso fue todo”, dice.
“Subo y le estoy gritando, preguntándole, '¿Por qué hiciste esto?' y me mira solo con los ojos por encima de la manta”, dijo Keith "Estaba tratando de explicarle que esto no se hace y levantó la mano y dijo: 'Papá, ¿ya llegaron las pizzas de pepperoni?' Tuve que salir de la habitación, no sabía si enfadarme o reír".
Grubhub contactó a la familia Stonehouse sobre el “aumento inesperado en el gasto” y, al comprender la situación, les ofreció los mil dólares en tarjetas de regalo. Los padres de Mason dijeron que, por ahora, tiene prohibido tocar los teléfonos y terminaron tomando un poco de la alcancía de Mason por cada transgresión en el restaurante. También le hablaron sobre la importancia del dinero.
“Creo que está deprimido un poco. Obviamente tiene seis años. En realidad, no nos lo vamos a quedar (con el dinero), y se lo vamos a dar más adelante”, dice Keith. “Mason acaba de decirme algo hoy que fue un poco gracioso. Él dijo: 'Bueno, compré helado para mi papá porque sé que le encanta el helado y sé que come helado todas las noches'", dice Stonehouse con una sonrisa. "Yo estaba como, 'Oh, pequeño... Eres tan dulce.'"
dm
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