El ABC: Evite riesgos cuando vuele

Aquí le presentamos una guía para que ese vuelo de tantas horas le resulte placentero y seguro

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CIUDAD DE MÉXICO.

Aunque tomar un vuelo ya es prácticamente una rutina para millones de personas en todo el mundo, especialmente en temporada vacacional, existen varias consideraciones que debe tomar en cuenta para evitar problemas de salud durante el tiempo que permanece a bordo de un avión.

En su Guía de Higiene y Saneamiento de los Transportes Aéreos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que el agua almacenada en los aviones puede provocar enfermedades como cólera, fiebre tifoidea, disentería bacilar y amibiasis.

Por ello, Excélsior se da a la tarea de presentarle algunas recomendaciones para cuando viaje en avión y algunos tips de lo que debe evitar para llegar sano y salvo a su destino y tener la mejor de las experiencias.

Además, le ofrece datos poco amigables sobre lo que hay al interior de una aeronave.

CUIDE SUS PULMONES

Un estudio publicado en World Health Organization Journal Public Health Panorama, en 2017, señala que hay un claro vínculo entre la exposición al aire contaminado por el petróleo y otros fluidos del avión con la aparición de una serie de problemas de salud.

Susan Michaelis, del grupo de investigación sobre sanidad ambiental de la Universidad de Stirling que realizó el informe, indicó al diario The Independent que las aerolíneas han sido conscientes del problema desde hace 60 años, pero que se niegan a reconocer los riesgos sanitarios asociados a esta falla de diseño en los aviones.

Si usted es un viajero frecuente, es pertinente que visite a su médico para que lo revise y le haga recomendaciones según sus condiciones de salud.

OJO CON EL AGUA

Evite bebidas y alimentos en los que se utilice agua proveniente de la aeronave. Esto incluye café, té o hielos.

La recomendación también incluye no lavarse las manos con el agua del grifo de los baños. Obtenga agua embotellada de las azafatas o compre una antes de subir al avión y ocúpela para manos y dientes.

Estudios independientes de agencias ambientales y de salud de EU, Canadá y Reino Unido detectaron Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa, enterococos y clostridia. Es decir, había rastros de materia fecal animal y humana en hasta 15% de las muestras de agua tomadas en aviones.

LIMPIE SU CHAROLA

La bandeja extraíble situada frente al asiento también es otro sitio con el que hay que tener cuidado.

Debido a que es imposible que no la toque, pues es ahí donde colocan sus alimentos, debe tener cuidado con ésta. Lo recomendable es que la limpie con una toallita húmeda desinfectante, de esas que trae entre sus cosas siempre que sale.

Ah, y no olvide que no debe dejar alimentos fuera de su envoltura y en la charola porque después podría lamentarlo.

LEJOS DE BACTERIAS

Son muchas cosas con las que hay que tener precaución, pues están llenas de bacterias.

La hebilla del cinturón de seguridad es una de ellas, pero no es la única.

De acuerdo con la cadena británica BBC, la empresa Aqaint de desinfectantes descubrió que el equipaje entra en contacto con un máximo de 80 millones de bacterias antes de llegar a la habitación del hotel, ya que es manipulado por un promedio de cuatro personas, entre ellos taxistas, el botones en el hotel, algún elemento del personal de la aerolínea y, desde luego, usted.

¿Se imagina lo que esas bacterias pueden provocar en su salud?

MEJOR NO TOCAR

De acuerdo con el sitio Travelmath, el personal de las aerolíneas tiene poco tiempo entre un vuelo y otro para limpiar a fondo el avión.

Por ello, es recomendable evitar tocar, en la medida de lo posible, las superficies que normalmente usan la mayoría de las personas, pues en éstas puede haber materia fecal, sangre, secreciones respiratorias y otros fluidos corporales.

La Norma Oficial Mexicana de Prácticas de Higiene y Calidad determina que una superficie inerte limpia es aquella que tiene menos de 200 Unidades Formadoras de Colonias (UFC) por cm. cuadrado, el valor que indica el grado de contaminación microbiológica del ambiente.

NO SE ESTÉ QUIETO

Los viajes largos aumentan el riesgo de sufrir trombosis venosa profunda y la probabilidad crece entre más horas sean de viaje. Los trastornos pueden aparecer durante el viaje, al aterrizar o días después.

Los síntomas pueden ser la hinchazón de la pierna o a lo largo de una vena, dolor en zonas localizadas o al caminar y enrojecimiento o alteraciones del color de la piel.

Se recomiendan ejercicios flexores y extensores con las piernas y los pies, mover los tobillos y los dedos, y levantarse cada dos horas y pasear. Además, hay que hidratarse bien y no usar ropa ajustada.

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