¿Qué sabemos de los últimos ataques de los grupos armados en Colombia?
El país sudamericano vivió su jornada más violenta en años con un ataque con camión bomba en Cali y otro con un dron explosivo en Antioquia, dejando 18 muertos.

Colombia vivió este jueves su jornada más violenta de la última década a causa de dos ataques atribuidos a disidencias guerrilleras, que dejaron al menos 18 personas muertas y decenas de heridos. Uno de los atentados, perpetrado con un camión bomba en la ciudad de Cali, cobró la vida de seis personas e hirió a más de 60, según un balance de la Defensoría del Puebloswissinfo.ch. Horas antes, en el noroeste del país, un grupo armado derribó un helicóptero policial con explosivos lanzados desde un dron y abrió fuego contra los uniformados en tierra, causando la muerte de 12 agentes.
La primera explosión ocurrió hacia las 15:00 horas en una calle concurrida de Cali, tercera ciudad más poblada de Colombia. Un camión cargado con cilindros bomba estalló en inmediaciones de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, cerca del aeropuerto de la ciudad. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron vehículos en llamas, viviendas destruidas, heridos tendidos en el pavimento y gente huyendo despavorida entre sirenas y gritos.
El segundo ataque ocurrió en la mañana del mismo día. En la zona rural de Amalfi, departamento de Antioquia, guerrilleros emboscaron a un equipo de la Policía Nacional que erradicaba cultivos de coca. Los atacantes emplearon fusiles de asalto y un dron explosivo para derribar el helicóptero en que se transportaban los uniformados. Doce policías murieron en el acto y al menos tres más resultaron heridos de gravedad, mientras que las autoridades investigan si se trató de una retaliación del narcotráfico por recientes incautaciones de cocaína en la región.
El gobierno responsabilizó de ambos atentados a facciones disidentes de la exguerrilla FARC que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016. Para el caso de Cali, los indicios apuntan al Estado Mayor Central (EMC), la mayor disidencia liderada por alias 'Iván Mordisco'swissinfo.ch. El ataque de Antioquia fue adjudicado a un grupo escindido del EMC bajo el mando de alias 'Calarcá'. Estas dos facciones insurgentes, enfrentadas incluso entre sí, han venido escalando su campaña de terror en distintas regiones del país.
La oleada de violencia llega en un momento crítico, a pocos meses de las próximas elecciones presidenciales en Colombia. El pasado 11 de agosto falleció Miguel Uribe Turbay, un senador y precandidato presidencial de 39 años, tras permanecer dos meses en coma por un disparo en la cabeza que recibió durante un mitin político en Bogotá. Ese magnicidio conmocionó al país y reavivó los fantasmas de las décadas de 1980 y 1990, cuando los carteles del narcotráfico y grupos insurgentes asesinaban a candidatos presidenciales.

"Ruido estruendoso"
En el norte de Cali se vivieron escenas de pánico tras la explosión. “Alcanzamos a recibir el ruido estruendoso de la explosión (...) Luego no se pudo pasar, no se pudo ver nada, porque hay muchos heridos, hay muchas casas que se han dañado al frente de la base”, relató Héctor Fabio Bolaños, rector de un colegio cercanos. Su escuela fue evacuada de inmediato: los niños “tocó entregárselos a sus padres porque vinieron a recogerlos por el susto”, añadió el profesor, en referencia al shock que sufrieron las familias.
La Alcaldía de Cali ordenó la militarización de la ciudad tras el ataque, mientras que la Fiscalía General anunció esa misma noche la captura de dos hombres sospechosos de haber participado en la preparación y ejecución del atentadoswissinfo.ch. Uno de ellos fue detenido por miembros de la comunidad en el lugar de los hechos, según informó el presidente Gustavo Petro al compartir en la red social X (antes Twitter) una fotografía del capturados.
Cali, con 2.2 millones de habitantes, sufre desde hace meses una cruenta disputa territorial entre grupos armados y organizaciones narco por el control de las rutas de la cocaína en el suroccidente del país. En junio pasado, una serie de ataques con explosivos y drones en Cali y poblaciones vecinas dejó al menos siete muertos y decenas de heridos, anticipando la violencia que se desató con mayor gravedad en los atentados del 21 de agosto.

"Organizaciones terroristas"
El acuerdo de paz de 2016 brindó a Colombia varios años de relativa calma, pero no logró erradicar las raíces del conflicto. Expertos señalan que el Estado nunca ocupó plenamente los antiguos bastiones guerrilleros, y permitió que nuevos grupos armados ocuparan ese vacío de poder en las regiones. Las dos disidencias señaladas por los ataques del jueves (el EMC de Mordisco y la facción de 'Calarcá') se marginaron del proceso de paz y han crecido al calor de las economías ilegales, en particular del narcotráfico.
Desde que llegó al poder en 2022, Gustavo Petro ha impulsado una política de “paz total” negociada con la mayoría de los grupos armados. Sin embargo, la mayor parte de esos diálogos está estancada actualmente. Petro alcanzó a instalar una mesa con el EMC de Iván Mordisco en 2023, pero esta se rompió en 2024; otra disidencia, comandada por 'Calarcá', continúa conversaciones exploratorias con el Gobierno, aunque sin avances concretos. En contraste, sí avanzan negociaciones formales con el Clan del Golfo —el mayor cártel del país— gracias a una mediación en Catar, y también hay acercamientos con un reducto de la guerrilla ELN.
Tras la sangrienta jornada del 21 de agosto, Petro endureció su postura frente a estos grupos. Ese mismo día, durante un acto público, pidió "al Estado colombiano y al mundo" declarar como organizaciones terroristas a las disidencias de las FARC implicadas en los atentados y al Clan del Golfoswissinfo.ch. “He tomado una decisión: nuestras investigaciones muestran que el mal llamado Clan del Golfo, la Segunda Marquetalia y las disidencias de alias ‘Iván Mordisco’ (conocidas como EMC) son la junta del narcotráfico y deben ser consideradas organizaciones terroristas perseguibles en cualquier lugar del planeta”, anunció Petro, subrayando que esos actos violentos que “irradian pánico” en la población civil constituyen terrorismoswissinfo.chswissinfo.ch.
Colombia sigue siendo el principal productor mundial de cocaína, con un récord de 253 mil hectáreas de narcocultivos en 2023. La emboscada en Antioquia ocurrió mientras la Policía realizaba erradicación forzada de coca, justo cuando Petro promueve una estrategia de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos con incentivos para los campesinosswissinfo.ch. Por otra parte, el conflicto armado colombiano ha incorporado nuevas tácticas: el uso de drones con explosivos se ha vuelto cada vez más común. El Comité Internacional de la Cruz Roja advirtió que las víctimas civiles por artefactos explosivos se duplicaron en los primeros meses de 2025 debido al “uso intensivo” de drones en acciones violentas.
La reciente escalada ha avivado el temor a un regreso de la violencia generalizada de antaño. La oposición denuncia que la 'paz total' de Petro les dio una tregua a los grupos ilegales, permitiéndoles rearmarse. Petro rechaza esas críticas y sostiene que la única salida duradera es lograr la desmovilización negociada de esos grupos, aunque en lo inmediato se combinen los diálogos con operaciones militares para contenerlos. El pulso entre las ofensivas de los grupos armados y la respuesta del Estado marcará los próximos meses en Colombia, de cara a las elecciones de 2026.
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