Viuda de víctima de ataque a Charlie Hebdo expresa su enojo
El nombre de un dibujante de la revista satírica fue mal escrito en un homenaje

PARÍS.
La viuda del dibujante Georges Wolinski, cuyo nombre fue escrito con una falta de ortografía en la placa conmemorativa inaugurada cuando se cumple un año del atentado contra el semanario Charlie Hebdo, dijo estar furiosa por el error.
En la placa, el nombre de Wolinski aparece con y griega al final y no con i latina, en la lista de las 11 víctimas que murieron en el ataque contra la redacción de la revista el 7 de enero de 2015.
“Esta mañana cuando vi la ‘Y’, les aseguro que estaba furiosa”, dijo a la televisión francesa Maryse.
La viuda le comentó el error ortográfico inmediatamente a la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, que inauguró la placa junto al presidente francés, Francois Hollande, y la municipalidad respondió que lo corregiría lo más rápido posible.
Al ser interrogada sobre qué pensaría su marido del error, ella señaló que el tema no tiene gracia.
“A él no le gustaba nada cuando esto pasaba, eso lo puedo asegurar”, dijo. “Para mí tampoco, no puedo abordar esto con humor porque mi rabia es demasiado grande”, admitió.
La alcaldía de París indicó que la empresa que la fabricó iba a corregir rápidamente el error de manera provisional y que fabricaría otra nueva en las próximas 48 horas horas.
El héroe musulmán
Muchos lo consideran un héroe. Hace un año, Lassana Bathily, un inmigrante indocumentado musulmán, salvó a varios judíos retenidos por un yihadista en un supermercado kósher de París.
La acción del joven de origen maliense, que ahora tiene 25 años, fue la nota positiva de los tres días de ataques que golpearon la redacción de Charlie Hebdo y un supermercado kósher, con un balance final de 17 muertos.
“Aquí esta mi francés preferido”, dijo efusivamente el presidente Hollande, cuando lo recibió en el palacio del Elíseo el 25 de enero, después de que se le concediera la nacionalidad francesa.
La historia de un musulmán que salvó a varios judíos durante el ataque se convirtió además en símbolo de la diversidad y la fraternidad en Francia.
“Yo no soy un héroe”, replicó el joven, una frase que utilizó como título para su libro que saldrá a la venta hoy, en el que narra la incomodidad que le produce esa calificación.
“Al día siguiente me metí en Facebook y tenía 800 solicitudes de amigos”, dijo en una entrevista reciente.
El 9 de enero de 2015, Bathily, empleado de la tienda Hyper Cacher, estaba a punto de terminar su turno. Mientras desempacaba algunas mercancías en el sótano, escuchó el tiroteo iniciado por Amedy Coulibaly, que dijo actuar en nombre del grupo yihadista Estado Islámico (EI).
Mientras Coulibaly tenía como rehenes a varios clientes en la primer planta, unas 12 personas bajaron a cobijarse en el sótano.
Bathily les abrió la cámara frigorífica y les ofreció escapar utilizando el montacargas, pero los clientes asustados se negaron, ante lo cual el trabajador huyó solo, tras desconectar la luz y el motor del congelador.
“Mi corazón latía tan fuerte que tuve miedo que se escuchara”, dijo.
Una vez fuera, ayudó a la policía a dibujar un plano de la tienda para preparar el asalto en el que unas horas más tarde fue abatido Coulibaly.
Pero algunos dicen que calificar a Bathily de héroe es una exageración de los medios y de las autoridades que buscaban tener alguna historia feliz en medio de la tragedia.
“En ningún momento, en el sótano, vi a Lassana Bathily realizar un acto heroico”, informó al diario Liberation Yohann Dorai, que afirmó que fue él quien cortó el cable del congelador donde estaba refugiado.