Perfil: El dictador de Argentina, Jorge Videla
El ex dictador Jorge Rafael Videla murió el día de hoy a la edad de 87 años, en una celda de prisión, debido a causas naturales

ARGENTINA, 17 de mayo.- Jorge Rafael Videla nació el 2 de agosto de 1925 en Mercedes, Buenos Aires, fue un militar y dictador designado presidente de facto de Argentina por una Junta Militar.
El ex dictador argentino fue el máximo símbolo de la peor dictadura sufrida en este país porque ejerció un terrorismo de Estado que dejó un saldo de 30 mil desaparecidos.
El 24 de marzo de 1976, Videla, como jefe del ejército, comandó junto con los comandantes Emilio Eduardo Massera, de la Armada, y Orlando Ramón Agosti, de la Fuerza Aérea, el golpe de Estado que puso fin al gobierno de Isabel Martínez de Perón.
Desde entonces se erigió como presidente de facto y encabezó una de las etapas más oscuras de Argentina, con una sangrienta represión nunca antes vivida en un país que sufría intermitentes golpes de Estado desde 1930.
Videla gobernó hasta 1981, ya que las luchas internas entre los militares lo dejaron fuera del gobierno y su lugar fue tomado por Roberto Viola, cuando al régimen militar ya le quedaban sólo dos años más de vida.
Para entonces, el represor y sus cómplices habían logrado exterminar no sólo a las guerrillas que pretendieron tomar el poder con las armas, sino a todo aquel líder social que fuera considerado como enemigo.
Maestros, sindicalistas, estudiantes, amas de casa e intelectuales fueron llevados a las cárceles clandestinas que se construyeron por todo el país a imagen y semejanza de los campos de concentración de los nazis.
Los represores secuestraron, saquearon casas, asesinaron en masa, aventaron prisioneros vivos al mar, torturaron durante meses, violaron a cientos de mujeres, robaron a bebés nacidos en cautiverio y escondieron los cuerpos de sus víctimas.
En 1985, bajo la presidencia de Ricardo Alfonsin, Videla y el resto de los miembros de las juntas militares fueron sometidos a un histórico juicio y condenados a cadena perpetua, pero en 1989 el ex presidente Carlos Menem los indultó y quedaron en libertad.
Pasaron décadas de impunidad y de vaivenes judiciales, hasta que en 2003 comenzó a gobernar Néstor Kirchner e impulsó la reanudación de los juicios contra los criminales de la última y más sangrienta dictadura.
Ni Videla ni sus cómplices tuvieron escapatoria, y gracias a esos procesos hoy en Argentina han sido condenados casi 400 personas que cometieron delitos de lesa humanidad y que, por lo tanto, son imprescriptibles.
Kirchner también hizo historia al ordenar que retiraran el cuadro de honor de Videla que, todavía en 2004, colgaba del Colegio Militar, y se convirtió en el primer presidente en pedir perdón en nombre del Estado por los crímenes bajo un régimen de facto.
gak