¿De qué murió Talina Fernández?

Talina Fernández no se dio cuenta de su padecimiento de salud, hasta hace apenas un mes.

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Talina Fernández murió a causa de una leucemia

Talina Fernández permaneció cinco días en el hospital, tras un mes de dolores con los que no pudo la conductora de televisión y hasta hace unos minutos se informó de la muerte de la Dama del Buen decir, quien falleció de una leucemia.

En entrevista con medios de comunicación, Coco Levy compartió que el problema que tuvo Talina Fernández fue en muy poco tiempo, pues apenas hace un mes se sintió débil y se le generaban unos dolores que le hicieron llegar al hospital hace cinco días.

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“El diagnóstico que nos daban hace un mes es que podría ser cuestiones de vitaminas y poco a poco. Ella creía que tenía una infección en los dientes y poco a poco buscaron en su sangre fue cuando descubrieron que la cosa venía de ahí y cuando una sangre tiene esos problemas, empieza con diferentes nombres”, dijo Coco Levy en entrevista con medios de comunicación.

El hijo de Talina Fernández dijo que la enfermedad fue creciendo convirtiéndose en una miélosis displásica y luego cambió finalmente a leucemia; sin embargo, dijo que no fue larga, porque la velocidad en la que se desarrolló fue sorprendente.

¿Qué es la leucemia?

La leucemia, un tipo de cáncer de la sangre que afecta la médula ósea, ha sido objeto de estudio y atención médica durante décadas. El término "leucemia" se deriva del griego y significa "sangre blanca". Este nombre se debe a que la enfermedad se caracteriza por la proliferación descontrolada de glóbulos blancos o leucocitos en la sangre.

La médula ósea es el tejido blando que se encuentra en el centro de los huesos, y es allí donde se producen las células sanguíneas, incluidos los glóbulos blancos, los glóbulos rojos y las plaquetas. En condiciones normales, estas células se producen y maduran de manera equilibrada para mantener la salud del organismo. Sin embargo, en el caso de la leucemia, el proceso de formación y maduración de las células sanguíneas se ve alterado y se produce una proliferación descontrolada de células inmaduras.

Existen diferentes tipos de leucemia, y se clasifican según el tipo de células sanguíneas afectadas:

  • La leucemia linfocítica o linfoblástica ocurre cuando el cáncer se origina en las células que darán lugar a los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco.
  • La leucemia mieloide o mielógena se desarrolla a partir de las células que darán lugar a los glóbulos rojos, algunos tipos de glóbulos blancos o plaquetas.

Entre los principales tipos de leucemia se encuentran la leucemia mieloide aguda, la leucemia linfocítica crónica y la leucemia mieloide crónica. En la leucemia mieloide aguda, las células producidas no funcionan correctamente, lo que lleva a una disminución en la producción de células sanguíneas normales. Esto puede derivar en anemia, un mayor riesgo de sangrado e infecciones recurrentes.

La leucemia linfocítica crónica se caracteriza por una producción excesiva de linfocitos anormales, lo que debilita el sistema inmunológico del individuo y aumenta su susceptibilidad a las infecciones. Por su parte, la leucemia mieloide crónica presenta una producción excesiva de células sanguíneas que funcionan de manera similar a las normales, pero la cantidad de glóbulos rojos puede ser menor, lo que puede provocar anemia.

Los síntomas de la leucemia pueden variar según el tipo y la etapa de la enfermedad, así como la respuesta individual de cada paciente. Algunos de los síntomas comunes incluyen piel pálida, cansancio o falta de energía, moretones inexplicables, dolores en huesos o articulaciones, dificultad para respirar durante la actividad física, infecciones recurrentes y la aparición de puntos rojos debajo de la piel.

El diagnóstico de la leucemia se realiza a través de una prueba de sangre, que permite evaluar el conteo y la apariencia de las células sanguíneas. Si se sospecha de la presencia de leucemia, se pueden realizar pruebas adicionales, como análisis de médula ósea y estudios genéticos, para confirmar el diagnóstico y determinar el tipo específico de leucemia.

El tratamiento de la leucemia depende del tipo y la etapa de la enfermedad, así como de las características individuales de cada paciente. Los enfoques comunes de tratamiento incluyen la quimioterapia, que utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas, y la radioterapia, que utiliza radiación de alta energía para eliminar las células cancerosas. En algunos casos, puede ser necesario realizar un trasplante de médula ósea, que implica reemplazar la médula ósea enferma del paciente con células madre sanas de un donante compatible.

Además, se están desarrollando constantemente nuevos enfoques de tratamiento para la leucemia, como la terapia dirigida y la inmunoterapia, que utilizan medicamentos o terapias que se enfocan en las características específicas de las células cancerosas o estimulan el sistema inmunológico para combatir el cáncer.

bgpa