Sola en la oscuridad: Enrique Singer

La mujer se encuentra con estos rufianes que son narcotraficantes y que quieren rescatar un kilo de heroína, ella está prácticamente sola con ellos

Un recurso interesante es que a ratos hay oscuridad total en la sala.
Un recurso interesante es que a ratos hay oscuridad total en la sala.

Una mujer con ceguera reciente y en estado vulnerable, es vigilada por un trio de rufianes con la intención de robarle una muñeca. Con engaños logran entrar a su casa y para su sorpresa descubren que cuatro sentidos son suficientes para sobrevivir. Estamos hablando del thriller  “Sola en la oscuridad” de reciente estreno en el teatro México.

Platicamos con Enrique Singer, director escénico de “Sola en la oscuridad” y nos dijo:

La mujer se encuentra con estos rufianes que son narcotraficantes y que quieren rescatar un kilo de heroína, ella está prácticamente sola con ellos. Creo que tiene que ver mucho con esta época y que la obra tiene un discurso sobre la mujer y el poder que puede tener un ser humano que basa todo en su inteligencia. Entonces con Itati (Cantoral) trabajamos a partir de vulnerabilidades del personaje en la primera parte y en la segunda, sobre su voluntad de sobrevivencia y la fuerza intrínseca como mujer.

Sorprende la escenografía del departamento en piso bajo y con ventanas que dan al exterior por donde pasan sombras:

Ahí estaba el reto de la obra, crear suspenso que en el teatro no es muy común porque es difícil lograrlo. Creo que una de las razones es que se ha vuelto un género privativo del cine. Es más fácil crear suspenso en el cine que en el teatro. Todo lo que está fabricado lleva hacia allá.  Por eso pusimos esos ventanales donde vemos a la gente pasar, como se está fraguando afuera el crimen y que ella al ser ciega no ve.

Otro recurso interesante fue que a ratos hubiera oscuridad total en la sala, Enrique Singer dijo:

Fue algo consciente, que la gente de pronto no viera nada como si fuera ella. En ese sentido quiero resaltar el trabajo de iluminación que hizo Victor Zapatero que logró unas atmosferas lumínicas interesantes, efectivas y hermosas”

Los personajes de los rufianes se ven avariciosos pero no “tan malos”:

La obra no es maniquea, es decir los malos contra la buena. Ellos también tienen su moral y manera de ver la vida que no es la del malo que estamos acostumbrados. Es una comedia negra. Hasta incluso llegan a tener algún rasgo físico simpático. Y en esa ambigüedad es en donde nos estuvimos manejando durante la puesta en escena”.

Está llena de detalles; el cuchillo, la muñeca, la niña que rompe vidrios y muchos meses de trabajo arduo:

El proceso de ensayos fue bastante corto, como 3 meses. Empezó desde hacer una adaptación del texto original porque era mas largo y de otra época. Es una obra de los sesentas y el público actual no aguanta tanto tiempo. Paralelo fue el trabajo de la producción al construir la escenografía y empezar a iluminar al mismo tiempo que trabajábamos en las actuaciones. Finalmente meterle todos los detalles. Estuvo dividida en; texto, trabajo actoral y producción. Tuvimos jornadas de ensayos larguísimos como nunca antes había tenido, varios días de 11 horas y los otros de 6 horas diarias con una hora para comer. Es increíble todo lo que hacemos para hacer teatro”

Te mantiene al filo del asiento, con el suspenso de ver a una mujer ciega ante tres hombres que la observan por la ventana.

Se presenta en el Teatro México en el Centro teatral Manolo Fábregas de viernes a domingo.

Actuada por: Itati Cantoral, Luis Gatica, Marco de la O, Lenny Zundel, Marcial Casale, Sergio Bonilla, Maria Perroni o Nina Rubin.

Recomendada para jóvenes y adultos con ganas de divertirse.      

***mjpr***

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