Jesusa Ochoa, hija del actor Jesús Ochoa refrenda su compromiso de actuar

La actriz de 18 años forma parte de Carne, obra que aborda temas de violencia y abuso en el teatro

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Tras protagonizar el musical A los 13,  la actriz Jesusa Ochoa, hija del actor Jesús Ochoa, de actualmente 18 años, se sumerge en una historia con problemáticas como el incesto y la violencia familiar en la obra Carne, en la que compartirá créditos con Nailea Norvind, Hernán Mendoza y Adrián Ladrón, desde el 23 de enero en el Teatro Helénico.

“Esta obra no sólo es un reto actoral, sino personal. Fue un cambio muy drástico de lo último que hice como A los 13 (inquietudes emocionales en la juventud) y me ayudó a salir de mi zona de confort, para poder tocar temas que hay en la sociedad.

“El tiempo me ha obligado a crecer. El trabajo de mi director Enrique Singer me ha ayudado a agarrar al personaje en un lugar en el que también yo lo pueda disfrutar sin que sea tan pesado, pero llegando a lugares actorales y emocionales que el personaje necesita”, expresó Jesusa Ochoa a Excélsior.

La historia de Carne se desarrolla en la cocina de una hacienda. Mientras en el jardín ocurre una fiesta sorpresa por el cumpleaños de una mujer (Nailea Norvind), actriz retirada que es obligada por su esposo (Hernán Mendoza), ayudado por su sobrina (Jesusa Ochoa), a celebrar su día, pero se crea un incómodo reencuentro. Es así como se habla de los secretos familiares, el abuso y el incesto.

“Son temas que se tienen que abordar. Son complicados y queremos exponerlos para crear conciencia en la gente que este tipo de violencia sí puede afectar drásticamente mucho a una persona”, apuntó.

 “Me está yendo excelente. Estoy muy feliz y me siento muy protegida, lo cual es algo muy importante en el principio de mi carrera. Al inicio fue muy impactante ver el talento y el trabajo que han tenido todos mis compañeros, porque tienen una carrera hecha y derecha, mientras que yo apenas voy empezando. Me siento muy protegida, porque todos me están ayudando para dar lo mejor de mí. Estoy aprendiendo mucho de mis compañeros y al verlos, me ayuda a crear cosas padres”, compartió.

¿Y acerca de la opinión de su padre, el dos veces ganador del Premio Ariel y un Premio Mayahuel, Jesús Ochoa?

“Está muy feliz por mí. Cada vez que me ve llegar de un ensayo, le da muchísimo orgullo ver que lo estoy disfrutando tanto. Ver que realmente sí es mi pasión, le da una emoción enorme, porque compartimos tener este mismo gusto. Ver que estoy siendo un poco más seria con mi carrera, lo hace estar muy feliz por mí.

“Mi papá no quiso leer la obra, me dijo que hasta el estreno la va a ver, pero sí le platiqué un poco para que supiera lo que pasaría en la obra. Y me dijo ‘con que tú te sientas cómoda, por mí está bien’. Como vio que lo estamos abordando desde un punto en el que protegen mi salud mental, él está feliz. Además, con algunos de los actores con los que estoy él ya ha trabajado, así que está viendo que mi experiencia está siendo muy buena”, dijo.

Es así que buscará su propio camino, sin dejar de lado el lazo de vida y profesión que la une a su padre.

“Siempre va a haber esta conexión con mi papá, lo cual también es un arma de dos filos, pues sí puede tener esta manera de verme como ‘nada más está ahí por su papá’, pero también me ha abierto muchas puertas y me ha ayudado a aprender mucho. Es un tema, pero al final de cuentas es cómo yo tomo las críticas que me dan, cómo yo estoy segura de mi talento y confío en mí”, enfatizó.

La creación de Carne

El autor de Carne, Reynolds Robledo, reveló su interés acerca de abordar estas temáticas.

“Es una obra que tardo un poco en mi cabeza cocinarse. Estaba estudiando la carrera de dramaturgia y guion, a finales de 2018, y empecé a trabajar la obra de la mano de maestros y de las historias que me apasionaron mucho del teatro. La obra terminó revelando una especie de homenaje a referencias como, la más evidente, La señorita Julia, de August Strindberg, donde todo ocurre en una cocina.

“Empezó a revelar a personajes muy interesantes de abordar y que son muy diferentes a los que he escrito. El público, más allá de estarse cuestionando qué harían, simplemente van a ver algo muy impactante que está ocurriendo en esa familia y espero que eso los lleve a una reflexión acerca de los secretos y las apariencias; lo trágico que puede llegar a ser mantener un secreto por tanto tiempo y sus consecuencias”, explicó Robledo.

Por otra parte, dejó claro que Jesusa Ochoa obtuvo el personaje de Abigail a través de un arduo proceso de casting.

“Abigail es de mis personajes favoritos desde que la empecé a construir y el nombre es un homenaje a la Abigail de Las brujas de Salem. Sabía que requería de alguien con cierta complejidad, que de entrada quería que fuera joven y no que sólo lo pareciera. El reto del elenco se mantuvo durante casi dos años, Nailea, Hernán y Adrián se mantuvieron y empezamos a buscar a Abigail.

“Fue un proceso difícil y pesado, pues no es común hacer casting para este tipo de obras, pero lo hicimos públicamente y poco a poco. Recibimos más de 200 correos, después pedimos un video y las vimos en persona. Cuando llegó Jesusa, es verdad que algo te dice que ella es. Eso nos pasó, desde su foto hasta su primer casting. En una semana hizo tres filtros y se quedó. Yo la había visto en A los 13, pero verla en un personaje que exigía algo distinto, ha sido muy padre ver el proceso de crecimiento con ella. Se lo ganó solita, más allá de dónde venga y quien sea su familia, fue gracias a su trabajo”, concluyó.

El dato

Carne

  • De Reynolds Robledo.
  • Dirección: Enrique Singer.
  • Con Nailea Norvind, Hernán Mendoza, Adrián Ladrón y Jesusa Ochoa.
  • Lugar: Teatro Helénico.

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