Eric Nam, forjador de talentos, un mentor de Santos Bravos
Una de las figuras coreanas más importantes para la difusión e impacto del K-pop en occidente llega al proyecto en América Latina para intentar guiar a sus participantes

Los reality shows para crear grandes e importantes grupos no son una forma nueva de generar talento en el mundo de la música. Eric Nam (cantante, compositor y presentador sudcoreano-estadunidense), de hecho, inició así su carrera en Estados Unidos, cuando participó en 2012 en Birth of a Great Star 2. Desde entonces se convirtió en un embajador del K-pop en occidente, y hoy sigue asumiendo ese rol en el esfuerzo de HYBE Latin America (subsidiaria detrás del éxito de BTS) por crear su primera banda de pop latino completamente compuesta de talento latino, Santos Bravos.
“Estar aquí (CDMX y en el proyecto Santos Bravos) es especial para mí, porque hice un programa similar cuando me convertí en cantante. Y entiendo lo difícil que puede ser emocional, física y psicológicamente. Poder estar aquí, conocer a Santos Bravos y darles un poco de consejo o guía, o simplemente ser alguien que pasó por el proceso para compartir esas experiencias con ellos, es fascinante. Me hubiera encantado tener eso cuando era joven”, cuenta Eric en una de las salas de grabación donde los 16 jóvenes que quieren ser parte de Santos Bravos se preparan día a día.
Pero aunque Eric vivió un proceso similar para convertirse en una estrella de la música creciendo a través de un programa, siente que las herramientas actuales son algo que no se debe subestimar. El éxito instantáneo, cuenta, es algo de lo que busca prevenir a los 16 chicos que participan, pues es fácil nublarse y no seguir trabajando para generar una base sólida de seguidores.
“Ahora más que nunca es más fácil ser descubierto gracias a internet, a las redes sociales. Si tienes una hermosa voz o eres un bailarín increíble, es más fácil llamar la atención de disqueras, de ejecutivos, pero también crear tu propio fandom si tienes algo especial”, explica.
“Creo que se trata de practicar constantemente para mejorar, aceptar la retroalimentación crítica de la forma más constructiva posible y siempre perfeccionar tu talento, porque si está destinado a suceder un día, creo, tendrás tu oportunidad de convertirte en ídolo, artista, bailarín o lo que sea”, detalla.
Pero, por sobre cualquier cosa que él pueda compartirles con base en su experiencia como embajador del K-pop en el mundo, hay algo que piensa es fundamental: la salud mental.
“La salud mental es algo increíblemente importante, es el principio y el fin de lo que somos como personas, ¿no? Cuando me despierto cada día y antes de dormir, todos nos preguntamos: ¿me siento bien? ¿Me siento mal? ¿Qué pasa? Algo bueno es que muchos jóvenes, en particular los jóvenes, han aprendido a verbalizar con qué están lidiando. Y pienso que hay que prestar atención a esas luchas y no sólo decir ‘me pasa esto’, sino preguntarse ‘¿cómo lo supero?, ¿cómo aprendo a vivir con esto y a manejarlo?, porque muchos de los problemas que tenemos, tenemos que vivir con ellos, tratarlos y seguir funcionando como personas positivas, pero no se debe cargar nunca solo con eso”, expresa.
Se respira entusiasmo
Por los pasillos del campamento donde se preparan los participantes, corren felices por formar parte del proceso, y Eric también se confiesa emocionado.
“Es muy interesante ver cómo Corea y el sistema del K-pop se ha traducido al mercado latinoamericano. Hay muchos procesos que el sistema coreano ha desarrollado, y al juntarlo con la cultura latina se crean grandes sinergias. Así que estoy muy emocionado por ver cómo sucede todo esto”, cuenta.
Y es que Eric siente que siempre se ha encontrado en medio de una especie de puente, donde, con sus dos idiomas, el inglés y el coreano, y por lo tanto desde sus dos culturas, ha podido lograr que ambas perspectivas se entiendan desde el punto de vista mediático.
“Sí, siento una gran responsabilidad, pero también me considero afortunado de poder adaptarme y tomar el rol que sea necesario, dentro o fuera del K-pop en este caso. Ojalá mi trayectoria pueda servir; ha sido un gran recorrido para mí, y espero los chicos puedan tomarlo”, cuenta.
se viste de actor
Pero, como lo ha hecho a lo largo de toda su vida y trayectoria, en este momento estar en México acompañando a los Santos Bravos no es lo único que le llena de emoción, pues está participando como actor de doblaje en la próxima película de La leyenda de Aang: El Último Maestro Aire, que se estrena el 10 de octubre.
“Ha sido muy divertido. De verdad, muy divertido. Es una nueva experiencia para mí. Estoy aprendiendo mucho. La semana pasada estuve gritando como tres horas en una cabina, solo gritando y haciendo sonidos locos. Y lo único que puedo decir es que creo que será una película increíble”, cuenta.
Fuera de Avatar, tiene otra cinta que grabará en Corea en otoño, también con Paramount y HYBE, y un reality que se estrenará en EU en enero, del cual no pudo dar más detalles.
“Sí, mucha actuación, muchos papeles que nunca pensé hacer. Pero me gustan los retos y sentir que siempre estoy aprendiendo. Ha sido un proceso divertido y no puedo esperar a que todos vean estos proyectos fascinantes en los que he estado trabajando”, asegura.
En todos estos proyectos es, de hecho, donde pone en práctica todo lo que ha tratado de enseñar a Santos Bravos: un equilibrio, pero uno que se da a veces de forma natural, gracias a la pasión que siente por todo lo que realiza.
“Mi mente funciona de forma que necesito hacer varias cosas al mismo tiempo. Me aburro si hago sólo una. Para mí es perfecto porque puedo grabar Avatar, luego trabajar en mi próximo álbum, luego en el área creativa de Dive Studios, la compañía que tengo con mi hermano. Siempre estoy usando mi cerebro de manera distinta cada día. Para muchos eso suena loco, pero para mí es muy sinérgico. La actuación es distinta, la música es distinta, los negocios son distintos, pero cuando se encuentran en el medio, todo se complementa”.
De Santos Bravos
Concepto y origen: Es un proyecto musical latinoamericano creado para formar una banda profesional que combine talento, diversidad y presencia internacional, con el objetivo de destacar a nivel global.
Proceso de selección y entrenamiento: Los participantes son seleccionados a través de audiciones rigurosas y entrenados en canto, baile, actuación y manejo de medios, garantizando un desarrollo integral como artistas.
Mentoría de figuras internacionales: El proyecto cuenta con el apoyo de artistas consolidados como Eric Nam, que guían a los integrantes y aportan experiencia sobre la industria musical.
Impacto: Busca generar una conexión entre la música pop latinoamericana y audiencias de distintos países, promoviendo diversidad e inclusión.
Proyección: Santos Bravos no sólo busca lanzar música, sino también crear un fenómeno de entretenimiento que trascienda redes sociales, shows en vivo y colaboraciones internacionales.
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