El morbo y la boda de Orta

Adrián Rueda

Adrián Rueda

Capital político

Muchos tomaron a broma o sólo vieron con morbo la noticia de que el sábado 5 de marzo, en Valle de Bravo, se llevó a cabo la boda de Patricia Jimena Ortiz Couturier, exalcaldesa de Magdalena Contreras, y el exjefe de la Policía capitalina Jesús Orta Martínez.

A nadie le debería importar que dos políticos se enamoren y se casen, pues no es cosa del otro mundo, pero habrá que insistir en que el novio fue el primer secretario de Seguridad Ciudadana de Claudia Sheinbaum, antes de Omar Hamid García Harfuch.

Pero lo delicado es que dejó el cargo en 2020 entre acusaciones de presuntos nexos con la delincuencia organizada y la malversación de 2 mil 500 millones de pesos en su anterior trabajo, que fue en la Policía Federal de Enrique Peña Nieto.

La noticia de su boda sólo despertó el morbo de unos cuantos, pero nadie le entró al fondo del asunto: que Orta Martínez contaba con una ficha roja, que lo convierte en un fugitivo buscado por la Interpol en todo el mundo.

El hecho de que se le haya visto tan campante vestido de frac, y bailando un vals con su ahora esposa, en uno de los sitios de descanso más visitados los fines de semana en el Estado de México, demuestra que no le preocupa la citada orden internacional de captura.

La boda fue en un gran salón y con invitados de todo tipo, por lo que medio mundo sabía que uno de los hombres supuestamente más buscado por la policía internacional, se casaría en Valle de Bravo.

Independientemente del morbo, las autoridades judiciales del país deberían dar explicaciones de por qué no lo han detenido, o de plano aclarar si a estas alturas del partido ya no tiene una orden de captura en México y en el mundo, porque al parecer no tienen la menor intención de ir por él.

Y es que, de lo contrario, se podrían configurar algunos delitos, o al menos cuestionamientos a su hoy esposa Patricia Jimena, porque si se casaron a principio de mes es que se veían desde hace tiempo, por lo que sabía dónde se escondía el exfuncionario.

Dejando de lado lo personal o familiar, es un tema que llama la atención porque se suma a uno más de los casos en que gente ligada a la 4T evade la ley con la mano en la cintura, y nadie ha cuestionado a la Presidenta sobre el asunto.

Aunque respondiera que el tema se va a investigar, y que también le pregunten sobre García Luna, Calderón o el Cártel Inmobiliario. Al menos tendría que comprometer a su fiscal, Ernestina Godoy, a que dé alguna explicación, nomás para que a todo mundo le quedara claro.

En las fotos de la boda que circulan por internet los novios se notan contentos y despreocupados, lo cual estaría muy bien si es que ninguno tuviera pendientes con la justicia. A menos, claro, que haya algún pacto de no agresión.

¿En serio a nadie de Morena le indigna el asunto?

CENTAVITOS

¿A poco alguien podría creerse eso de que la ciudadanía va a sancionar a quienes no apoyaron el Plan B presidencial, que ayer quedó parcialmente vetado al no incluir que la revocación de mandato sea incluida en la misma fecha de las elecciones de 2027? Si a la gente se le olvidan los gobernadores narcos de Morena; los despilfarros en viajes a Japón; las casas en Tepoztlán y las barredoras, quién se va a estar acordando si votaron o no en contra de la descafeinada reforma electoral que se proponía. La que seguramente no olvidará la afrenta será la Presidenta, que buscará que quien se las cobre a los aliados rebeldes no sea presidente el pueblo bueno, sino la fuerza del Estado.