Alexis Ayala llora al recordar el infarto que sufrió y cómo lo ayudó Angélica Rivera en ese momento
En el 2018 Alexis Ayala sufrió un infarto que puso en riesgo su vida. El actor recordó cómo ocurrió.

Fue en el 2018 cuando se dio a conocer que Alexis Ayala había sufrido un infarto, el cual cambió su vida por completo. En entrevista con Yordi Rosado, el actor contó cómo fue que ocurrió este hecho.
El famoso mencionó que el infarto ocurrió cuando estaba en Acapulco visitando a su hija menor, Roberta.
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“Yo estaba haciendo una novela y ya estábamos en platicamos de sí, no. Yo me infarté el 30 de junio del 2018 y eran vacaciones de los niños en la escuela, yo iba a tener cinco días libres y me cambian los descansos. Era un jueves y habló con la mamá de Roberta (su hija) y me dice ‘ven (a Acapulco), que te vea tu hija y hablemos’. Gracias a Dios, si yo me hubiera quedado solo en la casa…”.

El histrión comentó que al siguiente día de estar en Acapulco comenzó a sentirse mal y tenía síntomas como vómito y sudoración.
“Ese día en esa plática hablamos de: ‘si me muero tendrías que hablar con estos abogados’ (…), al día siguiente me levanto temprano en la mañana a estar todo el día en la alberca con mi hija, nos fuimos a comer y ahí me empecé a sentir mal, me empezó a sentir asco y empiezas a pedir cosas extrañas. Nos vamos al departamento, Roberta y su mamá se bajan a la alberca, yo me quedo arriba. No me sentía bien, me empiezo a quedar dormido, despierto y estoy como sudando, de repente me dan ganas de vomitar a sudar como si me hubieras metido a la alberca. Suena el teléfono, contesto y es mi hija: ‘papi, no quiero ir a cenar porque llegaron mis amigos’, me cuelga y yo el pecho sumido, me dolía el ama y sabía que me estaba infartando”.

En un principio, Alexis Ayala pensó que se había lastimado el hombro debido a que le dolía, pero después se percató que le estaba dando un infarto.
“Yo viví porque pedí la ayuda a tiempo y no me hice el macho y no me aguante. Sabía que me estaba dando un infarto por las historias que había escuchado y porque me sentí raro. Me empezó con el estómago y el hombro me empezó a doler mucho, yo estaba haciendo mucho ejercicio y yo decía: ‘me chin… en el gimnasio’ y me empezó del lado derecho, en la mayoría de los casos se refleja del lado izquierdo”.
Poco después, le pidió a la madre de su hija que llamara a una ambulancia porque se estaba sintiendo mal.
“Vuelve a sonar el teléfono y es la mamá de Roberta y le digo: ‘necesito un médico urgente, creo que me estoy infartando’. Sube y me llevan a un hotel porque en Acapulco si quieres que llegue una ambulancia tienes que ir a un hotel grande (…), no me querían dejar entrar y llega la ambulancia, diez minutos (…), me llevan a una clínica chiquita, me atienden, me hacen un electro, me dicen que es del estómago y yo ya no podía hablar”.

“Me dan morfina y no sé qué otra cosa, estuve como media hora y consiguen al cardiólogo en el Acapulco viejo que es como a 50 minutos, nos vamos en la ambulancia, me seguía sintiendo mal, pero ya no tan grave. Llego a la clínica y me meten a un lugar, no sé cómo la prensa ya sabia y le agradezco que fueron muy respetuoso que no dieron la noticia hasta que vieron que sobreviví”.
Aunque ya se sentía mejor debido a las medicinas que le administraron, poco después empezó a sentirse mal.
“Me dice el doctor: ‘no está entendiendo, si usted se llega a poner mal lo tengo que abrir’. En ese omento que estoy como lucido le digo a la mamá de Roberta: ‘en mi teléfono está el teléfono de tal y tal, el del productor, háblales y diles que no llego a trabajar’. Habla y de repente empiezo a sentirme igual de mal y de repente otra vez calma”.
Angélica Rivera ayudó a Alexis Ayala
En la entrevista, Alexis Ayala también recordó cómo fue que Angélica Rivera lo ayudó en este momento tan complicado en su vida.
“Angélica Rivera se entera porque su hija Sofía está en el mundial y sale la noticia, entonces Angélica me manda el helicóptero para que llegue a Acapulco y me lleve a la Ciudad de México y me llevan al hospital. En el helicóptero casi me pelo”.

Finalmente, el actor lloró al recordar lo que sintó al saber que estaba vivo después del infarto que sufrió.
“Cuando están haciendo el cateterismo se enteran que tengo una deformación en el corazón y algo que iba a llevar 20 minutos se torna hora veinte (…), al día siguiente en la mañana ya me dan de comer por primera vez en esos días que llevaba ahí y fue como de película porque coronarias es de vidrio y estás conectado a mil cosas, tienes las ventanas, persianas y empieza a entrar la luz, tengo un jugo de naranja y estoy diciendo: ‘gracias Diosito’. Pruebo la papaya y ahí me doy cuenta que estoy vivo. Comí y supo cómo lo más rico del mundo (…), y aquí estoy, tengo a mis hijas, mi vida por delante, me doy cuenta que sobreviví”.
PJG
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