Alejandra Ambrosi: con tejido fino sobre sí misma

La actriz incursiona en la producción de una obra de teatro con Hilos, que también dirige y protagoniza en el Foro Lucerna

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Con la obra de teatro Hilos, la actriz Alejandra Ambrosi tiene más de una experiencia nueva en su vasta trayectoria de alrededor de dos décadas: Es la primera vez que produce un proyecto propio; también, que protagoniza un monólogo y que tiene una responsabilidad en la dirección, compartida con Gabriel Mata. Todo al mismo tiempo.

Todo ello ocurre en la temporada en curso en el Foro Lucerna, que tiene planeada, por lo menos, hasta el 17 de diciembre próximo.

Pero eso no es todo. Ambrosi aborda en esta historia, escrita por la dramaturga británica-armenia Abi Zakarian, cómo una mujer debe tejer su vida de nuevo, es decir, cómo reconstruirse a sí misma, tras perder a su familia, sus amigas, su carrera y hasta su dignidad.

¿Cómo se ve reflejada con la historia y cómo enfrenta el desafío de un proyecto tan personal? En entrevista con Excélsior esto dijo Alejandra Ambrosi.

Es la primera vez que hago un monólogo y como que yo me sentí muy jirita de que ‘ay, yo sí puedo’, y claro que voy a poder, pero como que ya me estoy enfrentando al verdadero reto que implica.

Me sentía en un momento en mi carrera en el que quería elegir la historia que quiero contar, al personaje y hablar de un tema tan importante como es la violencia de género y todas esas pequeñas cosas que seguimos normalizando en nuestra sociedad y que son como hilos invisibles, pero que, al final, forman parte de un tejido social.

Me parecía muy relevante tanto el tema como yo tener los hilos en mi mano y decir ‘yo puedo levantar este proyecto sola y enfrentarme a este reto con un monólogo”, expresó Ambrosi.

Hilos cuenta la historia de Ema, una mujer muy soñadora que creció en una casa de clase media baja, tratando de aspirar a más y tener un buen puesto de trabajo.

Ella siempre quiso dedicarse a la moda y conoce cada una de las telas, a la perfección, y sueña con tener a una especie de príncipe azul, de hombre, con quien pueda casarse y formar una familia.

Tiene todos estos sueños, que se le rompen. Es un poco esta lucha de la expectativa versus la realidad y cómo ello está cargado de cosas de género.

A Ema se le deshace el mundo. Ella llega a vivir en un nuevo espacio, se está mudando a un nuevo departamento, está rodeada de cajas y de hilos y tiene que volverse a tejer”, explicó la actriz.

El personaje, tras abrir las cajas de la mudanza y sacar de ellas algún elemento, se remitirá a algún recuerdo, que compartirá con el público y que “hilará” para que conozcan su historia.

Se vuelve a tejer simbólicamente y rememorar la hace tener que revivir, pero también sanar, trascender y deshacer los nudos de su vida.

Le van cayendo veintes toda la obra, con cosas que dejó pasar y que en su momento fueron invisibles y que no consideró como importantes. Todo eso se fue haciendo una maraña”, detalló.

Sin embargo, para Alejandra era importante no interpretar a Ema desde un lugar de víctima, sino desde la toma de conciencia de esta mujer que decide alzar la voz y con ellos, dejar de borrarse a sí misma.

Me siento profundamente identificada. Todos hemos vivido momentos en donde callamos y preferimos no hablar. En las mujeres sucede un poco más, porque forma parte de nuestra educación. De generación en generación hemos heredado esto de ‘no, mejor no digas nada’.

Estamos acostumbrados a no alzar la voz y eso es algo muy de los mexicanos, también, con tal de no causar conflicto. Yo lo he vivido tanto en mis relaciones personales como laborales y es parte del viaje que estoy teniendo personalmente. Por eso resuena y significa tanto, en mi vida y mi carrera, hacer y levantar Hilos”, precisó.

Y con ese tejido fino es como la actriz se reconstruye, se prueba y explora en otras facetas, sin depender más que de ella misma.

La carrera de la actriz es muy codependiente. Siempre dependes de que te elijan, te den el trabajo, el reconocimiento. Hay tantos factores externos, que te hacen depender y te ponen a la deriva.

Sí voy a seguir haciendo otras historias y qué padre, pero también quiero tener mis proyectos en donde yo elija, yo decida y no dependa de los demás”, destacó.

Con esta obra, Alejandra Ambrosi reflexionó, además, qué tipo de profesional quiere ser hoy.

Estoy en este momento de mi carrera en la que digo por qué y para qué hago lo que hago, cuál es mi propósito. ¿Sólo contar historias en las que no siempre me identifico tanto, aunque a veces sí? Porque he hecho cosas muy padres también, pero por qué y para qué.

Estoy muy en el rollo del propósito y ese fue mi empuje para levantar Hilos, para hacer algo que tenga un significado importante para mí y que resuene en la sociedad, porque nace de un profundo compromiso de sensibilizarnos en un tema tan fuerte y crucial, del que todos formamos parte, porque todos hacemos el tejido social y la violencia no es una herida individual, sino colectiva.

Esto quiero hacer, me da energía y es un motor levantar el proyecto, porque me conecta con este propósito”, concluyó.

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clm