Sargento musical

Revolucionó la manera de hacer música en el mundo y es considerado el primer álbum conceptual en la historia. Músicos mexicanos comparten su visión sobre el octavo disco del grupo The Beatles

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CIUDAD DE MÉXICO.

Orgánico, experimental, si­codélico. Sólo cuatro genios podrían haber creado un pro­ducto que trascendiera al tiempo y, aunque suene a lugar común, marcara un antes y un después en la música.

Es considerado el primer disco conceptual de la histo­ria con 13 canciones que se suceden de manera continua. Es Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, el octavo disco de The Beatles y que hoy cumple 50 años.

John Lennon, Paul McCart­ney, Ringo Starr y George Ha­rrison no alcanzaban los 30 años cuando se publicó la que es considerada una obra bási­ca de la escena emergente del rock sicodélico y que lideró la lista de éxitos en Reino Unido durante 27 semanas, además de 15 en lo más alto de Bill­board, en Estados Unidos.

“Es una locura pensar que 50 años después estamos echando la mirada atrás a este proyecto con tanto cari­ño y un poco asombrados de cómo cuatro tipos, un produc­tor genial y su equipo de in­genieros pudieran hacer una pieza de arte duradera tan impresionante”.

Son palabras de Paul Mc­Cartney que pueden leerse en uno de los textos que acom­pañan a una edición especial del disco que salió a la venta el 26 de mayo con motivo de la celebración.

Un equipo liderado por Gi­les Martin, hijo del carismáti­co productor George Martin, mano derecha de The Beatles, acometió este proyecto que se lanza en formatos para todos los gustos: desde un CD con una nueva mezcla en estéreo, hasta una edición de lujo con seis discos, cortes inéditos y un libro de acompañamiento.

Martin señaló recientemen­te que esta nueva edición del álbum fue un “desafío enorme” y que su objetivo con los con­tenidos extra era mostrar “lo buena que era la banda” más allá del “misticismo”, ya que eran “cuatro tipos” que forma­ban un grupo “realmente bue­no” cuando tocaban juntos.

De hecho, los 13 temas no sólo componían el trabajo más intrépido de The Beatles, sino que en cada una de sus aven­turas en Sgt. Pepper’s.., John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr demostraron que, como ma­quinaria musical a pleno ren­dimiento, no tenían rival.

La idea del disco surgió de McCartney en un viaje de Nairobi a Londres, tras lo que propuso al resto de la ban­da encarnarse “en otro gru­po” y sugirió el nombre de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (El club de banda de los corazones solitarios del sar­gento Pimienta), inspirado en el de las bandas que prolifera­ban aquellos años en Estados Unidos.

La música de Sgt Pepper’s... fue fruto de una elaborada gra­bación, no podía ser reprodu­cida en directo, y, por primera vez, las letras de las canciones habían sido imprimidas en la portada.

Un disco icónico que reque­ría de una no menos especial portada, un montaje fotográfi­co encargado a Peter Blake, en el que The Beatles aparecían vestidos con trajes de llamati­vos colores y rodeados de un sin fin de personajes.

El grito rockero de With a Little Help from My Friends; la sicodelia de Lucy In The Sky With Diamonds; la ironía de When I’m Sixty Four; la fanfa­rria multicolor de Being for the Benefit of Mr. Kite! o el collage experimental de A Day In The Life, son sólo algunos de los hi­tos que componen el disco más importante de la historia

ENTRE COLEGAS

Entrevistados por Función, músicos de diferentes géneros platican sobre la importancia que ha dejado en sus carreras el material, además de lo que consideran, como colegas, lo que aportó a la historia de la música.

Samo considera que el disco ha trascendido por la gran ho­nestidad en las letras y lo no­vedosa que fue la producción.

“En el pasado, la música era creada de manera total­mente orgánica y eso impli­caba conectar el corazón con un trabajo más artesa­nal. Eso no lo logra cualquier artista y The Beatles eran maestros en ello.

“Verdaderos artistas que en este disco lo lograron reflejar de manera magistral. En gene­ral el grupo marcó una era, no sólo en la música, sino social­mente; movieron masas, to­caron conciencias. Ese tipo de marcas se quedan en la memo­ria colectiva”, dice el también compositor.

Eran cuatro genios tocan­do en ese grupo. Dos de ellos, comenta Armando Vega Gil (Botellita de Jerez), eran dos compositores fuera de lo co­mún que tenían una propor­ción áurea para componer melodías que encajaran per­fecto con una banda.

El disco anterior a Sgt. Pepper’s.., señala, era comer­cial y tenían cosas bien hechas, pero con éste rompieron el esquema.

“Antes de él no había nada igual en términos de narración, de ejecución. Era un disco con­ceptual porque no se había he­cho nada igual. Si pensamos en música clásica están las ópe­ras, y por eso creo que hay un acercamiento a esos concep­tos. Sgt. tenía un hilo conductor que fue como una renovación en términos sonoros.

“Hicieron una ruptura radi­cal. Reúnen un montón de lí­neas musicales que van desde la música clásica, la académi­ca, la popular, el rock; se en­cuentra concentrado todo esto de una manera muy inteligen­te”, platica el músico.

Enjambre, como varias, es una de las bandas en la escena en tener influencia del cuarteto de Liverpool. A consideración de Luis Humberto Navejas, uno de sus integrantes, el álbum es una muestra de que la músi­ca tiene el poder de ser signi­ficativa fuera del molde, de los estándares de lo común y que, posteriormente, resulta ser in­fluencia para quienes tienen en mente explotar la creatividad.

“Dio una enseñanza que no han aprendido tan bien las compañías, y es que ese atre­vimiento, a quebrar los están­dares, son los que pasan a la historia. The Beatles no lo hizo una vez, sino varias veces.

“Con ese disco dejaron en claro que no sólo hacían música para que las chavitas gritaran, como sucede hoy con las boy bands, sino que recu­rrían a las fusiones y la com­plejidad instrumental con cuerdas, orquesta, órganos y sintetizadores que ayudaron a rom­per el estereotipo del pop y del rock. En Enjambre, siem­pre que vamos a comenzar a traba­jar en nuevo mate­rial, decimos que tenemos que pen­sar como lo hicieron Geor­ge, John, Paul y Ringo para crear el Sargento Pimien­ta y romper moldes”, explica Navejas.

El músico y cantante Leo­nardo de Lozanne destaca los temas que tratan las canciones y la integración de la orquesta. Subraya lo novedoso que fue y cómo, mediante sus persona­jes e historia, te envuelve en una especie de viaje.

“Todas las canciones son buenas, los arreglos, después de (álbum) Revolver, con Sgt. Pepper’s... se con­solidan”, dice De Lozanne.

Pero Revolver no es un disco que des­taque sólo el can­tante de Fobia, sino también el productor y músi­co Camilo Lara, una narrativa destacable que “habían empe­zado a hacer en Revolver, pero creo que en Sgt. Pepper’s... lo­graron hacerlo más evidente”.

A la idea se suma Abulón, de Víctimas del Doctor Cerebro, quien considera que después de haber tenido varias muta­ciones, fue el momento en el que demostraron, una vez más, que podían tomar todo lo que había a su alrededor y conver­tirlo en algo nuevo.

“Venían de Revolver, que fue un disco muy diferente y que estaba muy al día y fue muy propositivo para la épo­ca, después el álbum Blanco, y ya con Sargento Pimienta, volvieron a irse por otro lugar completamente distinto y sin­tetizar muchas cosas que esta­ban sucediendo.”

Para Yayo González, vo­calista y guitarrista de Paté de Fuá, el haber logrado un éxito comercial como el que alcan­zaron, haciendo música que abre el espectro y jerarquiza el género con temas que son ver­sionables en cualquier estilo y de muy buena calidad, le pro­duce mucho respeto.

“Puedo encontrar huellas o influencias y muchas veces hasta fusiles de su música hoy en día. The Beatles son para el rock, lo que Gardel fue para el tango o lo que Bob Marley para el reggae”, asegura.

Marcelo Lara, guitarrista de Moderatto, productor y exge­rente de Reactor, destaca el año 1967, en el que fue reali­zado. “Significó la liberación, rompimiento y nacimiento de una nueva manera de pensar; este disco es la expresión po­pular más significativa de eso.

“Es como una sinfonía, pero a nivel de música pop. Ade­más, técnica y tecnológica­mente es un triunfo debido a la manera en que está gra­bado, cómo suena y cómo se aprecia. Suena en estéreo, tie­ne muchas locuras técnicas, y tiene un sonido muy particular que apoya el discurso letrístico y conceptual”, comenta Lara, quien añade que Moderatto nunca ha considerado hacer un tributo a The Beatles por­que sienten que sus discos son tan perfectos “que no habría mucho que pudiéramos hacer con su música, salvo disfrutarla enormemente.”

Fonseca, el músico de pop y ritmos tradicionales colom­bianos, comenta que el álbum llegó en un momento en el que grupo ya era muy popular.

“Ya habían innovado y he­cho canciones increíbles que los colocaron en un lugar im­portante. Tenían ganas de experimentar y creer en los sueños.

Nacho, exintegrante del dueto reguetonero Chino & Nacho y ahora solista, dice “todo, desde la carátula, has­ta el sonido del álbum, ha sido una referencia para todos los que hacemos música en esta época, en la forma que se gra­bó, se editó, todo hace que sea un álbum inmortal, que consi­guió crear una leyenda”.

—Con información de Fabiola Ávila, Jorge Santamaría y la agencia EFE

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