'Into the Woods', movidos por el deseo

En el musical 'En el bosque', Caperucita roja, Cenicienta, una pareja de panaderos y una bruja buscarán satisfacer sus anhelos más personales

NUEVA YORK, 4 de febrero.- El más lúgubre de los escenarios recibe a una bruja deseosa de recuperar su belleza; también a un par de panaderos con el anhelo de ser padres y a un niño que quiere que su vaca le dé leche.

Pero también cobija, con sus sombras y oscuros rincones, a Cenicienta, que desea más que joyas y una vida normal, y a la cándida Caperucita roja, quien ansía un pedazo de pan para su abuelita.

Deseos, anhelos y alientos esperanzadores mueven a cada uno de estos personajes que se adentran En el bosque, el nuevo musical de Disney que se estrena este fin de semana en México, luego de haberlo hecho en diciembre pasado en Norteamérica.

Con 124 millones de dólares recaudados en Estados Unidos y Canadá, y otros 40 más en los países en los que ya se ha estrenado, la cinta también llega con tres nominaciones a los premios Oscar en las categorías de Mejor Diseño de Producción y Mejor Diseño de Vestuario y, desde luego, uno para Meryl Streep como Mejor Actriz de Reparto por su papel de La bruja.

El filme es una adaptación del musical de Broadway Into the Woods, estrenado en 1987 por Stephen Sondheim y James Lapine, llevado a la pantalla grande por Rob Marshall (Chicago, Nine, Memorias de una geisha) y con un elenco multiestelar.

A decir de James Lapine, al crear el musical realmente no sabían lo que estaban haciendo hasta que empezaron a escribir, confiesa divertido en conferencia de prensa en esta ciudad. Querían que fuera una búsqueda, un viaje, quizá como El mago de Oz, así que sólo tuvieron que juntar los cuentos de hadas y poner manos a la obra.

Por su parte, el director Rob Marshall reconoce el peligro al que se enfrentaba al llevar a la pantalla grande las canciones de uno de los musicales estadunidenses más queridos, luego de haberlo hecho con trabajos como Chicago (2002) y Nine (2009).

“El material es muy orgánico y terminas amándolo; es un musical con canciones hermosas, que se mezclan muy bien entre ellas y lo puedes ver muy bien en los primeros 16 minutos, que es el prólogo, está hermosamente bien creado y escrito.

Es muy delicado crear un musical, siento que son como dos películas en una cuando trabajas en ellas, porque primero tienes todo lo que es la música y las canciones, y por el otro tienes las actuaciones, debes mezclarlo todo, balancearlo y la única manera de lograrlo es tener gran material y grandes actores”, señala Marshall.

Encabezado por Meryl Streep, Emily Blunt, James Corden, Anna Kendrick y una pequeña participación de Johnny Depp como el Lobo feroz, el realizador buscó actores que tuvieran una gran humanidad y que se preocuparan por diferentes cosas, además de humor y fragilidad.

La película inicia con gente que desea algo desesperadamente “Yo deseo, yo deseo, yo deseo”, y esa es una cosa maravillosa, comenta Marshall, gente que tiene la esperanza por algo; todos los personajes, incluida La bruja, quieren algo. “La verdad es que estaba en el paraíso cada día trabajando con este gran equipo”.

“Estoy muy agradecido por haber tenido este cast, es gente maravillosa y, por eso, son grandes actores. Creo que todos estábamos asustados cuando empezamos, porque es una obra maravillosa y solamente queríamos dar lo mejor de cada uno de nosotros... juntos saltamos a ella y en los ensayos creamos una compañía muy especial; pasamos un gran tiempo”, afirma.

Bruja de primer nivel

Varios de los actores de En el bosque han hecho teatro en Broadway y fuera de él, por lo que su trabajo en escena les trajo la disciplina que Rob Marshall necesitaba para su filme.

Su rango, admite el director, era mucho más alto que el de otros actores, por lo que fue más fácil al final.

Durante la conferencia de prensa, Meryl Streep acepta divertida, como si fuera una adolescente juguetona, que tuvo que recordar sus clases en Yale para modular su voz y cantar en el filme.

Aunque no es nuevo para ella —cantó en el musical Mamma mia!— la actriz multinominada al Oscar reconoce que se preguntó por qué la querían a ella cuando le ofrecieron el papel.

Tras pensarlo decidió aceptar el trabajo debido a que se trataba de una gran pieza del teatro estadunidense y a que la música es el motor de la misma, y por la que te debes dejar llevar.

Streep afirma que cuando se es actor, regularmente no hay música, pero si estás en Broadway, después de diez semanas llegas cansado al teatro, quizá con resaca, a la hora de salir al escenario, la música suena y la energía te invade.

“Eso no te lo da, en ocasiones, una cinta”, comenta Streep, quien vio la puesta en escena en Broadway hace dos décadas y quedó maravillada.

Incluso reconoce el papel que en aquel entonces hizo la actriz Bernadette Peters como La bruja, sin embargo, dice que tuvo que buscar su propia bruja interior para darle vida.

De panaderos, princesas y sus héroes

La historia habla también de la relación entre padres e hijos. Cenicienta y su madrastra; Jack (el de los frijoles mágicos) y su madre, y Rapunzel con la suya.

La madre de Rapunzel cree que ésta se pueda sentir avergonzada por ella, por eso se comporta así. Cree que le hace bien, que hace lo correcto y eso significa protegerla. Comete errores, claro, como muchas madres lo hacen”, enfatiza una de las actrices.

Anna Kendrick es Cenicienta, un personaje al que califica de fascinante y con muchas cualidades.

Es valiente, porque no tiene nada, pero después que se le presentan diferentes situaciones lo arregla”, comparte emocionada.

Emily Blunt personifica a la esposa del panadero, una mujer que ansía ser madre por sobre todo. Su actuación le trajo una nominación al Globo de Oro como Mejor Actriz en Comedia y Musical, y varias críticas favorables por parte de los especialistas y del público.

Aunque reconoce que el camino de su personaje sorprende en comparación con los demás, le agradó cantar, un hecho que jamás olvidará.

Para mí fue maravilloso formar parte de esto, tener grandes experiencias y quedar llena de felicidad”, dice la actriz.

El británico James Corden personifica a un panadero, personaje que amó interpretar desde los ensayos, en donde estaban rodeados de palos, cajas y otros objetos.

“Siempre nos apoyamos unos a otros, era una compañía en la que nadie quería brillar más que otro, o robar la línea de alguien, todos son grandes actores y amigos, fue brillante y maravilloso estar juntos”.

En el bosque es un musical que, como dice uno de sus productores, Marc Platt, tiene su particular estilo; cada uno, subraya, tiene el reto de ser único.

El desafío, añade, es permanecer fiel a la historia que los creadores y los fanáticos aman, y no tener miedo de lo que se está creando, “dejar que sea grandioso”.

Juntos, princesas, héroes y brujas se adentran En el bosque, anhelando, esperando. Todos lo encontrarán, pero también las consecuencias y responsabilidades que eso conlleva. Ten cuidado con lo que deseas... porque se puede volver realidad.

hch