Niegan conflicto; estrenaron 'Los locos Addams'
Susana Zabaleta y Jesús Ochoa aceptaron que se pueden enojar, como sucede en cualquier familia, pero que nada afecta la puesta en escena

CIUDAD DE MÉXICO, 26 de octubre.- Mucho se comentó que los protagonistas de la puesta en escena Los locos Addams, Susana Zabaleta y Jesús Ochoa, tenían diferencias que podrían afectar el trabajo, sin embargo, en el estreno oficial en el Teatro de los Insurgentes, al finalizar la función ambos aclararon la situación, aceptando que hubo malos entendidos pero no conflicto.
Todo está muy bien, somos un grupazo. Con Susana hay que pelearse a diario y reconciliarse igual, así es la cuestión. No pasó nada. Si hubiera algo fuerte o mal se vería en escena. ¿Vieron algo? ¡Está maravilloso esto!”, aseguró Ochoa quien se mostró satisfecho por interpretar en teatro a Homero Addams.
Por su parte, Susana Zabaleta, con su peculiar estilo, dijo que son cosas que suceden en el trabajo diario, pero que no afecta a la compañía comandada por los productores Tina Galindo y Carlos Carrera.
El teatro es familia y la verdad han sido dos meses y medio de trabajo intenso y hubo diferencias, como sucede en todas las familias, pero todo tranquilo”, dijo la sensual Morticia.
“Prefiero destacar lo bonito de la obra, la música en vivo y lo maravilloso que está el montaje, que ya tiene boletos vendidos hasta el día 30 de octubre”, ahondó.
Pese a los roces que pudieron haber tenido, la realidad es que el trabajo que realizaron Jesús Ochoa (Homero), Susana Zabaleta (Morticia), Gloria Aura (Merlina), Raquel Pankowsy (La abuela), Gerardo González (el Tío Lucas) y José Roberto Pisano (Largo), fue impecable y el agradecimiento del público se manifestó en fuertes aplausos y silbidos de aprobación, situación que enorgulleció a sus protagonistas.
Fue un estreno completísimo, hicimos un trabajo de paso por paso, ensayo por ensayo y canción por canción, fue una labor fuerte, pero muy reconfortante al ver esta respuesta del público. Me sentí muy bien vocalmente y bailando mucho mejor”, comentó emocionado Ochoa, quien hasta el momento del estreno ya ha bajado 22 kilos de peso.
Las coreografías y los bailes son parte fundamental de esta puesta en escena y es también lo más complicado para el matrimonio Addams.
“El tango fue de las primeras coreografías que pusieron y una de las que se puso mayor atención, porque es de las más difíciles, junto con la apertura. Aunque toda la obra es complicada”, confesó Jesús Ochoa.
Es muy difícil bailar con este vestido porque es entallado no sólo por arriba, también por abajo y eso complica subir la pierna”, afirmó Zabaleta.
Finalmente, la compañía se mostró satisfecha por lo que lograron en su primera noche.
“Llegamos hasta aquí, no sabemos cuánto va a seguir, es como las relaciones humanas, nunca sabes si va a durar, pero lo hicimos y triunfamos”, concluyó Zabaleta.
El lado desconocido del Tío Lucas
Con apenas un puñado de años, Jackie Coogan inscribió su nombre en la historia del cine al dar vida a El chico, el entrañable personaje que en 1921 protagonizó junto a Charles Chaplin en la legendaria cinta The Kid.
La película se convirtió en un fenómeno mundial y colocó a John Leslie Coogan, nacido un día como hoy, pero de hace 10 años, en el actor joven más requerido en Hollywood.
Incluso, en 1923 consiguió uno de los contratos más jugosos de la industria al filmar Daddy, al nivel de las grandes estrellas del momento, algo inusual incluso en estos días. Después, llegaron películas como Tiempos modernos, Peck’s Bad Boy y Oliver Twist, adaptación cinematográfica de
Y aunque la fama duró pocos años, pues su irreversible adolescencia y sus cambios fisonómicos debilitaron su encanto, Coogan amasó una enorme fortuna, la que a los 21 años reclamó a su madre Lillian Coogan y al esposo de ésta, Arthur Bernstein, quien se había convertido en su mánager tras la muerte de su padre en un accidente.
La sorpresa para Jackie fue enorme y decepcionante, pues su progenitora y su esposo se negaron a entregarle la suma de cuatro millones de dólares (imaginarse dicha cantidad en la década de los 30) que había conseguido durante más de 15 de trabajo.
Según la ley de California de esos tiempos, el joven no tenía derecho al dinero que había conseguido durante su etapa infantil y solamente le fue entregada la cantidad de 126 mil dólares, pues según su madre el dinero ya había sido gastado. Todo ello sucedió en 1939, cuatro años después de haber emprendido un juicio para reclamar sus ganancias.
El caso llegó rápidamente a los tabloides estadunidenses, que se encargaron de convertir el litigio en un auténtico escándalo legal, a tal punto que el Congreso de California ideó y aprobó la Ley de Niños Actores, también conocida como The Coogan Act (Ley Coogan), la cual protege mediante dos medidas a los niños artistas con el fin de no ser explotados.
La primera es que el niño continúe sus estudios, obligando a las productoras a regular sus horarios de trabajo en el set. Y la segunda, aún más trascendental, es que el 30 por ciento de sus ganacias ingrese a un fondo económico que le es entregado de manera automática a los 21 años. Alejado de la actividad fílmica, Jackie Coogan se alistó en el ejército en 1941 y se convirtió en piloto civil de planeadores, a través del cual tuvo una actividad secundaria en la parte final de la Segunda Guerra Mundial. Pero el entretenimiento le tenía reservado otro memorable personaje: el del Tío Lucas (o Fester en inglés) de la serie televisiva Los Locos Adams (1964-1966).
En 1984, a la edad de 69 años, Jackie Coogan falleció víctima de una enfermedad cardiaca. Sus restos descansan en el cementerio Holy Cross de Los Ángeles, California.
- Salvador Franco
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