Carso compró a Lukoil, recientemente sancionada por la guerra en Rusia
El mismo día que la BMV notificó la compra de activos rusos por parte de Grupo Carso, Kyiv alertó sobre ataques a su sistema eléctrico y los llamados "terrorismo invernal".

Este lunes, un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) confirmó que Grupo Carso, propiedad del ingeniero Carlos Slim, acordó la adquisición del 100% del capital social de Fieldwood Mexico, filial de la petrolera rusa Lukoil.
La operación financiera, que implica un desembolso total de 600 millones de dólares (270 millones por las acciones y 330 millones para saldar deuda interna de la empresa), se da en el marco de las tensiones con petroleras rusas por la guerra en Ucrania.
Fielwood operaba en aguas mexicanas bajo un Contrato de Producción Compartida (CNH-R01-L02-A4/2015). En este esquema, el consorcio invierte, desarrolla y produce, y el Estado mexicano cobra regalías y una parte de la utilidad operativa.
Lukoil, por su parte, había adquirido el 50% de esa operación de Fielwood en julio del 2021, con 50% del interés operador mediante la compra de la holding, por US$435 millones, más gastos. En aquel momento, Lukoil dijo que la operación era parte de su estrategia de expansión internacional y porque veía reservas y potencial de producción.

Las operaciones de petróleo ruso en la mira
Mientras se formalizaba el acuerdo en México para que Carso opere los campos petroleros Ichalkil y Pokoch que la filial rusa administraba en Campeche, el Ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha , denunciaba una escalada en lo que Kyiv califica como "terrorismo energético".
Según los informes diplomáticos ucranianos, Moscú utiliza el invierno como arma de guerra, bombardeando infraestructura crítica para dejar a la población civil sin calefacción en temperaturas bajo cero.

La sombra de las sanciones.
La inyección de capital de Slim a la matriz rusa se da en un entorno geopolítico convulso.
El pasado 22 de octubre, la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros de EU) anunció sanciones a Lukoil y Rosneft para cortar el flujo de capital que financia la guerra del Kremlin.
Las sanciones occidentales a estas petroleras impulsaron los precios del crudo en ese momento.

Al asumir una deuda de 330 millones de dólares que la filial mexicana tenía con su matriz rusa, y pagar otros 270 millones por el control operativo, Grupo Carso otorga liquidez inmediata a la corporación.

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