Viajar con Ernesto Ramírez al corazón de Iztapalópolis
Las rejas perimetrales del Centro de la Imagen reúnen 36 fotografías realizadas por el artista apoyado en un proyecto anterior

“A mí me seduce mucho la Ciudad de México, me siento parte de ella y siempre que la camino no la observo como alguien extraño ni como quien busca la excentricidad o el folclorismo en la calle, sino todo lo contrario, siempre la camino como propia y buscando esos elementos y códigos que nos describen como habitantes”, dice a Excélsior el fotógrafo mexicano Ernesto Ramírez, quien recién inaugura la exposición Iztapalópolis en las rejas perimetrales del Centro de la Imagen (CI).
La muestra, que el próximo año será llevada a la Fototeca Nacional, en Pachuca, exhibe una selección de 36 imágenes, visibles hasta el 30 de junio, que dan cuenta de esa exploración que Ramírez llevó a cabo entre 2021 y 2024, apoyado en un proyecto anterior.
“Se trata de Arqueología urbana, que hace unos años estuvo en el CI y justo piensa la ciudad como un organismo vivo, en el que todo lo que voy encontrando a partir del despojo, la basura, el abandono y lo arqueológico nos dice mucho de los propios habitantes”, explica.
Sin embargo, en Iztapalópolis “lo que me movió fue tratar de buscar el modo de ser de este espacio físico, de su geografía y de todo lo que hay alrededor de ella, porque todo eso es lo que determina a quienes la habitan”.
¿Cómo retratar Iztapalapa sin caer en un lugar común? “Una de las primeras decisiones para realizar el proyecto fue tomar distancia de esos imaginarios preestablecidos que representa a Iztapalapa como violencia, falta de agua, carencias y problemas del espacio, sino más bien a partir de una exploración sociológica que busca el modo de ser de quien habita Iztapalapa, a partir de su riqueza geográfica, cultural, histórica y de la vida cotidiana.
“Y quise nombrar a este proyecto Iztapalópolis para tratar de reinventar este espacio, que el leit motiv sea la búsqueda del modo de ser de la región, pero a partir de su riqueza y de su gente, con sus tradiciones (como la representación de Semana Santa), pero mirado desde la contemplación, la fascinación y la empatía”, asevera.
Como ejemplo, Ramírez menciona el díptico Estudio del sueño, en el que capturó la imagen de un hombre en situación de calle que duerme sobre una mesa de concreto, en un kiosco, y se completa con la imagen de un colchón abandonado. “Son paradojas que, para quien lea, son dos imágenes que enseguida te llevan a un proceso reflexivo de situación social concreta”.
Por último, detalló que otras imágenes que se incluyen en la muestra son: La última taquiza, Mirada interior, No tan roja, Ciudad abundancia y El señor de los lagartos, captada en el Mercado de las Torres y que hace un guiño a una de las fotografías icónicas de Graciela Iturbide.
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