Restauran mural de Siqueiros en Ciudad Universitaria tras daños estructurales graves
La intervención fue resultado de un trabajo conjunto entre la Universidad Nacional Autónoma de México y el Cencropam, del INBAL

El mural Nuevo símbolo universitario, realizado por David Alfaro Siqueiros entre 1952 y 1953, recuperó estabilidad y fuerza visual tras concluir un proceso integral de restauración en la fachada oriente de la Torre de Rectoría de Ciudad Universitaria. La obra, ejecutada con la técnica experimental de vinilita y con una superficie aproximada de 150 metros cuadrados, forma parte esencial del patrimonio artístico de la UNAM y de México.
La intervención fue resultado de un trabajo conjunto entre la Universidad Nacional Autónoma de México y el Cencropam, del INBAL, y se desarrolló entre agosto y noviembre de 2025, con labores finales concluidas a inicios de 2026. Más allá de una recuperación estética, los especialistas enfrentaron un desafío estructural: al abrir ocho “ventanas de inspección” detectaron corrosión en la malla metálica original que sostiene el plafón del mural, la cual fue sustituida para evitar desprendimientos.
El proceso incluyó limpieza superficial controlada, consolidación de la capa pictórica y la aplicación de una protección final contra la radiación ultravioleta y la humedad, factores críticos para una obra expuesta a la intemperie. La vinilita, material predilecto de Siqueiros por su brillo y resistencia, requirió un tratamiento especializado para garantizar su conservación a largo plazo.
Durante la restauración también se confirmaron hallazgos relevantes sobre el proceso creativo del artista. Investigaciones técnicas revelaron que el mural quedó inconcluso, con capas de colores rosa y violeta ocultas bajo la superficie final, resultado de cambios de criterio que Siqueiros introdujo entre 1952 y 1956. La composición, una reinterpretación del escudo universitario, integra al águila y al cóndor como símbolos de la unidad latinoamericana, junto con la figura de Prometeo, alegoría del conocimiento y la libertad.
Integrante del conjunto de Ciudad Universitaria, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, el mural requiere mantenimiento especializado aproximadamente cada década. La última gran intervención ocurrió en 2013. Con esta restauración, Nuevo símbolo universitario asegura su permanencia y lectura visual para las nuevas generaciones.
EL EDITOR RECOMIENDA



