Que se vaya Morena al Fru Fru
Los morenos dicen que legislan tras escuchar a la gente, y que a partir de ello construyen lo que el pueblo necesita.

Adrián Rueda
Capital político
Tras conocer a Morena hablar de lo que será su agenda legislativa a partir de la próxima semana en el Congreso de la Ciudad de México, la presentación de Las Reina Chulas en el recinto de Donceles es peccata minuta.
Y es que más de uno puso el grito en el cielo porque ese grupo teatral —totalmente afín a la Cuarta Transformación—, tomó como escenario el salón de plenos del órgano legislativo para armar sus sketches exaltando a Claudia Sheinbaum, a Clara Brugada y a Morena.
Su presentación no distó mucho de lo que es una sesión en Donceles, donde los diputados toman la tribuna para sus disertaciones, que irremediablemente arrojan al público a los brazos de Morfeo; al menos Las Reinas Chulas intentan parecer simpáticas.
La coordinadora morenista, Xóchitl Bravo, justificó la presentación del espectáculo, diciendo que el Congreso es la Casa del Pueblo, y debe ser abierto a todos. Aunque ese lugar fue cerrado a los periodistas que cubren las sesiones.
Ya que al Palacio de Donceles lo quieren convertir en una especie de burlesque de segunda, igual los legisladores podrían sesionar en el Teatro Fru Fru, que está a sólo unos pasos, y donde se presentaban La Tigresa, Irma Serrano, y una que otra vedette.
No habría mucha diferencia, y para escuchar a los diputados del oficialismo, pues cualquier lugar es bueno. Los morenos dicen que legislan tras escuchar a la gente, y que a partir de ello construyen lo que según ellos el pueblo necesita.
Bravo afirma que no actúan sin consultar al pueblo, aunque eso no es precisamente lo que dicen habitantes y comerciantes de calzada de Tlalpan, por ejemplo, a quienes fastidiaron con sus obras.
Todo mundo sabe que una forma muy socorrida de robarse el dinero es cambiando banquetas, que a veces ni se necesitan, pero eso significa contratos para los cuates que, por supuesto, son agradecidos y se mochan generosamente.
No se sabe lo que está gastando el gobierno en los kilómetros de obras sobre Tlalpan, para construir ciclopistas y jardines colgantes, so pretexto del Mundial, pero que a nadie servirán. Pero el diezmo deber ser grandioso.
Porque los juegos que albergará el Estadio Azteca no contemplan a ningún equipo superfavorito. La pista no la usarán los turistas ni tendrá gran demanda por parte de los capitalinos. ¿Se les consultó? ¡No!
Las obras son una tortura para los ciudadanos, pero Clara no dimensiona eso, seguramente porque no circula por ahí, como miles de ciudadanos que no llegan a sus trabajos o citas.
Y en esto qué instrumento toca Raúl Basulto, el secretario de Obras que no da pie con bola en la construcción de Utopías o del cablebús. Porque está en todos los eventos de Brugada, más como su chambelán que como funcionario.
Por eso es que nadie tomaría a mal que en una de ésas el Congreso se mudara al Fru Fru.
CENTAVITOS
Por cierto, sobre el pleito entre los diputados Gerardo García y Víctor Hugo Lobo Rodríguez por una curul en Donceles, Bravo dice que lo tendrán que resolver ellos, porque Morena es muy respetuoso de las organizaciones. ¿Acaso no son ambos de Morena?… Y sobre el mismo tema, un diario publicó que la salida de Lobo Jr. la promovió Carlos Augusto Morales desde Palacio Nacional, para favorecer al alcalde de GAM, Janecarlo Lozano. Y no suena descabellado, pues Morales es promotor de Janecarlo y al mismo tiempo quiere influir en Iztapalapa, de donde es. Nada mal le caería meter el pie en las alcaldías más grandes, que juntas definen las elecciones en la CDMX.