Rogelio Cuéllar, cronista visual de medio siglo

El artista, que recibirá la Medalla al Mérito Fotográfico 2023, expondrá una revisión de su trabajo en el FIC y un proyecto dedicado a Picasso

thumb
Rogelio Cuéllar

Reconocido como uno de los fotógrafos contemporáneos más importantes de México, Rogelio Cuéllar (CDMX, 1950) es un cronista visual del paisaje urbano y rural, un explorador del desnudo y un agudo retratista de escritores y creadores gráficos, quien recibirá la Medalla al Mérito Fotográfico 2023 y próximamente exhibirá una revisión de su trabajo con la exposición Cartografías del instante, que abrirá el 13 de octubre en el 51 Festival Internacional Cervantino (FIC).

En entrevista con Excélsior, el artista que ha edificado una memoria visual de medio siglo habla sobre su búsqueda artística, el destino de su archivo, y adelanta que, junto con la editora María Luisa Passarge, impulsa la muestra Parafraseando a Pablo. 50 años sin Picasso, 1973-2023, en el Colegio de San Ildefonso.

¿Qué significa para usted esta medalla?, se le pregunta a Cuéllar. “Es un gran honor recibirla después de 54 años de trabajo cotidiano. Y sí me emociona, fundamentalmente, porque viene de la Fototeca Nacional del INAH, que es el reservorio por antonomasia, donde están los grandes archivos que dieron pauta a su nombre.

“Aunque  cuando me llamaron por teléfono para avisarme de la medalla, les dije que había otras personas que la merecen antes, pero fue la decisión de un comité”, dice.

Pese a todo, reconoce que, en el rubro de promoción de archivos, la Fototeca tiene varios pendientes.

“Sí, considero que hay una falta de apoyo para que cumpla con todas sus labores, como hacer investigación, difundir y publicar libros, siento que está faltando apoyo financiero para hacer eso”.

¿Cómo ha logrado que sus retratos sean una referencia? “Mi trabajo forma parte de la memoria colectiva. Independientemente de si saben que soy el autor de los retratos, por diversos motivos, las fotografías están presentes, sobre todo los retratos de los creadores.

¿Hay alguna búsqueda en esos retratos? “Sí la hay, porque al mirar en los ojos de los creadores se teje un puente de comunicación que es importante para mí”, como se aprecia en las imágenes de autores como Juan Rulfo, José Emilio Pacheco, Juan José Arreola, Octavio Paz, Jorge Luis Borges, entre muchos otros.

¿Qué le interesa del paisaje? “Para mí, es importante que en el paisaje urbano y en el rural aparezca el elemento humano, ya que éste por sí solo es demasiado bello. Sin embargo, me interesa que aparezca algún elemento o alguna presencia, por algo mi primer libro se llama Huellas de una presencia (1982), en donde está ese paisaje y la huella humana, ya sea en sombras, personajes alejados o grafismos”.

¿Sucede lo mismo en el desnudo? “Ahí no me interesa la mirada. Digamos que en el desnudo veo el cuerpo como un paisaje o como una expresión corporal. Todos los cuerpos son bellos y hay que saberlos mirar y fotografiar. Para mí, la luz natural es fundamental porque ese elemento me va conformando el paisaje del cuerpo”.

¿Hay alguna búsqueda artística en el desnudo? “Busco la fuerza erótica y expresiva del cuerpo, tocar esas fibras del erotismo. Por ejemplo, el cuadro El origen del mundo, de Gustave Courbet, lo he trabajado infinitamente con hombres y con mujeres.

“Además, no se trata de una foto fija con una posición rígida, sino del movimiento del cuerpo, donde busco crear casi una coreografía”, abunda.

¿Hemos perdido el instante fotográfico con las nuevas tecnologías? “La emoción es sustituida por el clic rápido, así que hemos perdido la capacidad de reflexionar una imagen, de esperar a que suceda algo, en el espíritu de Henri Cartier-Bresson.

“Lo que hace uno como fotógrafo es editar parte de la realidad y, al hacer clic, algo nos emociona y nos mueve la panza, algo sucede al contener la respiración para lograr esa foto. Además, aún me maravilla llegar al cuarto oscuro y ver el resultado”, asegura.

Por último, Cuéllar habla de su archivo, que asciende a más de 750 mil negativos en donde existe el registro de más de 1,200 escritores y artistas visuales.

“Lo tengo muy claro. No quiero dejar la responsabilidad a mis hijos. Así que, como dice Graciela Iturbide, me gustaría que me lo compraran y se quedará en México, en la UNAM, siempre y cuando fuera un archivo vivo, en el que se haga investigación y publicaciones; y si no, pues en el extranjero”, concluye.

Cartografías del instante

Rogelio Cuéllar alista una revisión de su trabajo creativo, que compartirá en la muestra Cartografías del instante, en el Museo Palacio de los Poderes, en Guanajuato, integrada por casi 200 fotografías, la cual permanecerá abierta del 13 de octubre al 11 de febrero de 2024.

“Estoy contento, porque será una revisión de mi trabajo; me ofrecen cinco salas y exhibiré retrato de escritores, de artistas, desnudos, fotografía urbana, rural, y una sala dedicada a mis fotos del FIC, porque fui de sus primeros fotógrafos, en 1972”, comenta.

Por último, refiere la exposición Parafraseando a Pablo. 50 años sin Picasso, 1973-2023.

“Tenemos un nuevo proyecto María Luisa (Passarge) y yo, lo arrancamos a inicios de año y lo vamos a presentar en octubre, en el Museo de San Ildefonso, para lo cual invitamos a 50 artistas plásticos quienes realizan la paráfrasis de una obra de Picasso.

Esta muestra, que derivará en un libro, incluirá obra de Demián Flores, Cristina Kahlo, Jazzamoart, Patricia Lagarde, Antonio Luquin, Gabriel Macotela, Alejandro Magallanes y Gustavo Monroy, entre otros.

Juan Carlos Talavera