Rafael Lemus le echa otro ojo a la literatura mexicana
El ensayista explora los lugares imaginados en diez novelas o cuentos que han marcado la sensibilidad de los lectores

Una exploración de lugares imaginarios inventados por la literatura mexicana. Esto realiza el ensayista y cuentista mexicano Rafael Lemus (1977) en su libro más reciente, Atlas de (otro) México (Debate).
El volumen quiere hurgar en estos espacios ficticios, ciudades utópicas y distópicas, pueblos fantasmas, rancherías, ejidos, que fueron fundados en alguna novela o cuento y, aunque no ocupan un punto preciso del mapa nacional, son parte fundamental de la imaginación cultural mexicana y de la experiencia de multitud de lectores”, afirma en entrevista.
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El catedrático de literatura latinoamericana en la Universidad Estatal de California en Fresno explica que “quería seguir pensando el país, la literatura mexicana, desde un sesgo distinto, desde una perspectiva espacial.
Puse en relación a diez autores, diez obras, que no tienen mucho en común, más que ciertas conexiones espaciales. De ese modo, creé un archivo singular que permite echarle otro ojo a la cultura mexicana”, agrega.

TÍTULO: Atlas de (otro) México.
AUTOR: Rafael Lemus.
EDITORIAL: Debate, México, 2025; 255 pp.
El recorrido, destaca, “comienza con una isla feliz, Saucheofú, propuesta en nuestra primera novela, El periquillo sarniento, de Joaquín Fernández de Lizardi. Y termina con la violencia desalmada que evoca dos siglos después La Matosa, de Fernanda Melchor”.
Y pasa por el Comala de Juan Rulfo, el Ixtepec de Elena Garro, el Plan de Abajo de Jorge Ibargüengoitia o la Santa Teresa de Roberto Bolaño. “Aunque son imaginarios, son espacios que existen en los libros que fueron fundados y en la sensibilidad y la memoria de sus lectores”.
FALSO QUE LA LITERATURA MEXICANA SEA COSTUMBRISTA
El también editor admite que México es un caldo de cultivo para este tipo de creación. “Se dice que la literatura mexicana es demasiado realista, costumbrista, que le falta imaginación y fantasía. Esto es falso. Una prueba de ello es la cantidad de espacios imaginarios que la narrativa ha inventado desde el siglo XIX hasta el presente”.
Detalla que en el cierre del libro incluye a Aztlán, “porque podemos ver que en el origen mismo de la idea de nación hay un mito, un espacio que, aunque pudo haber sido histórico, es ya completamente mítico”.
El crítico literario indica que este título quisiera ser una suerte de acompañante en el viaje de los lectores. “Me quise perder en cada espacio. Conocer sus rincones e intentar representarlos a manera de mapa. Me interesaba pensar las relaciones sociales, los conflictos políticos, al interior de cada lugar”.
Concluye que “estos lugares imaginarios exploran miedos y deseos colectivos. Han funcionado como laboratorios en los que la cultura mexicana se piensa, ensaya alternativas. Nos han servido como laboratorios para repensarnos”.
La presentación será mañana sábado, a las 17:00 horas, en la 46 Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.
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*mcam
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