Protegen pasión y memoria de Iztalapapa; se elaborará un plan de salvaguardia
La Unesco reconoció esta tradición que, desde 1843, reúne a los habitantes de esta alcaldía en una expresión de fe, identidad y cultura

La Representación de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, en Iztapalapa, logró ayer ser inscrita en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, con lo cual se elaborará un plan de salvaguardia que tenga un marco jurídico vinculante y que integre a todas las instancias locales y federales para contribuir a la preservación integral de esta representación.
Así lo detalló a Excélsior Edaly Quiroz Moreno, subdirectora de Patrimonio Cultural Inmaterial del INAH, quien recibió ayer la noticia en Nueva Delhi, durante la vigésima sesión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, donde se reconoció esta tradición comunitaria que, desde 1843, reúne a los habitantes de la alcaldía Iztapalapa de la CDMX en una expresión de fe, identidad y cultura.
De acuerdo con la información del expediente, dicha representación está inspirada en el teatro evangelizador de tiempos virreinales y, desde entonces, se realiza cada año. Aunado a esto, la celebración inicia en diciembre, con los preparativos y la convocatoria a la comunidad, en la que participan los ocho barrios originarios de Iztapalapa (San Lucas, San Pedro, San Miguel, San Pablo, San Ignacio, San José, La Asunción y Santa Bárbara), donde los habitantes desempeñan un papel fundamental en la organización, al colaborar como actores, o bien, al participar en la ambientación, decoración y organización logística previa a la Semana Santa.

Recibimos esta inscripción con mucho orgullo y, sobre todo, con muchísima responsabilidad”, explicó Quiroz Moreno, quien dijo que esta inscripción “es el resultado de un proceso de participación comunitaria muy profundo, como es el caso de lo que sustentó esta candidatura que presentó el Estado mexicano en 2023 y que ahora, después de casi dos años de proceso de evaluación, se culmina con este primer momento”.
Y recordó que el objetivo de esta inscripción internacional implica “un alto compromiso para la salvaguarda, la transmisión y la preservación de esta manifestación cultural, que está sustentada en comunidades, pero también con el acompañamiento ético, responsable, transparente de las instituciones”.
¿Qué es lo que se debe preservar? “La preservación se enfoca en que (esta tradición) no pierda la función social que tiene como manifestación cultural, ¿y a qué nos referimos cuando hablamos de patrimonio cultural inmaterial? Nos enfocamos en la figura y en el enfoque de un patrimonio vivo, que está presente en la cotidianidad y en la identidad de las comunidades que lo viven y lo reproducen.
La preservación se enfocará en que, por un lado, no pierda ese carácter de algo vivo y de que esté sustentado en la comunidad, porque su viveza se la da la comunidad portadora. Esa preservación va a estar enfocada en dotar a las comunidades portadoras de todos los elementos para que sigan preservando lo que ya han mantenido a lo largo de 182 años, aunque con la conciencia de la importancia que tiene esa expresión de la identidad cultural local para la construcción del tejido social, para la construcción de la paz y el diálogo”, expuso.
Quiroz Moreno destacó que la Unesco hace un énfasis en la característica de ser un patrimonio vivo, cambiante y en constante movimiento y transformación, más allá de su contenido histórico, es decir, su antigüedad o dónde y cómo surgió esta representación que se basa en una devoción colectiva y popular.
¿Qué obligaciones tendrá el INAH con esta expresión? “No estamos hablando solamente de una obligación del Instituto Nacional de Antropología e Historia, sino del Estado mexicano, y el INAH como una institución forma parte de esa estructura y como parte del sector cultura. Lo que sigue es implementar un plan de salvaguardia que tenga un marco jurídico vinculante que integre a todas las instancias de nivel local y federal para que contribuyan a la preservación integral de la representación.
Porque la mayoría de las personas conocen lo que se ve de la representación en los días del Viacrucis, que es una manifestación multitudinaria, pero ¿realmente la sociedad conoce toda la base que hace posible eso? Me parece que la respuesta sería que no. Entonces, eso que no se ve es lo que hay que preservar porque es lo que hace posible la manifestación”, concluyó Quiroz Moreno.

“ESTE LOGRO ES DE TODAS Y TODOS”
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, celebró que la Pasión de Cristo de Iztapalapa fuera inscrita en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la Unesco.
El nombramiento a la mayor festividad religiosa de la Ciudad y de México “honra la fe, la tradición y la identidad de un pueblo que año con año mueve el corazón de México”, expresó en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Felicidades, Iztapalapa. Este logro es de todas y todos”, enfatizó Brugada Molina.
En una segunda publicación en X, la jefa de Gobierno agradeció a la presidenta Claudia Sheinbaum su felicitación por dicho reconocimiento.
-Hilda Castellanos-Lanzarín
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