Hallazgo en Huitzo confirma ciudad prehispánica contemporánea a Monte Albán
El hallazgo de la cámara funeraria revelará claves de una ciudad prehispánica en Oaxaca que fuera contemporánea del sitio arqueológico de Monte Albán

La Tumba 10 recién hallada en Huitzo, Oaxaca, sostiene una relación estrecha con la Tumba 5, ubicada en el cerro de la Campana, hallada hace 40 años en Santiago Suchilquitongo, a 5 km de distancia.
Esto confirmaría que ambas criptas formaron parte de una ciudad prehispánica contemporánea a Monte Albán, detalló a Excélsior Omar Vázquez Herrera, director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Evidentemente, no hablamos de tumbas aisladas, sino que estamos ante un contexto arqueológico más amplio, es decir, una ciudad prehispánica que, por supuesto, contaba con palacios, unidades habitacionales y juegos de pelota”.
Así que era una ciudad prehispánica contemporánea a Monte Albán, que tuvo un auge en los valles de Etla, por lo que será explorada en los siguientes años.
Sin embargo, Vázquez Herrera reconoció que es necesario esperar los estudios epigráficos y de antropología física para tener mayor información respecto de la relevancia de este hallazgo.

Lo que sí es importante resaltar es que, con los símbolos, los signos y significados que se han encontrado, hablamos de una sociedad compleja que tenía un entendimiento, una cosmovisión específica y, seguramente, nos seguirá arrojando datos”.
Tal como lo anunció la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 23 de enero, el hallazgo de la Tumba 10 fue posible debido a una denuncia anónima por saqueo, en 2025, ya que el INAH no la tenía registrada.
Sin embargo, el titular no detalló si la cámara fue saqueada. “No tenemos ese registro de información. Lo que tenemos es lo que sí encontramos dentro de la tumba que, evidentemente, refiere a cerámica de la época contemporánea, al esplendor de Monte Albán.
También encontramos dentro del recinto funerario huesos que están siendo analizados, así como fragmentos de estuco, sobre todo relacionados con pintura mural”, explicó.
¿Cuántos vestigios hallaron?, se le preguntó al titular. “No tengo el dato porque estamos en el registro. Hay vasijas, fragmentos que evidentemente refieren a diferentes épocas… son cientos de ellos”.
¿Qué tipo de tumba fue en su momento? “Seguramente era de una familia y, por supuesto, de personajes de relevancia para la ciudad prehispánica, sobre todo por su monumentalidad y su arquitectura tan excelsa. La tumba fue ocupada, como solía ser en muchas ciudades prehispánicas, no sólo por una persona, sino por varias.
Sin embargo, todavía no sabemos cuántas ni cuáles, porque estamos justamente en esos estudios. Lo que sí sabemos es que fue ocupada por varias personas que tenían cierta relevancia en la ciudad prehispánica”.
¿Qué les dice la pintura mural? “La pintura mural que hasta ahora hemos podido recuperar, porque estamos en proceso de limpieza y estabilización, tiene que ver con procesiones que involucran el incienso.
Eso sí lo hemos visto ya con mucha claridad, es decir, estamos hablando de unos personajes que van rociando incienso. Entonces, seguramente, es por alguna especie de ritual que tiene que ver con el recinto funerario”.
Por último, el titular expuso que los 10 expertos del INAH que laboran en el espacio concluirán la estabilización y conservación de la tumba en el último trimestre del año para proceder a su apertura al público, aunque las investigaciones de gabinete continuarán.
Además, comentó que el INAH trabaja en la creación de un museo comunitario cercano al recinto funerario, donde los vestigios arqueológicos se quedarán, así como la posibilidad de hacer una réplica de la tumba, de tamaño real, en el museo comunitario de San Pablo Huitzo.
La Tumba de Huitzo data del año 600 d.C., tiene cinco metros de longitud, entre 1.5 y 3 m de ancho y una altura de dos metros.
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