Pilar Quintana explora los miedos y la animalidad interior

La escritora colombiana aborda en Noche negra, su “novela de la selva”, temas como la locura, la violencia, la soledad y el silencio

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Pilar Quintana, escritora colombiana.

El silencio, la soledad y la locura. Éstos son los tres estadios, y la capacidad humana de enfrentarlos, que explora la escritora colombiana Pilar Quintana en su nueva novela, Noche negra (Alfaguara), que presentará en noviembre en la Ciudad de México.

Y los abordo desde la pregunta ¿qué es lo que nos mantiene cuerdos? Y quizás en la respuesta están los otros. Nuestra relación con los otros nos mantiene cuerdos”, explica la narradora en entrevista con Excélsior.

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Yo tengo el contacto con mi vecino, mi marido, mi amiga, para decirles que el cielo es azul y que está haciendo frío. Y ellos, al decir que sí, corroboran la realidad de lo que me rodea.

Pero si me quedo completamente sola, en un lugar que cada vez está más oscuro, sin contaminación lumínica de la ciudad, donde no hay luz eléctrica, ni radio, ni espejos, ni relojes; que no tiene un ancla que la ate a la realidad. ¿Qué sucede?”, se cuestiona.

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Portada del libro Noche Negra.

TÍTULO: Noche Negra

AUTORA: Pilar Quintana

EDITORIAL: Alfaguara, México, 2025; 266 pp.

NOCHE NEGRA, UNA INMERSIÓN EN LOS MIEDOS QUE ENFRENTA EL SER HUMANO

Tras vivir nueve años en la selva del Pacífico colombiano, la narradora confiesa que esta “es mi gran novela de la selva, de la exploración de la naturaleza exterior e interior”.

Destaca que Noche negra hurga en los diversos miedos que enfrenta el ser humano. “Rosa, la protagonista, le teme al huracán, a la serpiente, a los terremotos, a los fenómenos naturales que no podemos controlar. También teme a los vecinos que se vuelven amenazantes cuando está sola, pues vive en una casa sin puertas ni ventanas, que no la protege.

Pero el mayor miedo es a su propia mente, a lo que está pasando dentro de ella. Descubrir hasta dónde llega su imaginación y comienza la realidad. Ese miedo a enfrentar sus fantasmas del pasado, sus dolores y sus traumas de infancia”, explica.

Creo que los cuerpos de los hombres son casas con puertas, donde para entrar tocamos y pedimos permiso. Y a veces los cuerpos de las mujeres funcionan como casas sin puertas ni ventanas, donde todos se sienten con el derecho de entrar sin pedir permiso”, agrega.

¿DE QUÉ TRATA NOCHE NEGRA?

La autora de seis novelas narra la vida de Rosa, una mujer fuerte nacida en 1941, que decide dejar su vida cómoda en la ciudad para irse con Gene, su pareja de origen irlandés, a construir con sus propias manos una casa en la selva a orillas del mar. Cuando él tiene que irse unos días, ella queda sola en aquel paraje indescifrable.

Rosa y Gene son personajes que han vivido conmigo durante mucho tiempo. Los he ido conociendo más y profundizando en sus historias de vida. Han aparecido en otros de mis cuentos y novelas. Pero aquí es donde se muestran más consolidados”, detalla.

Indica que su protagonista desafió las convenciones sociales y los roles de género. “Estudió en la universidad en los años 60. En una época en la que las mujeres tenían acceso a la educación, pero se seguía pensando que era preferible que se dedicaran al hogar, que se casaran y tuvieran hijos. Fue de las primeras profesionistas.

Viene de un barrio popular. Es hija de una madre soltera. Con un padre que las abandonó. Que salió adelante, que se superó y dice ‘voy a mandar a la mierda toda mi vida de ciudad’. Ella es fuerte, pero también vulnerable; sufre la violencia, pero también la puede ejercer”.

Otro de los cuestionamientos de la novela es la libertad. “¿Es una utopía? Esa es una idea de la Ilustración, cuando nos veíamos como criaturas especiales de Dios. Desde Darwin nos hemos venido desencantando de esa idea. Somos animales. La razón no nos hace especiales, superiores ni distintos. La luciérnaga tiene una luz en la barriga. Todos somos especiales”.

Dice que Rosa se acerca a la naturaleza pensando que se iba a sentir libre, dejando la sociedad capitalista y la modernidad. “Pero se vuelve esclava de la supervivencia, de la lucha diaria por sobrevivir”.

La ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2021 concluye que “desconocemos el poder de la naturaleza, la presencia de la luna, los ruidos de la selva. La relación cambia cuando te despojas de las capas de la civilización.

Por ejemplo, nuestros ciclos son lunares, como los del mar, nos influye. La luna altera el crecimiento del pelo, de las uñas, del pasto. Para la naturaleza, somos animales”.

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*mcam