José Emilio Pacheco, gran devorador de libros y tacos

Conmemoran el décimo aniversario luctuoso del poeta y ensayista con lecturas de su obra y la reedición de La vida que se escribe

thumb
José Emilio Pacheco.

Además de ser un prodigioso escritor, José Emilio Pacheco (1939-2014) era un erudito, apasionado de los datos y de los chismes de la farándula, aficionado de la lucha libre, devorador de libros y de tacos”. Así recordaron al poeta el viernes pasado los escritores Rosa Beltrán, coordinadora de Cultura UNAM, y Juan Villoro.

En el conversatorio y presentación editorial de La vida que se escribe (El Colegio Nacional), el periodismo cultural de Pacheco, que se reeditó para conmemorar el décimo aniversario luctuoso del autor de No me preguntes cómo pasa el tiempo, realizado en el Centro Cultural Universitario, ambos narradores lo evocaron de una manera amena.

A la UNAM venía muy seguido. Venía a la Sala Nezahualcóyotl y se llenaba. Hablaba con los estudiantes, recogía información y muchos chismes del espectáculo. Siempre dijo que bajo los reflectores la cultura se banalizaba”, evocó Beltrán, según informó ayer la máxima casa de estudios en la red social X.

TE RECOMENDAMOS: La historia de Cristina y José Emilio Pacheco; aquí nos tocó amar...

Por su parte, Villoro añadió que cuando José Emilio daba una conferencia en El Colegio Nacional “era increíble, la gente llegaba con tamales, con tortas, le llevaban antojitos de todos lados. Su apetito por la cultura era tan grande como su apetito por la comida (…). Parte de su vitalidad era eso, estar ingiriendo libros y estar buscando un nuevo taco”.

*Rosa Beltrán y Juan Villoro evocaron el viernes la popularidad del poeta entre sus lectores, quienes le llevaban tamales y tortas.

Beltrán explicó que la idea de reeditar La vida que se escribe nació porque en 2016 se fundó la Cátedra José Emilio Pacheco y éste fue el discurso de inauguración.

Es un análisis maravilloso de ese experimento inédito en las letras mexicanas y en el mundo que es el Inventario”, dijo sobre la famosa columna de Pacheco que nació en Excélsior el domingo 5 de agosto de 1973.

El Periódico de la Vida Nacional publicó Inventario cada semana hasta el 4 de julio de 1976 y, posteriormente, apareció en el semanario Proceso hasta el 26 de enero de 2014; es decir, tuvo una vida y vigencia de 40 años.

Él se convirtió en un motor de búsqueda antes de Google y establecía conexiones sorprendentes. Hacía que la cultura no fuera restringida al autor en cuestión, sino que, a través del autor, te enteraras de una batalla o de lo que fuera de esa época. Cruzar referencias hizo que Inventario fuera tan gustada y leída”, agregó Villoro.

Y, continuando con el homenaje póstumo, Villoro coordinará la actividad José Emilio Pacheco. Poesía a dos voces, el 30 de enero, a las 18:00 horas, en El Colegio Nacional, en la que participará también el poeta Hernán Bravo Varela.

La poesía de Pacheco es un punto cimero en la historia de nuestra literatura. La sabiduría de sus versos y el intento por restablecer el lugar del poeta como portavoz de la tribu, así como su visión del mundo, que oscila entre el pesimismo y el reencantamiento, nos han legado varias páginas universales”, concluyó Villoro.

CONSULTA AQUÍ LAS NOTICIAS DE ÚLTIMA HORA

*mcam