Inicia jornada 'Iconografías malditas, imágenes desencantadas'
Se realizará el día de hoy de 10:30 a 18:00 horas en el Museo Universitario Arte Contemporáneo, la entrada es libre

CIUDAD DE MÉXICO.
Pensar la imagen con una sola historia es limitar sus posibilidades políticas y sociales. Reducirla a una sola lectura es restarle significado. Es entonces que el sociólogo argentino Eduardo Grüner propone analizar la fotografía desde su posición política, social, histórica e incluso estética, y encontrar cómo en una instantánea se narran distintos momentos del pasado.
Uno de los ejemplos más explícitos es el retrato del Che Guevara el día de su muerte. En una primera lectura, la fotografía es el registro de un asesinato, pero a la distancia temporal se convierte en un testimonio histórico y, sobre todo, en un argumento para convertir al personaje en un icono social.
De este análisis se abordará en la jornada Iconografías malditas, imágenes desencantadas, que se realiza hoy en el Museo Universitario Arte Contemporáneo en el marco de la exposición Proyecto para el día que me quieras y la danza de fantasmas del artista Leandro Katz que se exhibe en el recinto.
La propuesta es reflexionar las condiciones en las que las imágenes se convierten en efigies y en estrategias de lectura política y moral. Pensar también en cómo las fotografías tienen una carga de significado con diversos valores, éticas y deberes. El debate iniciará con una conferencia magistral de Grüner moderada por el artista Katz.
La idea es generar un espacio de reflexión donde el arte latinoamericano sirve para pensar las praxis críticas sobre la historia política y contextos sociales puntuales de la segunda mitad del siglo XX. Se hace desde la obra de Leandro Katz que nos presenta la manera en que ciertas figuras constantes en la historia adquieren una carga simbólica de significados”, refiere Eliza Mizrahi, responsable de la jornada.
El eje de la discusión será entender cómo la puesta en circulación de imágenes políticas ofrece memorias superpuestas en distintos momentos de la historia. Y no se miran las fotografías como simples retratos sino como figuras que condensan el tiempo histórico: “una versión selectiva del pasado y del presente que resulta poderosamente operativo dentro del proceso de definición cultural y social”.
La conferencia de apertura, a cargo de Grüner, se titula De la imagen-fantasma a la imagen-vampiro: el arte como campo de batalla, y le seguirán tres mesas con académicos, artistas y curadoras. La primera es Relámpagos para un presente en peligro: apariciones y resonancias de la figura del héroe revolucionario en la que se analizarán los modos desde los cuales la imagen responde a ciertas estrategias políticas y simbólicas.
Seguirá Explotación y ruina. Proyección e imagen de la modernidad que abordará cómo las imágenes reflejan la contradicción del proyecto de la modernidad y sus ruinas. Y cierra con Arqueologías de la imagen: archivo y huella del presente, que propone un análisis sobre la posibilidad de la fotografía como catalizador del tiempo histórico.
Gran parte del arte contemporáneo tiene ese cruce o relación estético en términos de hablar del arte y la condición sensible artística, y nos hace pensar en políticas estéticas y en que el valor de lo político está en lo estético”, precisa Mizrahi.
La curadora del MUAC explicó que se toma como referencia la obra de Katz porque sus proyectos tienen origen en una imagen que despliega a otros niveles de lectura.
Son investigaciones casi antropológicas donde la foto se convierte en un dispositivo para evidenciar hechos no explícitos. Como en el proyecto El día que me quieras, una investigación sobre la imagen pública del Che Guevara, y en El Proyecto Catherwood, donde reconstruye las expediciones de Frederick Catherwood y John L. Stephens en el mundo Maya.

cva
EL EDITOR RECOMIENDA



