Entre velas y recuerdos: una noche para honrar la vida
En la Ciudad de México, un concierto a la luz de las velas convierte al Día de Muertos en una experiencia musical y sensorial que celebra la vida a través del arte.

Cada año, al llegar noviembre, México se detiene un instante para recordar. El aroma del cempasúchil flota en el aire, los altares se llenan de retratos y veladoras, y las calles se pintan de color y nostalgia. El Día de los Muertos no es una despedida: es una cita con la memoria.
En esta temporada, el país se transforma en un gran altar vivo. Las familias preparan ofrendas con pan, flores y agua para dar la bienvenida a las almas que regresan a casa.
No se llora, se celebra. La muerte deja de ser un final y se convierte en una continuidad amorosa; una forma de decir “sigues aquí”.

Luz, música y tradición
Y justo en esa atmósfera de emoción surge una propuesta diferente, una que invita a mirar la tradición desde otro ángulo. En el Centro Cultural Roberto Cantoral, cientos de velas encendidas serán testigo de una experiencia musical única: Candlelight: Celebrando el Día de los Muertos.
No es un concierto cualquiera. Es una ceremonia sonora, una conversación entre la luz y la música, donde piezas como Amor Eterno o Recuérdame adquieren nueva vida bajo la cálida luz de las velas.

Cada nota parece hablar con los que ya no están, y cada silencio tiene el peso de una memoria compartida.
Sentado entre destellos titilantes, uno no puede evitar pensar en los suyos, en esos nombres que aún iluminan los días. Y de pronto, sin buscarlo, el arte se convierte en ofrenda: el aplauso, en plegaria; la emoción, en tributo.

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Un puente entre lo que fue y lo que sigue
Más que un espectáculo, esta experiencia es una pausa. Un momento para cerrar los ojos y escuchar la vida desde otro lugar. Para algunos, será una forma de recordar a quienes partieron; para otros, una oportunidad de celebrar lo que permanece.
El Día de los Muertos es eso: un puente entre mundos, entre risas y lágrimas, entre lo que fuimos y lo que seguimos siendo. Y bajo la luz de las velas, esa verdad se hace visible, tangible, casi eterna.

Candlelight: Celebrando el Día de los Muertos se realizará en la Ciudad de México, el próximo 31 de octubre y 1 de noviembre, en un recinto que parece hecho para guardar silencio y dejar que hable la música.
La cita no es solo con un evento: es con lo que recordamos, con lo que aún nos acompaña.
WFH
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