David LaChapelle: estamos en una edad oscura

En la retrospectiva del fotógrafo estadunidense, que se presenta en las ocho galerías del Palacio de Minería, se exhiben 100 piezas creadas desde 1985 hasta nuestros días.

thumb
David LaChapelle

El fotógrafo estadunidense David LaChapelle (Connecticut, 1963) presenta una retrospectiva de su obra con 100 piezas de distintas épocas, de las cuales al menos 80 se presentan por primera vez en la Ciudad de México, como parte de la exposición David LaChapelle: AMOR, distribuida en ocho galerías en el Palacio de Minería de la UNAM, en lo que significa su regreso a la capital desde que exhibió por primera vez, en 2009.

Más que una colección de obra que va de 1985 hasta nuestros días, explicó el artista, se trata de una exploración de docenas de historias y temas inspirados en las observaciones del artista sobre el amor, la pérdida, la alegría, los miedos, la esperanza, las obsesiones el amor, los milagros, otras experiencias humanas salvajes y la relación del hombre con la naturaleza.

“En esta exposición junto muchas fotografías que realicé en el pasado, por ejemplo, desde principios de los años 80, 90 y 2000; es una pequeña retrospectiva con énfasis principalmente en el trabajo que he hecho sobre Dios y la luz, porque hoy estamos en la oscuridad, es un mundo que se oscurece y es un nuevo capítulo en el que entramos.

“En Estados Unidos entramos en este nuevo capítulo, una representación cultural materialista, codiciosa y violenta que vemos reflejado en películas y música; estamos en una edad oscura y quiero traer algo de luz y ser iluminación”, expresó durante el anuncio realizado ayer.

LaChapelle comentó que se ha transformado en un artista explícito. “Vivimos en un tiempo en el que las personas ya nunca toman vacaciones, y tampoco pasamos tiempo contemplando una imagen, así que en mi trabajo no puedo tener capas de imágenes porque la gente no pasa mucho tiempo contemplándolas, pero yo quiero atraerlos para mirarnos el mayor tiempo posible. Hoy nuestra atención es demasiado corta”.

Además, lamentó que dentro de la representación artística y en la cultura popular está cargada de una materia más bien oscura, llena de asesinatos. “Hoy la historia más celebrada en Netflix es la de Jeffrey Dahmer –considerado uno de los asesinos en serie más famosos de Estados Unidos que a lo largo de una década asesinó a 17 adolescentes y jóvenes– que evitó ser capturado.

“Y lo que apreciamos son cuatro ofertas distintas sobre este personaje, pero ni un solo documental sobre Stevie Wonder, uno de los más grandes músicos de todos los tiempos. Entonces me pregunto: ‘¿seguimos vivos?’”, cuestionó.

Para LaChapelle, “el arte es el reflejo de su sociedad y de lo que le interesa en su momento”. Y, por tanto, la forma en que estudiamos la historia es a través del arte y la gente que se ha interesado en estudiar las culturas del pasado, no en el sentido político, sino artístico, “¿qué nos dicen sobre nuestra cultura hoy que estamos viendo tanto derrame de sangre y oscuridad?, ¿qué dice sobre nosotros? Me hago mucho esta pregunta”, aseveró.

Pese a todo, aseguró que él no es un artista que se deprime. “Sé que hay mucha belleza y mucho arte y tenemos que mirar un poco más profunda y detenidamente nuestro entorno, y así encuentro consuelo en la naturaleza, porque eso es lo que todavía tenemos”.

“Pienso que existe mucha belleza en la música, en la cultura, amo el pop y la fotografía, porque aún puedes tener una luz en tu vida y alegría. Podemos celebrar estas cosas y bailar y eso es lo que Dios quiere que seamos. ¿Qué es esto de estar alegres? Ser felices y estar riendo, no deprimirnos y por eso en esta exposición se trata de brindar mi disfrute”, aseveró.

LaChapelle sostuvo que, aunque hace muchos años trabajó para Andy Warhol, él se percibe como un artista distinto, dado que carece de un interés por la vida nocturna y la fama, en parte porque le sorprendió la manera como Warhol murió: en el olvido y con una opinión contradictoria por parte de la crítica y de sus amigos.

Por último, el fotógrafo refirió que el nombre que da título a la muestra tiene como origen su encuentro con la Biblia, donde descubrió la frase “Dios es amor” y también se apoyó en la cita de que todos han sido creados a imagen de Dios, para lo cual echó mano del músico italiano Tedua, en quien encontró una mirada compasiva y bondadosa que le remitió a una forma de Jesús.