Esta es la historia de la cabeza de león en Madero y Motolinia y su relación con la lluvia

En el cruce de estas calles del Centro Histórico se encuentra la cabeza del felino tallada en piedra, ¿alguna vez la has visto?

thumb
Esta es la historia de la cabeza de león en Madero y Motolinia y su relación con la lluvia

El Centro Histórico de la Ciudad de México guarda historias que todo el mundo debería conocer. Fue cuna de la civilización azteca, escenario de grandes momentos de la historia y además es sede del gobierno.

Sus emblemáticas calles combinan la modernidad de los negocios y las plazas comerciales con la antigua arquitectura que data de la Colonia. Y ahí, en el cruce de Madero y Motolinía se encuentra una escultura cuya historia debe ser contada.

Justo en el edificio donde actualmente se encuentra una óptica, figura la cabeza de un león de piedra que quizá muchos hemos visto pero que pocos conocemos por qué está ahí. A continuación te contamos cuál es su historia y qué tiene que ver con la lluvia.

Así fue la lluvia más devastadora de la CDMX

Como todos sabemos, la Ciudad de México está asentada sobre lo que antes era el Lago de Texcoco. Sin embargo, después de la Conquista, comenzaron a construirse edificios y otros inmuebles sobre la parte más baja de la cuenca.

En 1629, la capital casi vuelve a ser un lago, pues el 21 y 22 de septiembre llovió como nunca antes había ocurrido. De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), fueron casi 36 horas continuas de precipitaciones.

thumb
Gran inundación en la CDMX de 1629. Foto: INAH.

Sólo ‘sobrevivió’ una pequeña porción de la plaza mayor (donde estaba el antiguo Palacio Virreinal) donde muchos canes se refugiaron, por lo que se le llamó ‘la isla de los perros’.

A ese episodio también se le conoce como el Diluvio o Aguacero de San Mateo, porque el 21 de septiembre es el día dedicado a ese santo. Debido a la inundación, las personas tenían que trasladarse en trajineras.

De hecho, estas precipitaciones y posterior inundación fue tan devastadora que se sabe que murieron miles y que, de las 20 mil familias que habitaban ahí, solo quedaron 400 personas. 

Pero… ¿y qué tiene que ver el león?

Se dice que el agua alcanzó casi los dos metros de altura y, según varias versiones, los habitantes de lo que entonces era una mansión colocaron una cabeza de león tallada en cantera que marcaba hasta dónde llegó esa gran inundación.

¿Pero por qué un león? Esta figura fue colocada como mascarón, es decir, como mero ornamento arquitectónico. Aunque, simbólicamente, se sabe que el llamado ‘rey de la selva’ está asociado con la realeza, nobleza, fuerza, poder y protección. Quizá como presagio de que ante la adversidad, lo único que quedaba era enfrentarla y después reconstruir.

El edificio fue reemplazado de 1940 por el actual, pero se decidió conservar a la emblemática cabeza de león para recordar que hubo una vez que llovió tanto que la Ciudad de México quedó sumergida bajo el agua durante cinco años.

thumb
León de Madero y Motolonía. Foto: Autoridad del Centro Histórico de la CDMX.