Bernard Pozier: estampas de una voz que sueña con la eternidad

El poeta quebequense publicó el camino eterno, en el que aborda temas como la muerte, el muralismo mexicano y el sabor de la ciudad

thumb

Las pirámides del Sol y la Luna de Teotihuacan, las atmósferas oaxaqueñas y la Casa Azul de Frida Kahlo son algunas imágenes que atraviesan la obra de Bernard Pozier (Trois-Rivières, Quebec, 1955), uno de los poetas y editores más relevantes de su generación, quien también ha llevado a numerosos poetas mexicanos a Quebec, y recién publica en México El camino eterno.

Se trata de su más reciente poemario, en el que habla sobre el camino que todos debemos cruzar, en el que está presente México y aparecen temas como la muerte, el muralismo mexicano y el sabor de la ciudad, con la idea de exponer la necesidad del poeta de llevar su emoción interior a una imagen universal o de convertir la palabra y el silencio en una escultura que todos puedan trastocar.

Por desgracia, en ocasiones los académicos aseguran que la poesía es difícil y que no es para todos. Pero la realidad es que, si escribo un poema sobre la muerte de mi papá, y si el poema es bueno, el lector podrá reconocer una emoción personal en aquel texto”, dice a Excélsior en entrevista.

De tal suerte que la poesía, afirma Pozier, es una forma literaria que no sólo busca conectar al poeta con el exterior, por ejemplo, con el paisaje o la música, sino que también es un ejercicio que busca conservar el aliento original del autor, para que cuando esos fragmentos de palabras y silencios sean evocados dentro de dos o tres siglos, recuperen la voz de quien escribió aquel verso.

Para mí, escribir un poema es como fragmentar las palabras que me permitan llegar a hacer versos exactos. Si éstos están bien hechos, significa que su lectura se podría hacer con el aliento de su propio autor. Ojalá lo logre, para que la lectura de mis poemas, dentro de dos o tres siglos, mantengan el aliento del poeta. Eso es me parece importante”, expone.

¿Qué pasa con el ritmo del poema al momento de ser traducido?, se le pregunta a Pozier. “Bueno, la traducción de la poesía necesita pasar por tres etapas. La primera es la traducción literal, para decir textualmente lo que dice el verso; hay libros que llegan hasta ahí, pero son malos porque eso no es un poema, sino una mera descripción.

Luego viene una segunda etapa, en la que reconstruyes el poema, a partir de su significado y su sentido; y después sigue la búsqueda de equivalencias estilísticas que el traductor intentará reponer”, explica.

¿Qué tanto le ha interesado traducir y difundir la poesía mexicana en Quebec? “Empezamos eso hace mucho. En 1989 con el proyecto de Claude Beausoleil, un poeta muy importante de Quebec, quien hizo una antología de la poesía mexicana, pero desde un punto de vista totalmente quebequense.

Y así, poco a poco, llegaron a Quebec poetas como Sor Juana Inés de la Cruz, Jaime Sabines, Alí Chumacero, Elsa Cross, Elva Macías, Hugo Gutiérrez Vega. Mientras que en México descubrieron a poetas quebequenses como Claude Boseley, Gatien Lapointe, Émile Nelligan y muchos más”, detalla.

¿Cómo ha sido su relación con México? “Es difícil definir lo mexicano. En México hay una historia muy profunda, como en Europa, pero es América. Es como estar en casa, pero observarla en una especie de distorsión, a la que se suma un  antiguo conjunto de ideas sobre la muerte, los dioses y la huella barroca que hay en su arte y su literatura”.

¿Cómo entiende el poeta el sentido de la pérdida, que es uno de los temas que le ha interesado explorar? “Todos sufrimos pérdidas. La primera es cada segundo que se nos va. Pero, por ejemplo, el libro que hice sobre la muerte de mi esposa (Agenda de la agonía) fue el más largo, ya que lo escribí luego de tres años.

Originalmente eran textos pequeños, como una especie de notas cotidianas que escribí en el hospital.

Sin embargo, aquel diario personal se transformó en una serie de poemas que alguna vez podrían servir a algunos lectores como si trataran de mirar su reflejo en el agua”, concluye.

Bernard Pozier es director literario de Écrits des Forges, editorial de poesía bilingüe de poetas mexicanos y quebequenses.

En México, recibió la Medalla que otorga el estado de Aguascalientes, en el XIV Encuentro de Poetas del Mundo Latino.

Aquí podrás acceder a noticias en tiempo real

Conoce lo más viral en Facebook Trending 

Lee a los columnistas de Excélsior Opinión

clm