Hallan altar y ofrendas prehispánicas durante obras del tren México–Querétaro
Especialistas del INAH indicaron que se trata de un altar ceremonial asociado a prácticas rituales mesoamericanas; incluye cráneos y otros restos humanos.
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hallaron una estructura prehispánica, que consiste en un altar y ofrendas, en las inmediaciones de la Zona Arqueológica de Tula, en Hidalgo, durante los trabajos de salvamento arqueológico asociados al proyecto ferroviario entre la Ciudad de México y Querétaro.
Los especialistas del INAH indicaron que se trata de un elemento identificado como un posible momoztli, es decir, un altar ceremonial asociado a prácticas rituales mesoamericanas. De acuerdo con información preliminar de la Secretaría de Cultura, la estructura estaba acompañada de diversas ofrendas, actualmente en proceso de análisis.
Las autoridades indicaron que el descubrimiento podría aportar información relevante sobre la extensión y organización de la antigua ciudad tolteca de Tula , así como sobre sus prácticas religiosas, posiblemente vinculadas al culto de Quetzalcóatl.

“Cada descubrimiento como este amplía el conocimiento sobre una de las grandes civilizaciones de Mesoamérica y refuerza una convicción central de nuestra política cultural: el patrimonio arqueológico de México es la memoria de nuestros pueblos y el Estado asume la responsabilidad de investigar, resguardar y transmitirla a las generaciones presentes y futuras”, afirmó la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza.
El equipo arqueológico realiza actualmente labores de registro, documentación y excavación controlada en el sitio. Con base en estos estudios, se determinará si los vestigios pueden conservarse en su ubicación original o si será necesario ajustar el trazo del proyecto ferroviario.
Descubrimiento dataría de la fase Tollan
El vestigio que fue hallado durante los trabajos del tren México-Querétaro, probablemente, corresponde a la fase Tollan de la antigua metrópoli (900-1150 d.C.), informó el INAH. Fue hallado cerca del área conocida como Tula Chico, dentro de la Zona de Monumentos Arqueológicos de Tula, a 300 metros de la barda perimetral del sitio patrimonial, en las labores de registro y excavación en el derecho de vía del Frente 5, en el lugar identificado como Sitio 17 (Tula), del municipio hidalguense.

El coordinador del proyecto del salvamento arqueológico, Víctor Francisco Heredia Guillén, informó que el altar mide, aproximadamente, un metro por lado, su sistema constructivo tiene un arranque de piedra careada y debió tener, por lo menos, tres cuerpos bajos, sin escalinatas. El primero es una base de cantera, aparentemente andesita, con bloques que no pasan de los 10 centímetros en la cara externa; el segundo cuerpo también posee una serie de lajas modulares del mismo material, y la parte superior está rematada con algunos cantos rodados y roca de basalto.
En el lugar se hallaron ofrendas de restos óseos humanos, compuestos por cuatro cráneos y huesos largos, que podrían pertenecer a fémures. También se localizaron vasijas de cerámica, fragmentos de obsidiana y navajillas.
El proyecto del tren México–Querétaro contempla la intervención de diversas zonas con potencial arqueológico, por lo que se mantienen operativos de supervisión permanente para la protección del patrimonio cultural.

vjcm




