Carlos Fuentes vive en su palabra

Conmemoran el cuarto aniversario luctuoso del escritor en el Palacio de Bellas Artes

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Lemus muestra la portada del libro póstumo de Fuentes. Fotos: Jaime Boites

CIUDAD DE MÉXICO.

A cuatro años de la muerte del escritor Carlos Fuentes (1928-2012), que se conmemoran hoy, aún es incontable el material inédito que dejó. “Es un mundo. No puedo precisar cuántos libros más saldrían. Lo que puedo decir es que no hay novelas, son ensayos”, comentó ayer su viuda, Silvia Lemus.

Al finalizar el homenaje Carlos Fuentes está hoy aquí, que se realizó en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, la periodista afirmó que ahora comprendía por qué la agente literaria de su esposo, Carmen Balcells (1930-2015), le comentó “tienes un largo futuro con su obra”.

Sobre la correspondencia inédita que conserva del autor de Aura, Lemus dijo que “es un tema delicado” y que se debe revisar con cuidado para determinar qué se publica.

Por lo pronto, anunció durante el homenaje, su novela Aquiles o El guerrillero y el asesino, que trabajó durante más de diez años, estará en librerías a finales de mayo o principios de junio bajo el sello Alfaguara.

“Es sobre un gran líder colombiano, Carlos Pizarro (1951-1990), quien, tras entregar las armas para poner fin a la guerrilla y tratar de alcanzar la paz, fue asesinado en un avión, cuando hacía un viaje para iniciar su campaña por la presidencia de su país. Un héroe trágico, moderno, que impresionó a Carlos”, detalló.

Lemus destacó que Fuentes tenía una gran capacidad de trabajo y era un gran lector. “Nació para ser un escritor. Se preparó desde niño con esa inquietud que ya traía como un don de la naturaleza. Era un niño globalizado, de padre diplomático nació en el extranjero (Panamá) y desde los tres meses empezó a viajar”.

Evocó que el autor llegó a Brasil a los dos años de edad, después de pasar por Ecuador y Uruguay. “Hay fotos de Carlitos a los dos años y medio en las rodillas de Alfonso Reyes, entonces embajador en Brasil. De cuatro a 12 años vivió en Washington, a los 12 se trasladó a Chile. “Creció en un ambiente multicultural, en diferentes países, idiomas, paisajes y costumbres”.

El escritor Ignacio Padilla habló de la pasión de Fuentes por el cine y su “fortaleza inaudita” hasta el último de sus días. “Fue protagonista de la literatura universal, pero ante todo un hombre de cine. Quien más lo influyó no fue un escritor, sino un cineasta, Luis Buñuel. Empieza hablando de sí mismo usando el cine. En sus ensayos sobre cine está el Fuentes más libre, el más gozoso”, agregó.

Ante esta vitalidad, el politólogo y novelista Federico Reyes-Heroles sigue convencido de que Fuentes engañó a todos. “Se veía tan bien, mostraba tanta energía. Su actividad era tan intensa: infinitos viajes, aviones sin cesar, conferencias, entrevistas, nuevos libros en la cabeza. Nunca mostró ni cansancio ni aviso de que podía llegar a su fin”.

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